Entrevista a la directora de
“Tras el pasamontañas”, Shannon
Keith
Extraído de www.arkangelweb.org
Para
aquellos que no han oído hablar de tu
proyecto, ¿podrías comentarlo?
Parece que “Tras el pasamontañas”
es la primera película que da voz a los
animalistas “extremistas”.
“Tras el pasamontañas” es
un documental de 72 minutos que se centra en
el Frente de Liberación Animal, la acción
directa y la represión que llevan a cabo
los “gobiernos de la libertad” sobre
los activistas.
Utilizando grabaciones de video realizadas
por los propios activistas, “Tras el pasamontañas”
se introduce en el mundo de aquellos que deciden
desobedecer la ley por una buena causa, por
la libertad de los animales. Mientras el espectador
conoce la vida de determinados activistas del
movimiento, también se documenta sobre
la realidad de la explotación animal.
Decidí hacer esta película porque
me sentía frustrada de comprobar que
la gente no quería ver la realidad ni
hacía caso a la lógica, a no ser
que se la mostrasen en la televisión
o en un espectáculo. Me di cuenta de
que la única forma de que la gente escuchase
lo que tenía que decirles sobre los animales
y quienes arriesgan su libertad por ellos, era
a través de una película, así
que eso es lo que hice.
Me desperté una mañana y dije:
“¡Voy a hacer una película!”
Invertí más de tres años
y viaje por todos los Estados Unidos e Inglaterra.
Recopilé las máximas grabaciones
de video que pude encontrar, entrevisté
a todas las personas que pensé que podían
transmitir el mensaje y me puse manos a la obra.
Cual
es la audiencia a la que va dirigido el documental?
Cuando decidí hacer la película
mi objetivo principal era ofrecer información
a las personas que no supiesen nada o supiesen
muy poco sobre la explotación animal
y los liberadores de animales. Quería
proporcionar información y a la vez incitar
a comprometerse. Pero mientras hacía
la película, me di cuenta de que también
sería una inspiración para aquellos
que ya formaban parte del movimiento.
Después de presentar el documental en
Los Ángeles me di cuenta de que los dos
objetivos se hacían realidad. Los espectadores
rellenaron una encuesta en la que podían
anotar observaciones e hicieron muchísimas
preguntas. Algunas personas que ya eran activas
escribieron lo mucho que habían aprendido
a pesar de que hasta entonces creían
que ya lo sabían todo. También
había entre los espectadores personas
que odiaban al ALF y escribieron que el documental
les había hecho cambiar completamente
de parecer al darse cuenta de que el ALF estaba
formado por activistas compasivos.
Muchas personas se hicieron veganas después
de ver el video
Sin
querer menospreciar ningún aspecto de
tu documental, podrías decir cual es
su mayor virtud.
Hacer este video fue muy emotivo. Hubo muchos
aspectos buenos, pero si tengo que elegir uno
tengo que escoger mi primer viaje a Inglaterra.
Conocí a decenas de activistas, muchos
de los cuales eran un tipo de ídolos
para mi y nunca pensé que los conocería
personalmente. Mi respeto hacia estos individuos
fue incluso a más después de haberlos
conocido. No solo me di cuenta de su compromiso
en la lucha escuchándoles, sino que pude
sentirlo. Me resultó muy difícil
continuar las entrevistas en determinados momentos
ya que me sentía absolutamente conmovida
y no podía aguantar las lágrimas.
La película me ha dado esperanza. No
sabía cómo iba a afectar a las
personas, pero en el poco tiempo que lleva publicado
(junio 2006) ha conseguido unos resultados magníficos.
Hice esta película por los animales y
los activistas que participan en la lucha por
la liberación animal. Escuché
a gente decir que habían experimentado
en animales y que odiaban el ALF y que después
de haber visto el vídeo habían
cambiado de opinión. Eso me parece genial
y es exactamente lo que estaba buscando. Así
que no tengo dudas de que los años que
he empleado en hacer el documental, el dinero
invertido y el sufrimiento que me supuso ver
videos horribles de explotación animal,
han valido la pena. Este video seguirá
cambiando a las personas y ayudando a los animales.
Has
conocido activistas en Inglaterra y EE.UU.,
cómo describirías de forma general
a los activistas “extremistas” del
movimiento?
Bueno, no me gusta la palabra “extremista”
para describir a individuos compasivos. Esta
palabra tiene connotaciones negativas y sugiere
que los individuos llevan a cabo actos extremos
para lograr sus ideas, cuando lo único
que hacen es lo correcto, lo que deben hacer,
salvar animales.
En cuanto a los apasionados activistas que
he conocido, creo que lo que les motiva es un
intenso sentimiento de que deben parar la tortura,
y de que si no lo hacen, los animales seguirán
sufriendo. Todos los activistas tienen que decidir
si arriesgarse o jugar sobre seguro. Estas personas
son gente importante que ha decidido arriesgarse
porque no están dispuestos a sentarse
a esperar, ni a escribir cartas de protesta
o limitarse a sujetar pancartas en protestas.
Se ponen a si mismos en la situación
del animal y piensan que si ellos fueran animales
enjaulados en un laboratorio, torturados día
tras día, querrían salir fuera.
Y estas personas tan preocupadas por los demás
deciden hacer lo que sea para detener la tortura
lo antes posible.
No son diferentes de otras que sienten pasión
por algo que les conduce a actuar, simplemente
lo manifiestan de otra manera.
Pero los medios de comunicación no tienen
remordimientos en atacar a los activistas por
los animales. Hablan de los activistas como
si fuesen matones y terroristas. ¿Por
qué?
Los media atacan todo lo que consideran diferente
a la norma. Nuestros gobiernos han hecho un
buen trabajo a la hora de engañar a la
población sobre quienes son los verdaderos
terroristas y haciéndole creer en los
peligros de “amenazas domésticas”
como el ALF o el ELF.
Desgraciadamente muchas personas tienden a creerles
porque no conocen el tema en absoluto, de forma
que sólo cuentan con una opinión.
Esta es la razón por la que hice “Tras
el pasamontañas”. Yo creo que los
verdaderos terroristas son aquellos que enjaulan,
torturan y explotan animales.
Sientes
simpatía por la acción directa
en defensa de los animales. ¿Pero la
apoyas?
Si, apoyo la acción directa en defensa
de los animales. No veo ninguna diferencia en
apoyar, por ejemplo, entrar en un laboratorio
y sacar a los animales o entrar en un campo
de concentración y rescatar a los humanos.
Como abogada trabajo con leyes de forma constante,
pero raras veces las veo funcionar. Las únicas
veces que vemos cambios importantes es cuando
las personas se olvidan de las leyes para luchar
contra la injusticia en lugar de esperar que
un sistema injusto haga su trabajo.
Se que si uno de los animales con los que convivo
fuese secuestrado y encerrado en algún
lugar, no esperaría permiso de un juzgado
para rescatarlo. Simplemente lo haría
yo misma. Y se que otras muchas personas sienten
lo mismo, sólo tienen que personalizar
la situación.
El problema con muchos teóricos es que
no personalizan, no sienten empatía.
Nuestro movimiento es único porque estamos
luchando por otra especie. La única forma
de concienciarnos de verdad es si nos ponemos
en el lugar de los individuos explotados. Sólo
entonces sabremos lo que debemos hacer.
Todo el mundo rescataría al animal con
el que convive. ¿Qué hace que
otro animal sea diferente? Por esto es por lo
que me gusta tanto la teoría de Steve
Best de “extender la defensa propia”.
Hay
un debate extenso sobre si la acción
directa ayuda o perjudica la causa de la liberación
animal en general. En los dos sentidos se oyen
opiniones contundentes. Yo personalmente creo
que es difícil saber si ayuda o perjudica
al conjunto del movimiento, pero no hay debate
posible en cuanto a que a los individuos rescatados
sí que les ayuda. ¿Qué
piensas tu?
Creo que cada activista es un diente en la
rueda abolicionista. Tenemos que cooperar para
lograr la liberación animal. A veces
no puedo evitar pensar que aquellos que están
en contra de la acción directa no son
verdaderos abolicionistas, sino bienestaristas
que quieren jaulas más grandes. Cuando
la acción directa se combina con una
campaña legal, comprobamos que se obtienen
importantes resultados.
Tu trabajo en defensa de los animales no se
limita a “Tras el pasamontañas”.
Eres una conocida abogada que se ha especializado
en los animales. Cómo ha evolucionado
tu participación en el movimiento por
la liberación animal. ¿Te sientes
una abogada convertida en activista por la liberación
animal o una activista luchando en un frente
distinto?
Me hice abogada con el único propósito
de ayudar a los animales. En el instituto recibí
un panfleto de PeTA sobre las granjas factoría
y me hice vegetariana inmediatamente. Antes
de ir a la facultad de derecho no me consideraba
una activista por los animales. Había
estado implicada en muchas actividades ecologistas
en el instituto y era una amante de los animales.
Cuando me hice abogada comencé a conocer
a numerosos activistas por la liberación
animal que acabé defendiendo. Ellos fueron
quienes me metieron realmente en el mundo de
las protestas en las calles y cosas parecidas.
Me hice vegana poco después de ser abogada.
Me di cuenta de que era una hipocresía
creer en todas las cosas en las que creía
mientras consumía productos de origen
animal. Llevo siendo vegana siete años.
Mi intención de cambiar la ley para
que los animales dejasen de ser considerados
una propiedad dejó de tener tanta importancia.
Comprendí que los humanos que luchaban
por defender al resto de animales también
eran oprimidos y acusados. Así que contestando
a tu pregunta, me siento una activista por la
liberación animal que actúa como
abogada y a través de los medios de comunicación
por los animales y por quienes los defienden.
¿Podrías
poner algún ejemplo de casos en los que
hayas participado?
Por supuesto. Mi trabajo abarca desde acusar
a personas por agredir o matar perros de mis
clientes, sacar a perros del corredor de la
muerte y defender a activistas por la liberación
animal.
He conseguido la mejor sentencia para un trabajador
del ayuntamiento que apaleó hasta la
muerte a un perro y que reconoció haberle
infligido sufrimiento emocional. Es muy difícil
que en una sentencia de EE.UU. se reconozca
sufrimiento emocional de un animal. También
defendí a los SHAC-7 cuando fueron acusados
por HLS y un empleado. Luchamos en el juicio
y ganamos la mayor parte del recurso.
Imagino
que ese tipo de trabajo es muy estresante
Si, extremadamente estresante, y a veces desalentador.
La mayor parte de los jueces no reconocen que
los animales son criaturas sintientes que merecen
unos derechos y que las personas que arriesgan
sus vidas y libertad por ellos merecen ser tratados
con respeto y dignidad, no como asesinos en
serie y violadores, o incluso peor, como hemos
comprobado en el juicio a los SHAC-7. Hay muchos
momentos en los que me planteo dejarlo, cuando
siento que he hecho todo lo que he podido y
nada ha cambiado, pero sigo centrándome
en los animales. Me siento en el jardín
con mis perros rescatados, les miro a los ojos
y eso me recuerda que hay que seguir luchando.
A pesar de lo frustrante que es, el cambio se
está produciendo, aunque a muy baja velocidad.
Hay gente
en el movimiento que sostiene que los parecidos
entre humanos y chimpancés hacen insostenible
que desde un punto de vista legal se les nieguen
derechos legales. ¿Qué opinas
sobre los derechos de los animales desde una
perspectiva legal?
El motivo principal por el que me hice abogada
fue para cambiar la ley. No podía comprender
que los animales fuesen considerados una propiedad
y decidí intentar cambiarlo. Aun ahora
sigo intentando cambiar esa ley.
Aunque comprendo que empiecen a surgir esas
ideas, encuentro muy difícil entender
dar derechos legales solo a los chimpancés.
Además, ¿que se conseguiría
para los chimpancés? ¿Eso significaría
que no pueden ser explotados en zoos, circos
y laboratorios? Creo que se debe proporcionar
reconocimiento legal a todos los animales. Creo
que es especista decir que porque determinados
animales se parecen más a los humanos,
merecen más derechos.
Si, es muy difícil alcanzar este objetivo,
pero me sería imposible luchar sólo
por una especie. Es posible que para andar un
camino largo haya que dar muchos pasos pequeños,
pero yo lucho por la abolición total.
Es
evidente que con “Tras el pasamontañas”
querías influir en la forma de pensar
de los espectadores. ¿Sabes si lo has
conseguido?
Como ya he dicho antes, ha habido gente que
se me ha acercado y me ha dicho que ha cambiado
su opinión sobre el ALF y la acción
directa, otros me han dicho que se habían
hecho veganos a raíz del vídeo,
que no creían ya en la experimentación
animal. Estos son comentarios que he oído
de personas que comían carne y se habían
sentado a ver “Tras el pasamontañas”
con escepticismo.
Por supuesto quiero que “Tras el pasamontañas”
sea visto por el mayor número de gente
posible, lo que incluye proyecciones en salas
o en cadenas de televisión. Creo que
el camino ya ha empezado y me apetece mucho
escuchar a la gente que se ha dado cuenta de
cómo han sido engañados toda su
vida.