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Homenaje a Barry Horne: acto anti-vivisección
[extraido
de de Libera >>]
Barcelona, El lunes, después del acto ante el
consulado de Francia en Barcelona, activistas de Libera!,
Faada y Actyma, desplegamos una pancarta dedicada a
Barry Horne en pleno centro de Barcelona, repartimos
información y listas de empresas según
experimentan o no con animales.
En 1997, Barry Horne fue condenado por la Corte de Bristol
a 18 años de cárcel por causar varios
incendios -por valor de 33 millones de libras- en establecimientos
que usaban y abusaban de los animales en la ciudad de
Bristol y en la Isla de Wight.
Barry se declaró culpable de los cargos de Bristol,
pero siempre ha defendido ser inocente de los cargos
referentes a la Isla de Wight.
El/la abogado de Barry declaró que él
no tenía nada que ver con los incendios provocados
en la Isla de Wight, y que la vergonzosa sentencia de
18 años debería reducirse. Pero a pesar
de la falta de pruebas que relacionan a Barry con estos
incendios, la corte de apelación defiende la
culpabilidad de Barry y no le reduce la condena Barry
comenzó una huelga de hambre con un objetivo
en mente: que lxs ministrxs ordenaran la creación
de una "Royal commission" para investigar
la vivisección. El primer ministro Tony Blair
había prometido antes de las elecciones generales
la creación de una Comisión para evaluar
la posible abolición de la vivisección,
pero no cumplió su palabra cuando el partido
laborista fue elegido. Barry continuó con la
huelga de hambre. Durante la huelga de hambre, Barry
se quedó ciego de un ojo, casi pierde la vista
del otro y se quedó sordo de un oído.
La huelga duró 68 días. El activista por
los derechos de lxs animales Barry Horne, murió
el día 5 de noviembre en el hospital en Worcester.
Barry no pedía nada para él, tan sólo
que cesaran los crueles experimentos con animales en
los laboratorios y en el nombre de la ciencia. Uno de
los monstruos contra los que Barry luchó fueron
los laboratorios HLS.
Huntingdon Life Sciences (HLS) es el laboratorio de
experimentación animal más grande de Europa.
Cada día asesinan a una media de 500 animales
en experimentos con productos como insecticidas, colorantes,
fertilizantes o productos farmacéuticos. Y parece
que no tienen suficiente con enjaular, envenenar, abrir
en vivo o asfixiar legalmente perros o monos: los científicos
de HLS también han sido grabados golpeando animales
para divertirse o utilizando cachorros demasiado jóvenes
en las pruebas.
Camarles: en esta población de Tarragona, nos
han colado un criadero de macacos destinados a la experimentación
animal. Los monos allí criados son enviados a
otro macro centro de experimentación, los laboratorios
Covance en Alemania, donde son sometidos a crueles y
terroríficas sesiones a manos de pseudo-científicos.
Los activistas de los derechos de los animales llevan
años luchando contra esta empresa que ya había
intentado instalarse en otros puntos de Europa, sin
éxito. Finalmente, España, país
con licencia para torturar animales, ha sido el enclave
perfecto para este criadero, que lejos de cerrar, próximamente
va a ampliar sus instalaciones.
Con atroces sufrimientos, anualmente mueren en el mundo
millones de animales víctimas de la experimentación.
Distintas ramas de la ciencia utilizan animales en sus
experimentos: las empresas comerciales (cosmética,
limpieza, etc.); la industria armamentística;
los laboratorios farmacéuticos, las unidades
de investigación de los hospitales y la investigación
veterinaria. El 99% de estos experimentos en animales
son repetitivos y sólo se realizan para justificar
becas y patrocinios, o a los efectos de la publicación
de un trabajo buscando notoriedad.
Estos experimentadores desprecian los impresionantes
bancos de datos que ya existen y gracias a los cuales
se hacen innecesarias estas interminables repeticiones
de experimentos con animales que en su mayoría
no son extrapolables al ser humano y en algunos casos
suponen un freno al avance de la ciencia (como sucedió
en el caso de la talidomida).
En otros casos, después de haber sido sacrificados
miles de animales, las sustancias experimentadas han
de ser retiradas del mercado, como sucede con muchos
tipos de fármacos, por sus efectos secundarios
en humanos, que han provocado incluso la muerte. Otros
científicos realizan experimentos con animales
para satisfacer una curiosidad malsana, jugando peligrosamente
a ser Dios, como los trasplantes de cabeza realizados
en primates por el neurocirujano Robert J. White, de
la Case Western Reserve University, en Cleveland, EE.UU.
Los primates no sobrevivían más de 96
horas después de salir de la anestesia. Luego
vendrían los experimentos en humanos. ¿Es
el Dr. Frankenstein sólo un personaje de película?.
La sociedad cierra los ojos frente al sufrimiento de
estos animales, porque quiere beneficiarse de estos
experimentos y no quiere saber en qué consisten
o cómo se desarrollan. Al hablar en favor del
respeto a los animales y en contra de que se realicen
dolorosos experimentos con ellos, puede parecer a algunos
que es como si estuviésemos hablando en contra
de la especie humana porque, en nombre de la ciencia,
y en favor de la salud del hombre, todo queda justificado.
Pero, ¿es esto así? La sociedad tiene
que saber el costo en sufrimiento que suponen los avances
científicos.
Un animal de laboratorio es un ser sano al que se le
provoca una enfermedad para ser posteriormente sometido
a intervenciones quirúrgicas cruentas para curar,
no a él, sino la enfermedad, con el consiguiente
dolor mientras enferma, dolor en el posoperatorio, etc.
Y a ese animal sólo le espera morir como víctima
del experimento o ser sacrificado porque ha dejado de
ser útil. Además, durante la experimentación
pasa la vida prisionero en una jaula y sabe perfectamente
que, cada vez que lo sacan de ella, es para producirle
dolor. Primates, monos, perros, gatos, caballos, bovinos,
cerdos, ovejas, cabras, conejos, hurones, chinchillas,
marmotas, zarigüeyas, armadillos, cobayas, hamsters,
ratas, gerbillos, y todo tipo de mamíferos, incluso
murciélagos, además de aves, anfibios,
reptiles y peces, son material utilizado en experimentación
con animales.
La industria COSMÉTICA es un ejemplo de la inutilidad
del 90% de los experimentos. Espumas de afeitar y dentríficos
son introducidos a presión en el estómago
de los animales; enormes dosis de depilatorios o colorantes
les provocan espantosas úlceras; sustancias irritantes
son aplicadas en los ojos de los conejos inmovilizados
(test Drize), hasta provocarles ulceraciones. Otras
pruebas causan hemorragias, convulsiones y, tras una
espantosa agonía, la muerte (DL50).
Vídeos sobre experimentación animal: ATENCIÓN,
ESTAS IMÁGENES PUEDEN HERIR GRAVEMENTE TU SENSIBILIDAD
Experimentos con monos en Covance y con perros en Iams
http://www.petatv.com/tvpopup/Prefs.asp?video=covance_30
http://www.petatv.com/tvpopup/Prefs.asp?video=iams
Laboratorios Huntingdon (HLS)
http://www.huntingdonsucks.com/gallery.html
Campaña Fundación
Altarriba Camarles-Covance
http://www.altarriba.org/camarles/1.htm
Covance: sin escrúpulos
http://www.altarriba.org/viviseccion/covance-undercover.htm
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