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Las amargas críticas al
Encierro Humano de PETA
extraido
de Anima Naturalis
El Encierro Humano organizado por PETA,
cursó su sexto año consecutivo convocando
a 1.500 activistas por los derechos de los animales
de todo el mundo, para protestar semi desnudos contra
los encierros de toros de las fiestas de San Fermín,
en Pamplona, España. El objetivo de la protesta
es abolir la tortura y muerte de los toros, sacando
el elemento de tortura y dejando intacto el resto de
la fiesta. El espíritu es: "podemos divertirnos
sin crueldad". Sin embargo, ácidas críticas
desde el mismo ámbito animalista restan importancia
y condenan la manifestación como superficial,
absurda, sexista.
Mucho se ha debatido sobre la efectividad
de ciertas actividades para lograr sus objetivos, y
mucho se ha criticado y cuestionado la legitimidad de
PETA y sus estrategias de acción para conseguir
lo que hace. Sobre todo de muchas asociaciones animalistas
de corte abolicionista, que consideran una burla y una
superficialidad celebrar un carnaval mientras los animales
siguen encerrados en la plaza de toros esperando su
muerte en las corridas de toros que se celebrarán
por la tarde. Estas organizaciones consideran el Encierro
Humano una manifestación indigna, especista,
sexista, que no ayuda en nada a los animales y celebra
la banalidad y la superficialidad de un carnaval humano
que denigra el sufrimiento animal.
Independientemente de que PETA sea
una organización norteamericana, acostumbrada
a hacer las cosas desde su paradigma y con estrategias
al "american way", es indiscutible que esta
organización, con su campaña del Encierro
Humano, ha abierto las fronteras de la "españolidad",
mostrándole al público de todo el mundo
la crueldad que involucra la tauromaquia y los encierros.
Con esto no queremos desconocer la labor de muchas organizaciones
españolas que llevan años tratando de
sensibilizar sobre la crueldad de las fiestas con toros,
pero si queremos enfatizar la relevancia de que PETA,
con sus estrategias y sus recursos, ha logrado hacer
algo que, a nuestro juicio, ninguna otra organización
-española ni de otro lugar- ha logrado hasta
ahora, no al menos con el nivel de publicidad y cobertura
mediática alcanzado.
Consideramos importante el perfeccionamiento
y la búsqueda de mejores estrategias para hacer
del activismo por los derechos animales cada vez más
efectivo en su tarea promocional; pero no consideramos
digno echar por tierra una labor que claramente logra
un objetivo importante: poner en el tapete internacional
el tema de las tradiciones crueles y proponer su reemplazo
por un carnaval de la vida y no de la muerte.
Creemos que este esfuerzo de separar
entre "mejores" y "peores" activistas
y formas de hacer activismo hacen un flaco favor a los
animales, y al mismo movimiento animalista. Si alguna
organización no quiere hacer cierto tipo de actos,
perfecto: pero que no desvirtúe y eche por tierra
el importante trabajo de difusión de otras asociaciones.
Eso es, a lo menos, desleal y poco constructivo en la
lucha que todos libramos contra la explotación
animal.
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