Sobre daniel mcgowan y la campaña
“green scare” + Entrevista a D. McGowan
[texto traducido por la
Cizalla Acrata - lacizallaacrata@yahoo.es -]
Según la última carta
del compañero Daniel McGowan se encuentra bien,
la carcel en el que está es de baja seguridad,
por lo que comenta que las condiciones no son muy duras.
Nos sugirió traducir algún texto sobre
su caso y el "Green Scare", una campaña
amedrantadora con la que el gobierno pretende asustar
a los activistas por al tierra y los animales, haciendo
que cumplan condenas desmesuradas. Podéis visitar
la página http://www.supportdaniel.org/
, con mucísima información sobre Daniel
y cómo ayudarle. Iremos traduciendo poco a poco
textos sobre él y su caso.
Daniel McGowan es un activista social y por el medio
ambiente de Nueva York.
Fué acusado de incendio, destrucción de
la propiedad y conspiración, todo ello debido
a dos acciones llevadas a cabo en Oregon en 2001. Hasta
hace poco el gobierno le ofrecía a Daniel dos
opciones : cooperar informando sobre otra gente involucrada
en esos movimientos, o ir a juicio y básicamente
pasar el resto de su vida en prisión.
Su única opción real era no declararse
culpable hasta que pudiese llegar a una resolución
del caso que le permitiese hacer honor a sus principios.
Ahora, como resultado de meses de litigios y negociaciones,
Daniel pudo admitir su participación en estos
dos incidentes sin implicar o identificar a ninguna
otra persona sospechosa de haber participado con él.
Daniel creció en Rockaway Beach,
Queens, Nueva York, y es un apreciado miembro de la
comunidad. Ha trabajado en proyectos como las manifestaciones
contra la Convención Nacional Republicana, contra
el reclutamiento militar, organizando mercados gratis
en su vecindario, y apoyando a presxs políticxs
como Jeff “Free” Luers. Daniel, además,
estaba haciendo un Master en acupuntura y trabajaba
en WomensLaw.org, una organización no basada
en el beneficio que ayuda a mujeres que han sufrido
abusos a conocer el sistema legal, cuando fué
arrestado por los federales el 7 de Diciembre del 2005.
El arresto de Daniel McGowan fue parte de una auténtica
caza y captura multi estatal bien coordinada de 15 activistas
por el gobierno federal, que ha acusado a esxs individuxs
por prácticamente todas las acciones por la liberación
animal y de la tierra que se han ido sucediendo en el
noroeste Pacífico y que aún estaban sin
resolver.. Muchos han considerado estas detenciones
como un signo de la campaña de terror que el
gobierno quiere implantar entre los eco-activistas (lo
que se ha venido a llamar Green Scare), y con la que
se amenaza a los detenidos con la permanencia de por
vida en prisión cuando crímenes mucho
mas serios continúan siendo ignorados. Muchos
de los cargos, incluyendo los de Daniel, fueron por
delitos cuyo estatuto de limitaciones estaba apunto
de expirar.
Continúamos apoyando a Daniel
completamente. Él y su familia están pasando
por momentos muy duros con todo esto y desean pasar
por ello con los mejores resultados.
La familia y amigos de Daniel McGowan
recaudarán fondos para pagar su defensa legal,
organizando eventos públicos para dar a conocer
la campaña “Green Scare” del gobierno
y proveyendo de apoyo legal, emocional, logístico
y financiero a Daniel. Él dedicará su
tiempo a estudiar un Master y a completar un libro sobre
su experiencia durante su estancia en la cárcel.
Daniel McGowan
#63794-053, Unit I
FCI Sandstone
P.O. Box 1000
Sandstone, MN 55072
ENTREVISTA
A DANIEL MACGOWAN
Haciendo frente a 7 años de
cárcel, el activista medioambiental Daniel Mcgowan
nos habla en esta entrevista sobre el "frente de
liberación de la tierra", el "green
scare" y el tratamiento a los activistas como terroristas
por parte del gobierno estadounidense.
La semana pasada Mcgowan fue sentenciado
a 7 años de prisión por su participación
en dos actos incendiarios llevados a cabo en Oregón
en 2001, él es uno de los 6 activistas detenidos
en diciembre del 2005 en una operación llevada
a cabo de forma coordinada en diferentes estados bajo
en nombre de operación "backfire".
Un mes después fueron acusados
por un jurado con otros 5 arrestados de destrucción
de la propiedad, incendio provocado, y de conspiración,
por acciones que tuvieron lugar casi una década
atrás y que en su momento fueron atribuidas al
frente de liberación de la tierra. En estas acciones
ninguna persona resultó herida. El juez determinó
que uno de los incendios fue un acto terrorista. Daniel
fue sentenciado conjuntamente con otros 9 activistas,
a los cuales el gobierno ha comparado con el ku klux
klan.
También hablamos con Lauren Regan del centro
de Eugene para la defensa de las libertades civiles.
Los 11 activistas fueron amenazados
con ser sentenciados a cadena perpetua si se negaban
a cooperar con el gobierno y trabajar como informadores.
Después de meses de negociación,
en noviembre del año pasado, Mcgowan y tres activistas
más, se declararon culpables de algunos de los
cargos bajo la condición de rechazar cualquier
tipo de cooperación con el estado. Como consecuencia,
el gobierno buscó añadir un cargo por
" enaltecimiento del terrorismo" a sus sentencias.
La asociación nacional de abogados se pronunció
sobre la acusación de enaltecimiento del terrorismo
como una táctica innecesaria y excesiva del gobierno
para impedir ejercer la libertad de expresión.
Ahora me encuentro en nuestro estudio
de Nueva York junto a Daniel Mcgowan, sentenciado a
7 años de prisión la semana pasada. Él
comienza su condena el próximo 2 de julio y esta
es su primera entrevista en directo concedida desde
que fue sentenciado.
DANIEL
MCGOWAN: Gracias por estar aquí,
Amy
AMY
GOODMAN: Volvamos al 2001. ¿qué
pasó?
DANIEL
MCGOWAN: En 2001 estaba involucrado en
el frente de la liberación de la tierra y participé
en dos incendios que tuvieron lugar en el periodo de
un año en dos acciones diferentes. Uno fue en
una compañía maderera llamada "superior
lumber corporation" que era la principal empresa
explotadora en un viejo bosque de Oregón y la
costa noroeste. El otro contra una compañía
llamada " jefferson poplar farms" la cual,
está envuelta en investigaciones de ingeniería
genética sobre los árboles. Por lo tanto
yo pertenecía a ese grupo y realizamos estos
dos sabotajes. Yo tenía bastantes reservas sobre
el hecho de estar involucrado en "destrucción
de propiedades", pero sentía firmemente
la necesidad de hacer algo en estos dos casos concretos.
Sentía por esa época que a través
de las acciones simbólicas no llegábamos
a nada y me fui desencantando con todo el proceso político.
Entonces elegimos estos dos objetivos por la facilidad
para incendiar y destruir una significativa parte de
la propiedad. Las acciones estaban destinadas a destruir
propiedad empresarial. Tomamos precauciones extremas
para no herir a nadie. Pero después del segundo
sabotaje, me fui desilusionando por las acciones incendiarias.
Pude ver el efecto rebote.
Pensé lo peligroso que había sido y la
vida o las vidas que habíamos puesto en riesgo,
incendiando básicamente un millón y medio
de dólares en la granja Jefferson Poplar. Esto
junto a otras razones, hicieron que dejase el grupo
y volviese a la forma de activismo político que
había llevado a cabo durante los últimos
10 años.
AMY
GOODMAN: Jefferson Poplar Farm y Superior
Lamber. ¿Por qué Superior Lumber?
DANIEL
MCGOWAN: Bien, esto tenía que ver
con el hecho de que Superior Lumber era muy similar
a la mayoría de las empresas madereras de la
costa noroeste. Ellos no eran de las mayores empresas,
pero estaban desforestando viejos bosques usando helicópteros,
creando un devastador impacto en el ecosistema local.
Cuentan con muy poca simpatía en la zona. A mucha
gente le repugnaba el impacto que estaban creando en
los ecosistemas locales. Pero parecía que pasaban
desapercibidos por el hecho de que no eran de las mayores
empresas, pero era una de las muchas compañías
de la costa noroeste que continúan liquidando
los viejos bosques nacionales, así como tú
sabes, los terrenos privados.
AMY
GOODMAN: ¿ Como realizasteis el
sabotaje?
DANIEL
GOODMAN: Bueno, realmente para esa acción
yo estuve vigilando, he participado en estas acciones
pero por un periodo corto de tiempo y no tenía
mucha experiencia en la fabricación de artefactos
incendiarios. Fui invitado por compañerxs que
había conocido meses atrás e hice tareas
de vigilancia con otras cuatro personas, entre ellas
estaba el mayor informador del caso llamado Jacob Ferguson
el cual tenía unas grabaciones que habíamos
hecho en el 2005 con conversaciones nuestras.
AMY
GOODMAN: ¿En el 2005?
DANIEL
MCGOWAN: Si, en el 2004 para ser exactos.
Pero él estuvo involucrado en ese incendio. Él
no está acusado por ello. Y la verdad es que
esto fue un asunto bastante sencillo. Y yo fui el que
vigilaba. Hay algunas personas más involucradas.
Cuando conducíamos de vuelta, escuchamos las
alarmas de la señal de radio, pero no fue hasta
el día siguiente cuando nos enteramos que el
incendio había causado un millón de dólares
en daños.
AMY
GOODMAN: ¿Y que quiere decir que
te desencantaste? ¿Qué hiciste entonces?
DANIEL
MCGOWAN: He estado activo desde 1997 y
solo por un breve periodo de tiempo en ese tipo de activismo.
Empecé a realizar sabotajes contra la propiedad
porque soy en esencia una persona muy pragmática.
Sentía que deseaba probar otro tipo de acciones.
Las tácticas que usábamos normalmente
no estaban siendo eficaces. Nos dedicábamos más
o menos a realizar acciones donde no corríamos
riesgos. Estaba decidido a replantearme eso y decir,
bien, necesito avanzar…
AMY
GOODMAN: ¿Estuviste preocupado
por si alguien se podría haber quedado dentro
a dormir…?
DANIEL
MCGOWAN: La verdad es que no estaba preocupado
por eso, creo que tomamos precauciones extremas, es
más, muchísimas acciones fueron desestimadas
por cosas como no causar daños a guardas de seguridad.
Lo que me hizo desencantarme fueron cosas como cuando
parte de la gente que pertenecía a mi grupo fueron
y justamente una semana antes de que mi amigo Jeffrey
Luers fuese a juicio, quemaron 36 SVV,s (vehículos
de utilidad deportiva) en el mismo concesionario al
que a Jeffrey le acusaban de haber atacado un año
antes. Tengo que decir que esto tuvo un impacto brutal
en su juicio y en la decisión del juez quien
condenó a Jeffrey a 22 años y 8 meses
de cárcel. Y ese tipo de descuidos fueron los
que me hicieron replantearme la situación y empezar
a pensar en lo peligroso de mis acciones y en las repercusiones
que tenían, que muchas veces se escapaban a mi
control.
AMY
GOODMAN: ¿Qué decías
que habíais grabado con Jacob ferguson?
DANIEL
MCGOWAN: Bien, Jacob era un viejo amigo.
Y lo que grabamos junto a viejos amigos eran recuerdos
de las acciones y las luchas en las que habíamos
participado, por lo que hay muchas cosas importantes
sobre mí y las acciones en esas conversaciones.
No eran confesiones directas, pero si escuchas las cintas,
puedes ver claramente que estuve involucrado en las
acciones y que tenía conocimiento de hechos concretos.
Por lo que esto fue más que suficiente para ser
acusado.
AMY
GOODMAN: Entonces, Jacob eligió
cooperar con las agencias judiciales.
DANIEL
MCGOWAN: Si
AMY
GOODMAN: Tú has rechazado cualquier
cooperación
DANIEL
MCGOWAN: Si
AMY
GOODMAN: ¿Y que significa eso?
DANIEL
MCGOWAN: Esencialmente significa vivir
mi vida como me enseñaron mis padres, es decir,
sin señalar a la gente para quitarme un marrón
de encima. Y también mi hice promesas a mi mismo
y a mis compañeros durante ese tiempo de que
nunca les culpabilizaría. Si alguna vez nos metiésemos
en problemas nunca les culpabilizaría por ello.
Mis tres compañeros y yo hemos elegido ese camino.
Y al elegir ese camino hemos sido, el gobierno diría
que castigados, pero creo hemos sido castigados en el
sentido de haber recibido precisamente por ello muchísimas
hostilidades tanto del juez como de la acusación.
AMY
GOODMAN: ¿Y que piensas de la decisión
de Jacob?
DANIEL
MCGOWAN: Pienso que es muy triste. Creo
estaba pasando por una etapa de su vida muy mala y tomaba
muchas drogas y además le amenazaron con quitarle
a su hijo. Creo que su elección es una elección
horrible y no se como se sentirá consigo mismo,
durante estos días estoy pensando mucho en él
y siento mucha tristeza por él, más que
por nada.
AMY
GOODMAN: ¿Qué ha pasado
con él?
DANIEL
MCGOWAN: Lo que he me ha parecido entender
de un abogado de la defensa de uno de los que tuvieron
juicio la semana pasada es que Jacob iba a ser declarado
culpable por un cargo de incendio intencionado y que
recibiría la libertad condicional de la corte
federal este mes
AMY
GOODMAN: Nuestro invitado de hoy es Daniel
Mcgowan, activista medioambiental, que ha sido condenado
por dos acciones incendiarias en la que participó
en el año 2001 en Oregón, junto a otros
activistas. Quizás el tenga que entrar a prisión
el 2 de julio a menos que le sea concedido el mes que
ha solicitado. También tenemos a otra invitada
a través del teléfono. Tenemos a Laurence
Reagan, director ejecutivo del centro para la defensa
de las libertades civiles de Eugene, quienes proveen
de protección legal a los activistas medioambientales
ante los ataques de gubernamentales y empresariales
a sus derechos civiles.
LAUREN
REGAN: Gracias Amy
AMY
GOODMAN: ¿Puedes hablarnos de este
caso? El caso de Daniel McGowan
LAUREN
REGAN: Claro, hay probablemente dos temas
generales en relación con este caso que lo hacen
importante para la gente de este país y para
que pueden observarlo y examinar a fondo lo que está
sucediendo. El primero es que desde el arresto de Daniel
y el de otras personas en Diciembre del 2005, el gobierno
ha tratado de decir que este caso no es político.
De todos modos, la evidencia deja en pañales
a ese punto de vista, principalmente porque tan pronto
como estos chicos fueron arrestados, Alberto González,
nuestro abogado jefe y ocupado jefe de la comisión
jurídica del país, salió en televisión
dando una rueda de prensa en la que llamó a estos
ciudadanos americanos "eco-terroristas". Eran
individuos inocentes hasta que se demostrase su culpabilidad.
En ese momento todos ellos aún contaban con la
presunción de inocencia y sin embargo, el abogado
jefe de la nación ya les había denominado
"eco-terroristas" en una rueda de prensa,
destruyendo así todas las posibilidades que pudiesen
tener de un juicio justo.
Eso influyó en todo el procedimiento,
incluyendo la condena, aun así el gobierno trataba
de seguir defendiendo que aquello no era un caso político.
Todo mientras González, cuando nueve de los diez
individuos eran sentenciados, volvió a demominarles
como "eco-terroristas" en otra rueda de prensa
en la que agradeció a sus chicos por el buen
trabajo que habían realizado al detenerlos.
AMY
GOODMAN: Quiero ir a ese momento, el de
la sentencia. Cuatro de Junio, los abogados del gobierno
comparando a Daniel McGowan y el resto de defendidos
con el Klu Klux Klan. Este es un clip del abogado Jeffrey
Robinson hablando sobre el tema en los exteriores del
Tribunal Federal en Eugene, Oregon.
JEFFREY
ROBINSON: Lo que me gustaría decir
es que la señora Lee y yo tenemos mucho respeto
por los abogados de la oficina de los Estados Unidos.
Y en particular el señor Pfeiffer, que hizo la
propuesta de mejora en la campaña del gobierno
contra el terrorismo hace algunas semanas. Aún
respetándole y pensando que es un hombre decente,
el señor Pfeiffer carece de conocimientos sobre
las cosas que se discutieron en esa sala de audiencias.
Estuve allí presente como un representante del
gobierno de los Estados Unidos y le dijo al Juez Aiken
que Daniel McGowan y sus codefendidos eran esencialmente
lo mismo que los terroristas del Klu Klux Klan. Y aquello
me afectó personalmente como afroamericano. Y
estoy en desacuerdo en que mi gobierno federal hiciese
una comparación semejante en un caso como este.
Crecí en Memphis, Tennesse, y nací en
1956. Conozco bastante sobre el Klu Klux Klan y lo que
significaba aquella organización. Y lo que significaba
no era otra cosa que asesinato y matanza, algo completamente
diferente al caso de Daniel y el resto de acusados.
AMY
GOODMAN: Lauren Regan, del Centro de Defensa
de libertades civiles, ¿podrías extenderte
en ese punto?
LAUREN
REGAN: Bueno, así fue, ya sabes,
hubo mucha retórica, muchas declaraciones exageradas
que se hicieron a lo largo de cada procedimiento que
se llevó a cabo recientemente en el Tribunal
Federal. Me refiero a algunas tan indignantes como las
de la comparación con el Klu Klux Klan, otras
fueron mas sutiles.
Y ya sabes, la jueza permaneció en silencio ante
una declaración tan calumniosa. Esto junto con
el hecho de que el gobierno y el tribunal continuaron
protestando porque no se estuviese denominando a estas
personas como terroristas, fue el otro gran punto perdido
en todo lo que estaba pasando. Ellos dirían repetidamente:
"Oh, no estamos intentando denominar a esta gente
como terroristas para el resto de sus vidas, solo estamos
tratando de probar una mejora en la lucha contra el
terrorismo con ellos", una mejora que sufrieron
personas con cargos por delitos en los que no se causó
daño a ningún ser.
Y con independencia de lo que dijesen
a la corte y al público, era increíblemente
claro que eso era exactamente lo que estaban tratando
de hacer. No había otra razón o fin para
que esas "mejoras" hubiesen sido aplicadas
a diez personas jóvenes que cometieron actos
de sabotaje, que por supuesto son crímenes, pero
el crimen de incendio intencionado y otros de los crímenes
por los que se procesa a estas personas ya ha llevado
a mas de una condena ejemplar. Sin embargo esta "mejora
en la lucha contra el terrorismo" sirve para darles
un castigo adicional a los acusados, así como
para acusarles de terroristas y de ste modo dar un golpe
bajo al movimiento ecologista, no había en absoluto
ningún otro fin legal por el que necesitasen
esta mejora mas que para volver al congreso y poder
decir: "mirad, hemos cogido a diez terroristas,
ahora dadnos billones de dólares para continuar
continuar esta lucha y dadnos lo necesario para poder
implantar un sistema de espionaje a los ciudadanos de
los Estados Unios", como sabemos que ya han hecho
varias veces durante los últimos años.
AMY
GOODMAN: Estoy viendo un artículo
de Michael Donnelley en "Counterpunch" en
el cual se habla de este caso. Y dice: "Avancemos
dos años, el objetivo del gobierno pasan a ser
los ecologistas radicales. Bajo el nombre de Operación
Backfire los federales comienzan la mayor caza y captura
de eco-activistas de la historia de América.
El 7 de Diciembre del 2005 siete personas son arrestadas
y se les imputan varios cargos de destrucción
de la propiedad que los propios federales han vinculado
al Frente de Liberación de la Tierra y al Frente
de Liberación Animal. El mismo día, algunas
personas mas son citadas a declarar ante un gran jurado
en Eugene, Oregón. UN fuerte dispositivo es puesto
en funcionamiento contra los activisas por la tierra.
El 20 de Junio del 2006, el suceso de Ashcroft, el fiscal
general Alberto González anunció las 65
acusaciones contra una entidad ficticia que el gobierno
llama "La Familia". Cuatro arrestos mas más
aumentan la cifra a once, con los cargos de conspiración
ahora incluidos. Irónicamente, después
de cumplir diez años de condena ese mismo día,
Michael Fortier que estaba preso por su participación
en el atentado de Oklahoma City, que mató a 168
personas, fue dejado en libertad. En contraste, el gobierno
está amedrentando a los eco-activistas, que no
hirieron a nadie, con penas ejemplares". Lauren
y Daniel, me gustaría saber qué pensáis.
LAUREN
REGAN: Bien, eso es información
exacta. El mismo día en que se fijó condena
para Jonathan Paul, el gobierno estaba tratando que
fuese de 57 meses por su participación como vigilante
en un incendio provocado que ocurrió en 1997
en las instalaciones del Matadero de Ganado West Horse.
Y es mismo día, Scooter Libby fue sentenciado
por delatar a Valerie Plane, agente de la CIA, a 20
meses (NOTA: Se refiere a un polémico caso de
filtraciones de información en Estados Unidos)
. Así que cuando empiezas a comparar los procesamientos
de la derecha con los de la izquierda, te das cuenta
de que aunque treinta médicos que practicaban
el aborto hayan sido asesinados por derechistas, esa
supuesta mejora no afectó a ninguno de los implicados
en aquellos asesinatos. Como tampoco se utilizó
en el caso del atentado de Oklahoma City.
Así que se ve claramente que
la balanza suele vencerse hacia el lado de la derecha,
lo que es intolerable cuando se habla de justicia e
igualdad. Todo eso son grandes injurias a nuestro sistema
de justicia, no solo a este caso en particular. Y no
olvidemos que la deforestación es la segunda
causa del cambio climático en los Estados Unidos
ahora mismo. Y entonces, en lugar de prestar atención
a este tipo de cosas y, ya sabes, dejar de dar subvenciones
a la industria maderera, el gobierno prefiere desviar
la atención hacia estos delitos en particular.
Y se preguntan qué se podría hacer para
evitar acciones como la que Daniel y otras personas
llevaron a cabo. Y claramente, si ellos tomasen las
medidas necesarias, acciones como esas no serían
necesarias, particularmente en el tema del cambio climático,
incluso la jueza admitió que al planeta le quedan
ocho años para que se certifique la llegada al
punto de no retorno. Pero aún así vemos
a los políticos mirando para otro lado. Si ellos
pusiesen los medios adecuados no harían falta
acciones como la que Daniel llevó a cabo.
AMY
GOODMAN: Daniel McGowan, ¿te importaría
hablarnos de la disparidad de sentencias en un caso
como el de Michael Fortier, saliendo de la prisión
el mismo día en que erais acusados?
DANIEL
MCGOWAN: Bueno, es irónico, desde
luego, pero, es algo con lo que yo estaba familiarizado,
apoyando a Jeffrey Luers, viendo todos esos casos de
incendios..., ya sabes, creo que la pena real por un
incendio es de 3 años y medio. Y yo me enfrento
con siete años. Y bueno, ver a gente como Scooter
Libby, este tipo de terroristas de la derecha a los
que que les están dando palmaditas en la espalda
es muy ofensivo. Algo interesante fue la re-acusación
hecha por Alberto González y John Lewis en una
conferencia de prensa en Washington DC. Eso fue el mismo
día en que se investigaban las grabaciones y
las escuchas ilegales en el Senado. Hay una analogía
usada frencuentemente en la Corte por el juez. Una cosa
es tener una tarta y otra muy distinta comérsela.
Y creo que es interesante porque había veces
en que a todo el mundo de la sala le chirriaban las
acusaciones. Por un lado dicen que no es un caso político.
Me dicen que soy una especie de pirómano y no
voy a ser tratado como un preso político. La
jueza estaba muy molesta por haber leído eso
de "preso político" en mi página
web. Pero a la vez no soy tratado como un pirómano,
si no que se me enfrenta a una condena ejemplar.
Por otra parte no es terrorismo, pero se nos aplica
una "mejora en la lucha contra el terrorismo",
parece que les afectaba bastante lo que decían
los media, y en particular una aparición de la
hermana de mi codefendido, Jonathan Paul, que era algo
así como "Mi hermano el terrorista".
Y lo que hicieron fue básicamente responder a
eso en los tribunales. Entonces mi pregunta era, ¿si
no soy un terrorista, para qué necesitan una
mejora en sus métodos de lucha antiterrorista
para condenarme?, y si realmente no era desde Washington
DC desde donde se estaba llevando el caso. "No
hemos recibido una llamado de ellos en seis meses"
me decían, como si eso significase algo. Yo estaba
en Lane County en ese momento. Ni siquiera me
había planteado el tema hasta que leí
un artículo y cuando lo ví fue como: "Oh
Dios mío, González ha hablado sobre mi
caso". En ese momento me di cuenta de que las cosas
iban a ir mal. Siempre he pensado que desde Washington
se movieron los hilos.
AMY
GOODMAN: John Lewis, el diputado, director
asistente del FBI dijo: "Un ade las mayores amenazas
del terrorismo doméstico hoy día viene
de los intereses de grupos radicales como el Frente
de Liberación de la Tierra, el Frente de Liberación
Animal y la campaña Paremos la Crueldad con los
animales en Huntington. ¿Puedes hablarnos de
estos grupos, de quienes son?
DANIEL
MCGOWAN: Claro. El Frente de Liberación
Animal y el de la Tierra para mi nacen de la frustración
de mucha gente joven al ver que las cosas no cambian.
Hay grupos que utilizan el sabotaje, los incendios a
empresas de explotación o la liberación
de animales de laboratorio. Ya sabes, yo dejé
el Frente de Liberación de la Tierra en 2001,
pero cuando oigo definiciones como esa hacen que me
ponga enfermo.
Paremos la crueldad con los animales en Huntington era
hasta hace poco una campaña legal que se llevaba
a cabo con el fin de conseguir el cierre de un laboratorio
de animales llamado Huntington Life Sciences, en New
Jersey e Inglaterra. Y creo que al movimiento de los
derechos de la propiedad y al gobierno les gusta mezclar
a esos grupos legales con los grupos ilegales, para
que se les relacione. Así pueden usar contra
ellos las mismas medidas legales y represivas. Y probablemente
también usar esos mismos términos para
definir a Earth First!, así el Frente de Liberación
Animal, el Frente de Liberación de la Tierra
y Earth First! Estarán metidos en el mismo saco,
como si fueran exactamente lo mismo, aún sabiendo
que sus tácticas son radicalmente distintas.
AMY
GOODMAN: Tu creciste en Nueva York
DANIEL
MCGOWAN: Si, en Rockaway
AMY
GOODMAN: ¿Cómo es que acabaste
en Oregón?
DANIEL
MCGOWAN: Bueno, es una pregunta divertida.
Si, crecí en la ciudad y es raro, ya sabes, cuando
la gente dice "Oh, un ecologista que creció
en Rockaway, es difícil de imaginar". Sin
embargo yo estaba trabajando en diversas organizaciones
no basadas en el beneficio, algunas de ellas se dedicaban
a la protección de bosques. Fui a un encuentro
sobre ecología y conocí a un buen puñado
de gente muy interesante que hizo que mi mente se abriese.
Me dije a mi mismo que iría a la Campaña
por el bosque de Headwaters, pero cuando, literalmente,
estaba en un tren por el centro de la Nación,
David Gipsy Chain fue asesinado por un maderero, y en
ese momento llegué a San Francisco...
AMY
GOODMAN: David estaba protestando contra
la tala de árboles, un madereros cortó
uno de ellos y le cayó encima, ¿no es
así?
DANIEL
MCGOWAN: Exacto, lo mató. Y me
dijeron, ya sabes, no tenemos anuncios en nuestras campañas,
así que estuve en San Francisco hasta que eventualmente
fui a Eugene a trabajar con el periódico de Earth
First!. Me encantó Oregón. Nunca había
visto árboles como aquellos, ni bosques, ni animales
en libertad ni nada por el estilo, así que aquello
me impactó profundamente. Y no podía creer
que a la gente no le importara lo que estaba sucediendo
allí, que les diese igual ver cómo las
montañas se despoblaban de árboles o que
los animales fuesen tratados con aquella crueldad.
AMY
GOODMAN: Daniel, ¿cómo te
estás preparando para la cárcel?
DANIEL
MCGOWAN: Bueno, se aproxima un largo periodo
de tiempo. Hace dieciocho meses que me arrestaron, y
tenía claro que pasaría mucho tiempo...
AMY GOODMAN:
¿Cómo lo lleva tu mujer?
DANIEL
MCGOWAN: Bien, es excelente. Es una gran
persona y está sobrellevando esto bastante bien.
Se ha encargado de mi campaña de apoyo desde
el comienzo, llevando la página web, haciendo
todo el trabajo que conlleva el exceso de recaudación
de fondos para los gastos legales... He estado en contacto
con un montón de gente que ha pasado tiempo en
la cárcel, he leído todo lo que he podido,
incluso leí la información que viene en
la página web de la prisión, que en realidad
es mínima. He hablado con presos, tratando de
hacerme una idea del lugar al que voy a ir. Aún
tengo muchas preguntas, sé cuanto tiempo estaré
allí, pero no cuando entraré, así
que yo...
AMY
GOODMAN: Estás pidiendo permanecer
fuera hasta el 2 de Julio
DANIEL
MCGOWAN: Vamos a intentarlo, si. La jueza
me dio un informe en el que aparecía esa fecha.
Mi intención era finalizar mis clases, que terminan
en una semana y media y esperar a que me digan a qué
cárcel que iré para entonces, ir para
allá. Pero en Abril empecé un Máster
sobre sociología medioambiental, en la universidad
de Antioch. Es una especie de programa auto dirigido,
en el que elijo a mis propios instructores, organizo
mis propias clases, y al final obtendré el Máster
en dos años. Y podré hacerlo dentro de
prisión.
AMY
GOODMAN: Reflexionando sobre tu vida ahora
mismo, ¿qué te viene a la cabeza?
DANIEL
MCGOWAN: Uff, es difícil, aún
estoy tratando de asimilar todo esto. Está claro
que tengo ciertos arrepentimientos sobre lo que hice,
sobre utilizar incendios como una táctica. No
creo que moralmente fuese malo lo que hice, pero si
estratégica y tácticamente, fue una decisión
imprudente.
Ojalá hubiese habido gente en mi vida en aquel
momento que me hubiese guiado hacia un destino diferente.
Pero ya sabes, estaba muy desencantado y muy dolido
por lo que veía a mi alrededor. Esos sentimientos
son legítimos, y la gente joven (y no tan joven)
que ahora siente lo mismo tienen que seguir buscando
maneras de acabar con esta crisis en lugar de ignorarla.
Y ese fue el mensaje que di a los media ese día,
después de la sentencia, tenemos que dejar de
centrarnos en "el crimen y el castigo" y empezar
a observar los problemas que los han producido, como
el cambio climático global.
AMY
GOODMAN: Lauren tu respuesta.
LAUREN
REGAN: Estoy de acuerdo con Daniel en
que la moción fue probablemente el punto de inflexión,
extrañamente, para que se acabasen los tratos
de cooperación. Antes de llegar a ese punto ellos
te habían dicho que o cooperabas y dabas nombres
o ibas a juicio y pasarías el resto de tu vida
en prisión. Y para los últimos cuatro
acusados aquello era una situación inviable.
Y presentamos dicha moción. Básicamente
la jueza ordenó a una persona de Washington DC,
lo que fue un punto interesante. Cuando se llevó
a cabo la primera audiencia, el Fiscal de los EE.UU.
se puso de pie y trató de decir que él
personalmente no tenía conocimiento de ningún
tipo de vigilancia ilegal, y pensó que con eso
bastaría, pero la jueza le dijo que eso no servía,
si no que necesitaba que alguien de la CIA de Washington
DC confirmase bajo juramento que eso no había
ocurrido. Al encontrarse entre la espada y la pared
decidieron acabar con eso de los tratos de cooperación.
AMY GOODMAN:
Si la gente quiere tener más información
sobre tu caso y lo que va pasando contigo, como estás
en prisión, etc donde pueden recurrir?
DANIEL
MACGOWAN: Pueden visitar la página
web que han puesto en marcha mis amigos y mi familia:
www.supportDaniel.org
AMY
GOODMAN: quiero agradecerte el haber estado
aquí con nosotros, Daniel. Vamos a seguir de
cerca tu caso y vamos a estar informando de tu ingreso
en prisión. Lauren Regan, director ejecutivo
del centro de Eugene para la defensa de los derechos
civiles, muchas gracias por haber estado aquí
cono nosotros.
Texto traducido por La cizalla
acrata .lacizallaacrata@yahoo.es
|