Declaración leída
por Jeffrey Luers tras conocer su nueva sentencia
Ahora miro el día de mi libertad con mucha más
cercanía que antes. Continuo aceptando mis acciones
y no reniego ni me arrepiento de las decisiones tomadas.
Estos años en prisión no han impedido
que mi mente siguiese expresándose, haciendo
caso a mi corazón y clamando contra la injusticia
y la opresión.
Han pasado ya muchos años desde
la primera vez que me enfrenté a este tribunal
para ser juzgado por estas acciones. Ahora, además
de tener la capacidad de retrospección, poseo
el conocimiento y el entendimiento que nace al dejar
atrás la etapa de la ingenuidad juvenil.
Hoy en día puedo decir con total seguridad que
estaba equivocado cuando pensaba que un sabotaje incendiario
podría inspirar un cambio social. Pero esta errónea
opinión no significa que haya cambiado mi opinión
sobre el activismo radical.
Mr. Hassleman ha escrito una declaración
sobre mí en la que dice que yo he reconocido
que estaba equivocado. También estoy preparado
para vivir la vida de forma honrada, promoviendo mi
activismo también por canales legales.
Comprensiblemente, el fiscal ha expresado su escepticismo
sobre la sinceridad de mis palabras. Me gustaría
dejar clara mi postura.
Estoy verdaderamente entusiasmado
por mi futuro. Gracias al amor y apoyo de mi familia,
de mis compañeros y de mucha gente a la cual
todavía no conozco, tengo muchas posibilidades
en frente mía. Me apetece seguir cultivándome
y conseguir realizar mis objetivos trabajando duro.
Estoy preparado para compartir mi vida con la gente
que quiero y quiero dedicarme a devolver todo lo que
me ha dado la comunidad que me ha apoyado y me ha dado
mucho amor durante todo estos años de encarcelamiento.
Sin embargo estas no son las falsas promesas que el
fiscal debería de creer, sino mi sincero deseo
de continuar con mi vida fuera de la cárcel.
Sin embargo, el hecho de escoger un
nuevo camino y reconocer mis errores y mis fallos, no
significa que me avergüence de nada de lo que he
hecho. Siento que mis acciones hayan podido generar
un sentimiento de miedo a la familia Romania, esa nunca
fue mi intención.
Busqué promover un cambio social
a través de la lucha radical. Ví en el
rechazo de nuestro gobierno y nuestras empresas para
afrontar el peligro del cambio climático como
una razón que legitimaba la acción directa.
Todavía lo creo. Reconozco que la lucha militante
ha sido incapaz de extender el cambio social por muchas
razones y no se si en estos momentos es capaz de propiciar
el cambio que desesperadamente necesitamos.
Somos testigos de la extinción
masiva de especies que está teniendo lugar en
estos momentos. Los más destacados científicos
nos están advirtiendo que a mediados de este
siglo sobre un 30 o 50% de las especies vivas estarán
extintas. Hay predicciones que hablan de la muerte de
alrededor de 250 millones de personas por la falta de
agua o de comida. Existen temores de que al derretirse
los glaciares el nivel de los océanos suba de
manera catastrófica. Todo esto mientras nuestros
científicos más destacados son continuamente
censurados por nuestro gobierno. Los informes seleccionados
por el gobierno de Bush han sido redactados por aquellos
que hoy ocupan grandes cargos en las mayores empresas
petroleras. Hemos sido engañados por las personas
responsables de nuestro bienestar.
Afortunadamente se ha conseguido retirarles
el velo y ahora muchos americanos demandan acciones
y medidas para frenar el cambio climático y otras
consecuencias del deterioro medioambiental. Es más,
algunos estados federales mantienen una confrontación
con el gobierno central por este motivo. Sin embargo
todos los intentos legislativos han fallado o no han
conseguido crear el efecto necesario y el tiempo para
el cambio ha de darse ahora mismo. Ya no nos podemos
permitir el lujo de pasar nuestros problemas como una
herencia para las próximas generaciones. Debemos
permanecer vigilantes y determinados a trabajar por
un cambio para luchar y encontrar soluciones para lo
que es la mayor amenaza que la humanidad ha encarado
jamás. Es la gente en esta sala, los ciudadanos
de este estado, este estado y este país quien
tiene la responsabilidad de crear este cambio. ¿Si
pensamos que no podemos cambiar nuestra forma de vida,
como podemos pensar que otros si lo pueden hacer?
Yo estoy preparando y con ganas para
cambiar y me gustaría colaborar a encontrar soluciones
reales al problema. Estoy preparado para encontrar soluciones
que vayan más allá de la retórica,
acciones abocadas al fracaso por su simbolismo o la
ineficacia por corruptas. Elijo coger una nueva dirección
no sólo porque necesito encontrar otro camino
en mi vida, sino porque un nuevo camino es claramente
necesario en nuestro país. Reconozco que si no
consigo crear ese cambio lo único que hago es
estorbar en el camino hacia él. En esta senda
estamos todos juntos, nos denominemos radicales, conservadores
o liberales y estar juntos es la única forma
para solucionar el problema.
Para mi es fácil decir estas
cosas, siempre me he sentido comprometido con el cambio
social y nunca he cuestionado mi compromiso. Me imagino
que la corte así como mucha otra gente se pregunta
si yo realmente he dejado atrás mi militancia
activista. A todos ellos lo único que les puedo
decir es que estoy preparado para vivir mi vida. Estoy
preparada para darle lo que necesite a mi familia en
primer lugar. También estoy preparado para encontrar
éxito allí donde la lucha radical haya
fallado. Por encima de todo estoy preparado para seguir
adelante.
Hoy siento como una gran carga se
desprende de mi y de mi gente querida, incluso creyendo
todavía que mi nueva sentencia es un reflejo
de mi activismo político y mi disidencia más
que de mis delitos. Ahora miro el día de mi libertad
con mucha más cercanía que antes. Continuo
aceptando mis acciones y no reniego ni me arrepiento
de las decisiones tomadas. Estos años en prisión
no han impedido que mi mente siguiese expresándose,
haciendo caso a mi corazón y clamando contra
la injusticia y la opresión.
Estoy orgulloso de las cosas que he
conseguido mientras estaba encarcelado, como llegar
más allá de los océanos y fronteras
para crear conciencia sobre el cambio climático
y combatir la injusticia social. Estoy muy agradecido
a mi familia, mis amigos y compañeros y a los
miles de solidarios que por todo el mundo me han ayudado
y apoyado desde el primer día, estoy especialmente
agradecido a mi abogado y mis amigos, Lauren Reagan,
Misha Dunlap and Shawn Wiley por no haber dado nunca
por perdida la batalla de sacarme de prisión
antes de cumplir los 22 años de condena.
Me alegro de poder decir que este
viaje está llegando a su final y que muy pronto
podré estar en mi casa.
Gracias
Nota: traducido
por la cizalla ácrata (lacizallaacrata@yahoo.es)
Ponte en contacto con nosotrxs si deseas traducir algún
texto o conseguir el documental sobre el caso de Jeffrey
Luers
|