| La víspera
al día del trabajador, fueron liberados
120 conejos que permanecían hacinados en
las jaulas de una antigua granja de visones, donde
iban a ser asesinados para servir de comida. Vivían
5 en cada jaula en la cual no podían ni
darse la vuelta, donde no veían la luz
del día. Al sacarlos al prado no corrían,
tenían los músculos atrofiados de
no poder moverse ni hacer el más mínimo
ejercicio desde el mismo día de su nacimiento. |