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PRIMER COMUNICADO
FRENTE DE LIBERACION ANIMAL
2 de agosto de 2001
En la madrugada del 30 al 31 de julio de 2001 el
Frente de Liberación Animal hace acto de presencia
en la pequeña localidad de La Puebla de Valverde
(Teruel) perpetrando la acción que constituye la
primera granja de visones que se libera en el Estado español.
Este centro de exterminio albergaba a 20.000 de estos
animales, siendo 13.000 de ellos puestos en libertad.
Se estima que quizá esta acción acaba en
gran parte con los diez años de tortura y sufrimiento
que lleva ejerciendo dicha granja.
Las razones son obvias, la puesta en libertad de una parte
de los animales que a lo largo de todo el mundo sufren
tortura, soledad, miedo y muerte. Y por otro lado, el
ataque directo a los negocios que lucran a estos asesinos.
Las autoridades y los medios de comunicación locales
y nacionales han valorado este acto como un ‘desastre
ecológico’ por la depredación que
los visones pueden hacer de otras especies.
Esto no es más que una estrategia de los explotadores
con la cual pretenden ensuciar la imagen de un movimiento
que sólo pretende salvar vidas y evitar sufrimiento
animal.
Dedicamos esta acción a todos los animales que
hoy en día padecen la explotación humana
y a todos los compañeros y compañeras que
luchan por la Liberación animal.
THE ANIMALS CAN’T WAIT
F.L.A. Debido a las
criricas en los Mass-Media, lanzaron otro comunicado a
internet mucho mas amplio.
SEGUNDO COMUNICADO
FRENTE DE LIBERACION ANIMAL
23 de agosto de 2001
En primer lugar, quisiéramos afirmar que la
acción llevada a cabo en La Puebla de Valverde
(Teruel) durante una de las últimas madrugadas
del mes de julio de 2001 efectivamente fue llevada a
cabo por una célula del A.L.F.
Con este comunicado pretendemos reivindicar la autoría
de la liberación que no puedo efectuarse en su
debido momento por obvias medidas de seguridad. De todas
formas pensamos que todo el mundo comprendió
desde el primer momento que ésta había
sido llevada a cabo por un grupo de personas comprometidas
con el movimiento de Liberación animal. Con estas
palabras quisiéramos que a los autores de dicha
acción se nos permita un espacio escrito para
defendernos de los ataques que los medios de información
no han cesado de dispararnos, tachándonos de
vándalos, ignorantes, poco o nada ecologistas,
ecoterroristas y otros calificativos de lo más
diverso y doloroso, la mayoría de ellos salidos
de boca de los propietarios de la granja peletera o
del propio alcalde del pueblo, que, por cierto, es cazador.
Nuestra ignorancia no es tal como para no haber previsto
que gran parte de los pequeños animales a los
que abrimos sus jaulas iban a perecer por hambre, sed,
atropellados por máquinas humanas o por golpes
y disparos de los pobladores de las tierras aledañas
o que, en el peor de los casos, iban a ser devueltos
a las jaulas para acabar convirtiéndose en precisamente
aquello que pretendemos evitar: innecesarias prendas
de vestir que tan sólo algunos pueden pagar.
Cuando el propietario del campo de exterminio de La
Puebla de Valverde nos llama públicamente hijos
de puta, no hace más que hacernos felices porque
nos informa de algo que él y nosotros sabíamos
desde el principio, la posibilidad de que sus puertas
se cierren para siempre, lo cual supondría que
decenas de miles de animales inocentes no serán
encerrados en minúsculas jaulas, no sufrirán
el calor del verano ni verán como su vida se
limita a procrear más víctimas como ellos
y que no serán gaseados para convertirse en su
sangriento objeto de lucro. Por lo que proclamamos alegremente
que la ruina de este señor es nuestra alegría
por haber evitado tanto sufrimiento. También
quisiéramos advertir de nuestro conocimiento
acerca de los posibles daños ecológicos
de la puesta en libertad de tantos ejemplares de visón
americano, daños quizás equiparables a
los provocados por las toneladas de heces contaminantes
de ríos subterráneos provocadas por esta
clase de granjas o a los bancos de arenques y otros
animales utilizados para la alimentación artificial
de los visones. No negamos la posibilidad de cierto,
pero no exagerado, daño ecológico. Por
lo contrario afirmamos: la única forma de evitar
tal daño sería eliminando absolutamente
la cría intensiva de cualquier animal para el
estúpido beneficio del ser inhumano.
Por otro lado, nos vemos obligados a realizar tales
acciones porque varias décadas de duro trabajo
denunciando reiteradamente estos problemas no han logrado
más que los gobiernos creen algunas leyes ridículas
a favor de los animales, casi siempre basándose
en la posible desaparición de tal o cual especie,
y no en la capacidad de sufrimiento de éstos.
Tales leyes no son aplicadas con seriedad y no nos queda
más que pensar que son creadas para ver si así
cerramos la boca y dejamos de molestar. No señores,
la molestia tan sólo acaba de empezar porque
vamos a seguir tratando de dar libertad a los seres
inocentes y tratando de arruinar a sus verdugos. No
es una amenaza, es algo que ya ha empezado a realizarse
y cada vez se hará con más intensidad.
Desgraciadamente los medios de comunicación siempre
estarán ahí como uno de nuestros peores
enemigos, pues suelen escribir sus artículos
basándose en las versiones policiales o de los
propios afectados, aquellos que nos siguen llamando
ecoterroristas y vándalos. Esas mismas personas
no ven como ecoterroristas a quienes destruyen el medio
con trenes de alta velocidad, cientos de miles de kilómetros
en carreteras, autopistas, campos de golf... no lo ven
en quienes construyen centrales nucleares, contaminan
todas las aguas del planeta, el aire, nuestros cuerpos...
En definitiva, no ven como ecoterroristas a quienes
han llevado al planeta a un basurero de contaminación,
miseria y sufrimiento, porque ellos también son
beneficiarios del dinero que comporta está destrucción.
Por eso callan ante unas cosas y criminalizan, encierran
y marginan otras.
Esta acción se la queremos dedicar a todos los
compañeros que han sufrido esta represión
y están, o estuvieron, encerrados por una lucha
basada en el altruismo y la búsqueda de liberación
TOTAL, especialmente a quienes no han vivido para contarlo,
a Carlo Giulani, entre otros muchos...
ANIMAL LIBERATION FRONT – ALGO MAS QUE PALABRAS
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