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Históricas meteduras de
pata
Artículo
extraído del número 9 de Sombras y Cizallas
Sin duda el principal motivo por el
que detienen a la gente es porque empiezan a hacer acciones
cuando ya son conocidos por la policía. El error
más común de los activistas es empezar
su activismo con métodos legales (manifestaciones,
charlas, etc). Cuando llevan ya un tiempo con esta estrategia
se dan cuenta de que para acabar con la explitación
animal no es suficiente con pedir a los explotadores
que detengan sus actividades y que lo debemos hacer
por nosotros mismos. Es entonces cuando comienzan las
liberaciones y sabotajes pero en ese momento la policía
ya los conoce. Seguramente el segundo motivo más
frecuente es hacer las acciones en tu misma ciudad,
lo que convierte a los activistas que viven en ella
en los principales sospechosos. Una ocasión en
la que se fusionaron ambas circunstancias fue en el
arresto del italiano Sergio Maria Steffani. Cuando ya
era conocido por ser uno de los miembros más
activos de la campaña Chiudere Morini se colocaron
dispositivos incendiarios con bombonas de camping gas
en una carnicería de su pequeña ciudad;
pero no solo era su ciudad, sino que la carnicería
estaba situada en la calle en la que vivía su
novia. Como era de esperar la policía entró
en su casa y la registró. Encontró una
bolsa de una tienda en la que se vendían bombonas
de camping gas. La policía pidió a los
propietarios de la tienda que mirasen si habían
vendido ahí a un mismo cliente dos bombonas de
camping gas con otros artículos que habían
sido usados para hacer el artefacto .
El resultado fue positivo, y la tienda tenía
registrado el momento y la caja en la que se había
producido esa venta. Cogieron las grabaciones de las
cámaras de seguridad que enfocaban esa caja y
se podía ver a Sergio pagando en esa caja en
el momento en el que se había vendido el material.
Casualmente Sergio compró el material sólo
un día antes de que se produjese el ataque.
Conclusión:
Si vas a hacer acciones intenta no ser conocido en el
movimiento. Ten especial cuidado si haces acciones cerca
de la ciudad en la que vives. Nunca compres el material
cerca de tu casa y cómpralo con la máxima
antelación posible para que las grabaciones de
las cámaras de seguridad no estén disponibles
para la policía.
En Finlandia ha habido varios arrestos relacionados
con el clima. En una ocasión se arrestó
a un activista que reventó los cristales de una
peletería de su calle con un martillo. Era de
noche y había caído una ligera capa de
nieve. El activista salió de su casa cuando no
había nadie, se dirigió a la peletería,
rompió los cristales y regresó. A la mañana
siguiente las huellas que habían quedado sobre
la nieve no dejaban lugar a duda, se dirigían
desde el portal de la casa del activista a la peletería
y de la peletería otra vez al portal.
También en Finlandia, un grupo de activistas
realizó una liberación de visones. Cuando
se dirigían al lugar, caminando sobre la nieve,
uno de los activistas escupió. Al día
siguiente la policía siguió las huellas
de los activistas para ver si en el camino podían
encontrar algo de interés. Al lado de las huellas
encontraron un punto en la nieve derretido y descubrieron
que era un escupitajo. La saliva había quedado
congelada, la cogieron y la analizaron para obtener
el ADN. Esto sirvió para el arresto del activista
y como prueba en el juicio.
Conclusión:
La nieve debe ser siempre tenida en cuenta ya que puede
aportar innumerables pruebas a la policía. Durante
la década de los 90 en la ciudad de Manchester
había una gran actividad del ALF. No había
muchos activistas pero los que había eran muy
activos. Prácticamente todas las noches los jóvenes
compañeros salían a hacer sabotajes y
algunos de ellos se encuentran en la cárcel hoy
en día. Una de sus actividades favoritas era
romper ventanas de las carnicerías lanzando canicas
con un tirachinas desde el coche. El resultado era pequeños
agujeros en los escaparates pero que agrietaban todo
el cristal. A un carnicero se le ocurrió poner
pequeños cuadrados de cristal pegados a los agujeros
y al cabo del tiempo muchos escaparates estaban complétamente
llenas de estos cuadraditos de cristal y totalmente
agrietados. Generalmente iban dos o tres personas, pero
a veces, una sola persona hacía todo el trabajo.
Esto implicaba que la persona que conducía a
la vez tenía que usar el tirachinas. En una ocasión
un activista decidió ir a dar una vuelta con
su coche y su tirachinas a buscar carnicerías.
Iba conduciendo, redujo la velocidad al acercarse al
objetivo, cargó, apuntó, lanzó
y PLAS!. Oyó un sonido intenso al lado de él;
se había olvidado de bajar su propia ventanilla
y el cristal se había hecho añicos.
Otra vez, utilizando la misma técnica,
esta misma persona lanzó la canica, rebotó
sobre el cristal de la carnicería y golpeó
en la ventanilla trasera del coche destrozándola.
Conclusión:
si vas a disparar con un tirachinas desde tu coche,
al menos baja la ventanilla.
Otra de las personas que participaba en el deporte de
romper ventanas de carnicerías en Manchester
era John Smith, que actualmente cumple una condena de
12 años de cárcel por su participación
en la campaña SNGP. Tras los innumerables ataques
contra las mismas carnicerías de Manchester los
carniceros al final decidieron cubrir los escaparates
con persianas metálicas. A alguien se le ocurrió
golpear con un mazo las persianas para romper el escaparate
que había detrás, o si había huecos
entre las persianas golpear con una barra de acero a
través de ellos. Particularmente una carnicería
había sido golpeada en innumerables ocasiones,
varias veces por semana los activistas la visitaban.
El propietario decidió colocar unas persianas
especialmente resistentes, pero los activistas no se
dieron por vencidos y decidieron buscar una vía
alternativa para romper el cristal e intentar arruinar
al vendedor de cadáveres. John fue la persona
a la que se le ocurrió la ingeniosa idea: robó
un coche y lo estampó contra la carnicería.
Como ya se había atacado decenas de veces, la
policía estaba en el lugar esperando. Ellos esperaban
ver a un grupo de activistas acercarse con martillos
o tirachinas a romper el escaparate, pero lo que vieron
fue un coche amarillo que pasaba por la calle y de pronto
giraba bruscamente y se estampaba contra el escaparate.
Sin duda a la policía este nuevo método
les cogió por sorpresa. La alarma de la carnicería
había saltado cuando tres activistas salieron
corriendo del coche. Pero uno de ellos, John estaba
un poco atontado porque no llevaba puesto el cinturón
de seguridad en el golpe, y tuvo que regresar porque
además se le habían caído las gafas.
Cuando las fue a coger la policía se le echó
encima. Los otros dos activistas consiguieron huir a
pesar de que decenas de coches patrulla e incluso un
helicóptero estaba tras ellos. Uno de los dos
activistas se escondió durante horas debajo de
unas bolsas de basura de un edificio hasta que disminuyó
la presencia policial.
Conclusión:
No se debe atacar el mismo objetivo muchas veces seguidas
porque la policía te puede estar esperando. Si
robas un coche y lo estampas contra un centro de explotación,
ponte el cinturón de seguridad y no uses gafas.
En 1988 en Inglaterra, varias personas planeaban rescatar
a un delfín de la diminuta piscina de un delfinario.
A pocos metros del delfinario se encontraba el mar.
Durante las visitas previas que los activistas hicieron
al lugar una persona vió desde un hotel como
los activistas saltaban el muro y entraban. Cuando la
policía llegó detuvo a tres de los cuatro
activistas, el cuarto logró huir. La policía
dio con el coche en el que habían llegado y lo
cubrieron completamente de un polvo que utilizan para
encontrar huellas dactilares. Dentro del maletero había
una cartera, la cartera del activista que había
logrado escapar. Los policías en lugar de abrirla
para ver a quien pertenecía la cubrieron también
de polvo para encontrar huellas dactilares del propietario.
Gracias a la estupidez de la policía el activista
nunca fue arrestado y el delfinario fue cerrado tras
una campaña legal resultante de los arrestos.
Conclusión:
si eres un activista, nunca te dejes tu documentación
en el coche mientras haces una acción. Si eres
policía y ves una cartera, ábrela para
ver lo que hay dentro.
Otro famoso error cometido por el enemigo fue cuando
apareció debajo del coche de un conocido participante
de la caza de zorros una bomba con clavos. Alguien llamó
a la policía advirtiendo del hallazgo, el departamento
de explosivos llegó al lugar y la desactivó.
Era un hecho raro ya que muy pocas veces el movimiento
por la liberación animal había utilizado
explosivos en sus acciones. La policía abrió
el coche del cazador y en el suelo encontró un
clavo idéntico al utilizado en la bomba. Los
investigadores barajaron dos posibilidades, la primera
que los activistas abriesen la puerta del coche sin
forzarla, dejasen el clavo y volviesen a cerrar la puerta
con cerrojo; la segunda que el propio cazador hubiese
colocado la bomba para desacreditar al movimiento por
la liberación animal y fuese tan estúpido
de olvidarse un clavo dentro del coche. Al final el
cazador tuvo que reconocer que había sido él
el que había colocado el explosivo. El cazador
recibió una condena de 9 meses de cárcel
a pesar de que el artefacto podría haber matado
a alguien, jamás un activista por la liberación
animal ha recibido una condena tan baja por dispositivos
incendiarios que ni siquiera pueden matar.
Conclusión:
si quieres volar por los aires tu propio coche, no dejes
metralla dentro.
Las alarmas también pueden poner a los activistas
en una situación comprometida. Durante una liberación
en Inglaterra en un laboratorio saltaron las alarmas,
y a la vez que se oían, las luces del lugar se
encendieron. Los activistas salieron corriendo y se
metieron al bosque. El dueño del vehículo
cuando fue a abrirlo para huir del lugar se dio cuenta
de que las llaves se las había llevado un amigo
que había desaparecido en el bosque. Estuvo esperando
un rato a que este llegara, pero al ver que no volvía
y que la policía pronto llegaría al lugar,
tuvo que romper la ventana del coche, sacar todas las
herramientas y cajas para transportar a los animales,
esconderlos y huir. Cuando la policía llegó
se encontró con el coche de uno de los activistas
más conocidos del ALF en Inglaterra. En el juicio
no se demostró que había participado en
el ataque, aunque era evidente.
Conclusión:
Cuando hagas una acción el coche debe aparcarse
lejos del objetivo, y las llaves del coche deben esconderse
cerca del coche, ya que de esta forma si detienen al
conductor, los demás activistas siguen teniendo
un vehículo para huir.
Otra situación en las que las alarmas fueron
claves en un arresto fue en Finlandia durante un ataque
a una granja de pieles. Los activistas vieron un instrumento
que parecía una alarma, pero decidieron ignorarla
y seguir con la acción. Cuando entraron a una
de las naves de cría se encontraron con el granjero
que les apuntaba con una escopeta de caza. El granjero
empezó a dispararles y varios de ellos fueron
hospitalizados en estado grave, con perforación
de pulmones, etc. Por desgracia ese instrumento era
una alarma silenciosa, y no un modelo diseñado
para ahuyentar a los intrusos.
Conclusión:
antes de atacar un lugar debes saber si hay alarmas
o no. Para ello ve unos días antes, revisa el
lugar, camina por los lugares por los que pasarás
durante la acción, sal fuera del recinto y espera
varias horas. Si llega la policía o sale el granjero
puede ser síntoma de que hay una alarma silenciosa.
Hace ya muchos años, una célula del ALF
se disponía a atacar con dispositivos incendiarios
HLS. Aparcaron en mitad de la noche, en un lugar que
consideraban seguro para discutir los últimos
detalles, de pronto se acercó una patrulla militar.
El coche había sido aparcado en una de las entradas
de un recinto militar y por supuesto los militares querían
saber que hacían ahí. No tenían
preparada una historia coherente para contarles y salir
del paso, así que los militares hicieron un registro
del vehículo. Al encontrar los dispositivos varios
activistas salieron corriendo, pero otros, Barry Horne,
Michael Shanahan y Gari Allen fueron detenidos.
Conclusión:
ten siempre preparada una coartada y una explicación
por si eres interrogado antes de ser arrestado, y nunca
aparques frente a una base de aviones militares.
Cuando se producen disturbios en manifestaciones, pueden
producirse detenciones. En Inglaterra, se hizo común
hacer grandes manifestaciones frente a laboratorios
de vivisección, y mientras tanto un grupo reducido
de activistas iba a la parte de atrás y empezaba
a destrozar las ventanas. En Unilever (1984) un grupo
de activistas fue a la parte de atrás, había
un muro que les impedía alcanzar la puerta trasera
del laboratorio, pero con un toro mecánico que
se habían dejado fuera del recinto tiraron el
muro abajo. Los activistas entraron al laboratorio,
rescataron varios animales destrozaron equipo y ventanas,
el suelo del laboratorio quedó cubierto de cristales.
Al huir casi todos los activistas salieron de la ciudad
en furgonetas, pero la policía, que contaba con
ello puso varios puestos de control en las principales
salidas de la localidad y paraban a todas las furgonetas.
A los activistas que consideraban sospechosos les quitaron
los zapatos y los llevaron a analizar. En algunos de
los zapatos encontraron diminutos cristales incrustados
en la suela. Los cristales tienen unas características
específicas que los diferencias entre si, lo
que sirvió como prueba para condenarles en un
juicio posterior.
Generalmente cuando se produce un disturbio en una manifestación,
los participantes se preocupan únicamente de
cubrirse la cara. En realidad esto no tiene mucho sentido
porque la policía si cree que hay posibilidad
de un disturbio graba con videocámaras a las
personas y así tienen registrada la ropa que
lleva cada manifestante. Si te cubres la cara en el
disturbio, pero sigues con la misma ropa en la huida,
la policía no tendrá problema en relacionar
tu ropa con el disturbio y tu cara con la ropa.
Conclusión: Si vas a hacer una
acción intenta hacerlo en situaciones en las
que la policía no esté presente. Si aun
así decides utilizar las manifestaciones para
atacar, cámbiate totalmente de ropa en la huida.
Roberto Duria es uno de los activistas más conocidos
en Italia por sus monumentales meteduras de pata. Lleva
desde los años 80 haciendo acciones del ALF.
Algunos ven en él una persona de gran corazón
porque la enorme represión que ha tenido que
soportar aun no ha conseguido detenerle. Otros ven en
él un peligro, ya que por sus fallos la policía
ha logrado arrestar a muchos activistas. En 1993 Roberto
se dirigió con varios compañeros a la
granja de vivisección Morini y la policía
estaba ahí esperándoles. No habían
tenido ningún reparo en planear la acción
dentro de sus casas (con micrófonos) e incluso
habían hecho comentarios por teléfono
(pinchados).
Otra vez la policía lo arrestó dentro
de una granja de visones con una chica a la que había
conocido dos días antes haciendo autoestop. Hace
unos tres años se hizo una liberación
de visones en Italia y Roberto envió una carta
al propietario de la granja para mostrar su apoyo a
la acción, al final de la carta le escribió:
"volveremos a sacar a
los visones que dejamos atrás", no
tuvo ningún inconveniente en firmar la carta
con su propio nombre y poner su dirección en
el remite. Por supuesto fue condenado por amenazas y
sólo un milagro hizo que no le condenasen por
la liberación.
En enero de 2006 en una región italiana se quemaron
varios camiones cárnicos en una acción.
Dos semanas más tarde, en el mes de febrero y
en la misma zona se volvieron a quemar camiones cárnicos.
La policía detuvo un coche a pocos kilómetros
del lugar, sus ocupantes llevaban restos de gasolina
en la ropa. Uno de los detenidos era Roberto Duria,
al que encontraron un comunicado de la acción
preparado para ser enviado. En el calabozo, uno de los
activistas cometió otro error que pagará
todo el grupo: no solo confesó haber participado
en la acción de esa noche, sino que reconoció
haber participado en la de dos semanas antes. Actualmente
Roberto se encuentra en arresto domiciliario esperando
un juicio en el que se le piden 6 años de cárcel,
pero él sigue adelante; Un grupo bienestarista
cuyo trabajo principal es hacer denuncias a explotadores
condenó públicamente una liberación
hecha en la universidad de Milan, Roberto les ha amenazado
en una carta pública con frases como "sabemos
quienes sois y donde vivís", "El ALF
os hará pagar" .
Conclusión:
no basta tener muchas ganas de defender a los animales,
también es necesario tener mucho cuidado. Actualmente
hay varias personas cumpliendo 12 años de condena
por "amenazas" contra la familia Hall, propietarios
de la granja de cobayas de Newchurch. Una de las pruebas
que utilizaron contra ellos fueron unos teléfonos
móviles que encontraron en casa de Jonny Ablewhite
y de John Smith. Estos teléfonos habían
sido manipulados para que sólo se pudiese llamar
entre ellos. Los análisis que hizo la policía
de restos de ADN, demostraron que los teléfonos
habían sido manipulados por John Smith. Además
mediante triangulación se comprobó que
estos teléfonos móviles habían
sido utilizados en la zona en la que se habían
realizado tres acciones distintas, en diferentes fechas.
Esto era un indicio, de que los propietarios de los
móviles habían podido participar en las
acciones. La policía confiscó sus ordenadores
y recuperaron archivos que no habían sido borrados
con el programa PGP y que también constituían
indicios. A pesar de que no se pudo demostrar que ninguno
de los acusados había participado en ninguna
de las acciones han recibido la máxima condena
por amenazas y chantaje, ya que el juez, dio por hecho
que habían participado en el robo del cadáver
de un miembro de la familia Hall.
Conclusión:
no utilizar nunca el teléfono móvil
en las acciones. Si se usa, utilizar uno que sólo
vaya a ser usado en una única acción,
que vaya a llamar a otro móvil que sólo
se vaya a utilizar para esa acción concreta y
después deshacerse inmediatamente de ambos teléfonos.
Los documentos de ordenador deben encriptarse y borrarse
siempre con PGP.
También en Finlandia tras una liberación
de visones la policía al ser alertada, cortó
la carretera que iba desde la granja a una ciudad en
la que había varios activistas. Detuvo un coche
que consideraban sospechoso y se encontraron con varios
activistas conocidos. Registraron el coche y encontraron
un pelo marrón. Llevaron el pelo al laboratorio
y analizaron su ADN, así descubrieron que era
de visón. Esta prueba fue suficiente para condenarlos
en el juicio.
Conclusión:
si eres un activista conocido, después de una
acción no vuelvas directamente a tu casa. Si
has estado en contacto con animales, llena el coche
con pelos de otros animales y luego límpialo,
de esta forma habrá tantos pelos que impedirás
que la policía encuentre el pelo del animal que
están buscando.
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