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Boicoteando H.L.S. en el 2005- Plan de ataque
Por Greg Avery [extraido
de la revista Mundo vegano nº 2 >>]
"Hola, somos de Stop Huntingdon Animal Cruelty."
Estas palabras garantizan el desencadenar el pánico
en cualquier compañía que pensase que
sus relacio-
nes con Huntingdon Life Sciences eran secretas.
Un proveedor de HLS, cuando un activista de SHAC contactó
con él por primera vez sencillamente res-
pondió: "Siempre supimos que vendríais,
ya tenemos el comunicado de dejar los lazos con HLS
preparado."
Eso fue en Noviembre de 2004, y ese año fue un
año de duro trabajo para los que vivimos en Inglaterra.
Vimos cómo 104 compañías relacionadas
con HLS, una tras otra, abandonaban a su suerte a Huntingdon.
Esto incluyó a BOC Gases (N de T: compañía
que proveía a HLS con los gases con los que mataba
a los ani-
males), lo cual nos llevó más de cien
manifestaciones y concentraciones, un interdicto y una
gran manifes-
tación a través del pueblo en el que BOC
tiene sus instalaciones, entre sólo algunas de
las acciones.
Además, tres de las mayores compañías
farmacéuticas -Astra Zeneca, Novartis y Claxo
Sith Kine- amenazaron al gobierno británico con
marcharse de Gran Bretaña, a no ser que SHAC
fuese detenido.
Mucha gente pregunta, "¿Qué es SHAC?"
Bueno, pues es difícil responder a eso. Pero
para mí, SHAC es
más que un grupo. Se ha convertido en una filosofía
que está demostrando cómo los activistas
organizados,
sin necesidad de formar parte de ninguna gran ONG, pueden
boicotear y derrotar corporaciones multina-
cionales con una muy bien planificada estrategia y tácticas
activas.
Cuando escuchas frases como estas, sabes que estás
haciendo un buen trabajo:
"NINGÚN
GRUPO ES MÁS PELIGROSO Y DECIDIDO A TERMINAR
CON LA EXPERIMENTACIÓN ANIMAL COMO EL EUROPEO
STOP HUNTINGDON ANIMAL CRUELTYlO. (Journal
of Life Sciences-Revista de Exper. Animal, Dic 2003)
"EL NÚMERO DE ACTIVISTAS NO ES ENORME, PERO
SU IMPACTO ES INCREÍBLE". (Brian
Cass, director de HLS, hablando en una conferencia de
empresas en Londres, Mayo 2003)
"LO MÁS
INTRIGANTE ES CÓMO LOS ACTIVISTAS LOGRAN HACERSE
CON TODA LA INFORMACIÓN CONFIDENCIAL QUE CONSIGUEN.
INDUDABLEMENTE, CUENTAN CON INFORMACIÓN QUE SE
LA SUMINISTRAN TANTO DESDE EL INTERIOR DE CADA UNA DE
LAS EMPRESAS COMO DE LOS DEPARTAMENTOS GUBERNAMENTALES".
(Animal
Pharma, The Business 15/06/ 2004)
Ha habido un momento decisivo y fundamental en el transcurso
de la campaña que, en mi opinión, dejó
patente la fuerza de SHAC. Fue el momento en el que
Huntingdon perdió su cuenta bancaria comercial
en
el Royal Bank of Scotland y el gobierno se vio forzado
a ofrecerles una. Esto, para una compañía,
es alta-
mente embarazoso. Como de costumbre, el gobierno británico
y los directores de las compañías farmacéu-
ticas se saltaron todas sus normas para ayudar a Huntingdon.
Como resultado, un artículo en el Financial
Times citaba que la Asociación de Bancos Británicos
había afirmado que Huntingdon estaba a punto
de fir-
mar una cuenta bancaria comercial con uno de los cuatro
mayores bancos del Reino Unido.
La respuesta de SHAC no se hizo esperar. A las nueve
de aquella mañana, se les enviaron faxes a los
ban-
cos británicos más importantes (los cuales
contaban con fondos de muchos, muchísimos billones
de dóla-
res). En dos horas empezaron a llegarnos faxes a nuestra
máquina. A las dos de la tarde de ese mismo día,
todas y cada uno de estas enormes y multinacionales
compañías bancarias nos habían
respondido dicién-
donos muy claramente que nunca se les ocurriría
tratar con Huntingdon Life Sciences.
Esto sucedió en el pasado, así que ¿qué
hay del futuro? Es el momento de terminar el trabajo
que esta-
mos haciendo. Creemos firmemente que en el 2005 inclinaremos
la balanza a nuestro favor al presionar a
los clientes, a los proveedores y a aquellos que hacen
que el infierno de Huntingdon siga en pie. Con muchas
ideas innovadoras saliendo a la luz en el 2005, creemos
firmemente que será el año con más
éxito, el año que verá autorrealizarse
las capacidades de la campaña global que estamos
llevando a cabo. Y no hay nada que una compañía
odie más que una campaña que actúa
por todo el globo. Realmente no puedo decir mucho más
sobre nuestros planes, ya que cuando mejor funcionan
es cuando los creamos una vez que llamamos a sus puertas.
Me gustaría añadir, de todos modos, que
vamos a mostrar nuestro más absoluto apoyo a
la nueva campaña "Gateway to Hell"
("Camino al infierno"), cuyo objetivo es detener
la salida y entrada de animales de laboratorio en Gran
Bretaña. Geográficamente hablando, el
Reino Unido es, después de todo, una isla, y
ha
llegado el momento de que utilicemos esto en beneficio
de los animales. El detener el suministro de anima-
les al Reino Unido afectará a la industria de
la vivisección por completo, más que a
una compañía en parti-
cular. Es una polémica estrategia, una técnica
que llevaremos completamente a su fin.
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