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CRUELMENTE DULCE -Matar perros por una taza de café-
La verdadera manera en
la que las investigaciones que se realizan en HLS “salvan
vidas”.
“Huntingdon lleva a cabo investigaciones para
salvar vidas” Este es el argumento con el que
HLS defience los experimentos que hace con animales
cuando habla con la prensa o con inspectores federales.
Se trata de una afirmación que es, sin la más
minima duda, total y absolutamente FALSA. Huntingdon
no tiene nada que ver con las empresas que investigan
medicamentos que puedan ser beneficiosos y terapéuticos,
por el contrario, se trata de una Organización
de Investigaciones por Contrato- una compañía
cuyo único fin es conseguir el mayor beneficio
posible – que se limita a testar aquellos productos
por los que se le contrata.
En los 50 años de existencia de HLS, en los
cuales ha matado a más de 9 millones de animales,
cuantos avances médicos ha producido? Puede que
todos nosotros que nos preocupamos por los animales
y la salud pública nos perdimos las noticias
de que HLS haya participado en la cura del cáncer,
del SIDA, de la enfermedad del Parkinson, de las enfermedades
del corazón, del Alzheimer! La triste realidad
es que los laboratorios de vivisección como Huntingdon
emplean valioso tiempo y recursos investigando cosas
sin importancia, y para ello, además, emplean
la vida de animales. Mientras que cada vez hay más
y más gente enferma de cancer, SIDA, ataques
al corazón, y muchas otras enfermedades, necesitamos
ahora más que nunca, métodos de investigación
sanos y efectivos, métodos que dejen atrás
los crueles experimentos con animales.
Huntingdon, en su guerra de Relaciones Públicas
por la supervivencia, continuamente califica sus investigaciones
como dedicadas a encontrar curas para enfermedades,
beneficiandose de las desgracias ajenas que padece la
gente enferma, y la situación de vulnerabilidad
de la mayoría de la gente que teme contraer tales
enfermedades. Esta estratégia no se difeencia
de la de aquellas organizaciones que sirviendose de
lo sucedido el 11 de Septiembre asaltaron las libertades
civiles de muchas personas con inquietudes políticas,
esas mismas organizaciones que comenzaron guerras por
petróleo, y que silenciaron cualquier disidencia
o a aquel que mostrase su desacuerdo. Es una horrible
estrategia la de ocultar la realidad al público
diciendole que la sangre y muerte que está causando
una organización se debe a su propio bien o seguridad.
Lo que a Huntingdon se le olvida mostrar en sus comunicados
a la prensa y al público en general sobre sus
investigaciones es para qué sirven realmente
esas investigaciones –tests para averiguar la
toxicidad de productos químicos (como los productos
para abrillantar el suelo), pesticidas (como los pesticidas
para plantas creados por Monsanto que envenenan nuestra
comida), fármacos (cómo productos para
adelgazar), aditivos para la comida (colorantes para
los caramelos entre otros), y alimentos modificados
geneticamente. HLS no habla sobre todos estos tests
al público y por eso no tenías ni idea
del tema. No están salvando nuestras vidas, si
no que por el contrario, en muchos casos nos las quitan.
HLS está sacando productos al mercado que causan
cancer, causan alta presión sanguinea y problemas
cardiacos, causan multitud de efectos secundarios a
aquellos que los ingieren, y destruye la tierra y las
criaturas que viven en ella.
Todos aquellos que esteis interesados/as, os animamos
a explorar uno de tantos productos que recientemente
han sido testados en HLS –el endulzante de café
llamado Sucralose. Dificilmente puede calificarse como
una cura para el cáncer, y dificilmente merece
la pena todo el dolor y todas las muertes que se han
usado para sacarlo al mercado.
Una explendida manera de morir!
En medio de una época en la que la obesidad
ha experimentado un incremento dramático, la
diabetes la padecen más y más niños,
y los médicos continuamente advierten de la necesidad
de disminuir el consumo de azúcar, la compañía
de azucar Tate and Lyle, con la ayuda de Mc Neil Specialty
Products (una división de Johnson and Johnson)
sacaron a la luz un endulzante 600 veces más
potente que el azucar! Y ahora, donde creeis que decidieron
testar el producto “sano” e “importante”
Sucralose (también llamado Splenda en EE.UU.)
–por su puesto que en Huntingdon Life Sciences.
Huntingdon jugó un gran papel en los tests que
sirvieron para sacar al mercado un producto tan detestable.
Murieron 12.800 animales en el proceso, estos fueron
los cálculos que recientemente aparecieron en
una revista científica.
Algunos de los más repugnantes detalles muestran
que:
32 perros beagle fueron encerrados en jaulas metálicas
durante 52 semanas. Se les suministró Sucralose
mezclado con su comida habitual, y se tomaron muestras
de sangre y de orina. Al finalizar el experimento se
mataron por el méodo de desangramiento –
se les rajaron las gargantas y sangraron hasta morir.
Posteriormente fueron abiertos con un bisturí
y sus órganos – ahora extrayendo la sangre
para poderlos diseccionar con mayor facilidad- fueron
examinados para comprobar el nivel de toxicidad del
prodcuto.
Cuatro cachorros de beagle (también conocidos
dentro de HLS como “sacos de boxeo”) fueron
dejados sin alimento durante unos días y luego
se les forzó a ingerir los polvos endulzantes
extra-dulzes. A continuación los trabajadores
de HLS extrayeron muestras de sangre de la arteria yugular
de los cachorros.
Un número indeterminado de monos marmoset murieron
o bien como consecuencia del endulzante o fueron matados
al terminar el experimento en HLS.
El artículo muestra que a 12 de estos monos,
los cuales eran crias –de menos de 10 meses- se
les forzó durante siete semanas a ingerir Sucralose.
Dos de los primates murieron el séptimo día
por problemas cerebrales, otro primate apareció
matado misteriosamente después de cuatro semanas,
y todos los demás fueron matados tras terminar
el experimento cuando se cumplieron las siete semanas.
Algunas de las observaciones que se hicieron en este
experimento dicen “inapetencia, perdida de peso,
falta de deseo de emplear las patas traseras, reflejos
de agarre involuntarios, saltos, salibación y
cambios en el estado de ánimo.”
Huntingdon también empleó conejos para
estudiar los efectos del producto. A estos pequeños
animales se les dio una dosis 1200 veces superior a
la recomendada y no debe sorprendernos que la mayoría
fallecieron por el trauma. Muchos de los conejos que
sobrevivieron padecieron convulsiones, pérdida
de peso, y varios problemas intestinales.
Huntingdon también testó el producto
en ratas, conejas y ratonas embarazadas y mató
tanto a las madres como a los fetos.
A grandes ragos, este es uno de los experimentos por
los que se le contrata a HLS. Todo este sufrimiento
y dolor con el fin de sacar al mercado un endulzante
que puede hacer que tu helado o mermelada sea 600 veces
más dulce. Este tipo de experimentos debería
hacerte pensar, y que le escribieses una carta de agradecimiento
a HLS por todas las importantes contribuciones que está
haciendo al mundo.
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