Y el resto es historia...
Una entrevista con Daniel McGowan
[traducido
y enviado por la Cizalla acrata]
Daniel McGowan fue sentenciado
a siete años de cárcel por su relación
en acciones realizadas en defensa de la tierra. Su
detención fue parte de la “Operación
BackFire” del FBI, en la que se detuvieron a
varias personas relacionadas con acciones del frente
de liberación de la tierra. Esta es una entrevista
que Earth First! Le hizo
Earth First!:
¿Cómo estás? ¿Cómo
te estás amoldando a la vida en prisión?
Daniel
McGowan: Estoy bien, dentro de lo que
cabe, y feliz de estar en el lugar que me han designado
tras dos meses en una celda en Brooklyn y tres semanas
en la carretera. Definitivamente te lanzan al fondo
de una piscina, y el shock es tremendo, pero me estoy
acomodando poco a poco. Las cosas aquí no son
tan terribles como las ves en televisión ya
que es una cárcel de mínima seguridad
con bastantes actividades recreativas y posibilidad
de movimiento. Aún así, es la cárcel
y la cárcel ahora mismo gobierna cada aspecto
de mi vida. Estoy a mil doscientas millas de mi casa
y sin la posibilidad de tomar parte en el activismo
más allá de la escritura.
EF!: ¿Hiciste
algo especial para prepararte para la vida en prisión?
DM:
Mi preparación para la vida en la cárcel
empezó hace tiempo, antes incluso de tomar
parte en acciones directas. Cuando se hizo evidente
que iba a ingresar en prisión, mi preparación
consistió en leer mucho sobre la cárcel,
entrevistarme y conocer a varios presos políticos,
ver a mi terapeuta para poder sobrellevar mi ansiedad
y haciendo un montón de consultas legales para
saber dónde podía acabar y qué
hacer una vez en la cárcel. Además investigué
sobre los cursos que podría realizar una vez
dentro, ya que sabía de antemano que necesitaría
ocupar mi tiempo en algo. Lo que no hice demasiado
fue pasármelo bien! Debido a la ansiedad y
al estrés tomé el camino más
racional y computerizado de prepararme para la cárcel,
pasando menos tiempo del que me hubiese gustado con
la gente que amo.
EF!: ¿Tu
experiencia apoyando al eco-prisionero Jeffrey Luers
te ha servido como preparativo a tu propia situación?
DM:
Si, creo que el tiempo que pasé haciendo campañas
de apoyo a presos me ayudó. Quizá no
es así, pero creo que trabajar con gente de
Nueva York y Oregon apoyando a presos mejoró
nuestras estrategias y tácticas de apoyo. Así
que tras ocho años haciendo eso, era capaz
de ser yo quien recibiese ese apoyo que realmente
fue grande y vigoroso. Mi amistad y mi correspondencia
con Jeffrey ayudaron mucho a la hora de tomar mis
decisiones. Sabiendo cómo le había tratado
el gobierno no tenía ninguna esperanza de que
fuesen a ser justos con mi caso. Perdí toda
la esperanza en la justicia, las cortes y el sistema
legal de los Estados Unidos, sin importar todo lo
liberales que pudiesen parecer. La re-sentencia de
Jeffrey en Febrero fue el momento más esperanzador
del año para mí.
EF!: ¿Qué
te llevó al activismo?, o mas específicamente,
¿qué te llevó al movimiento ecologista
radical?
DM:
Crecí en un barrio muy contaminado por el fuel
que echaban los aviones que salían y llegaban
al aeropuerto de La Guardia, en Queens, Nueva York.
Las tasas de cáncer allí son muy elevadas,
y mi infancia está marcada por todos aquellos
momentos en que no nos podíamos bañar
en el océano por los residuos tóxicos
que en él había. Crecí viendo
imágenes de los por entonces radicales miembros
de GreenPeace, poniéndose entre las ballenas
y quienes las querían matar (cuanto han cambiado
las cosas!), así como también aprendiendo
sobre el efecto invernadero y sus terribles consecuencias
medioambientales. De todos modos, no fue hasta que
realicé un viaje a Tailandia que me cambió
la vida cuando decidí involucrarme. Allí
pude ver bosques espectaculares, ver refugios naturales
en Burma y al mismo tiempo experimentar una gran polución.
Después, estando una noche borracho en el Blackout
Books leí una copia gratuita del periódico
Earth First! Y fijándome en el directorio vi
que la sección de Nueva York organizaba reuniones
abiertas y a los pocos días asistí a
una de ellas. Allí escuché a la gente
hablar sobre distintas protestas. Un mes después
asistí a mi primera, en Crandon, Wisconsin,
donde fui arrestado por estar en frente de una mina,
y el resto es historia.
EF!: ¿Qué
importancia tuvo Earth First! y nuestro periódico
en tu crecimiento como activista? ¿Y qué
importancia tiene, si es que tiene alguna, en tu vida
a día de hoy?
DM:
El periódico siempre ha sido una parte importante
de mi activismo, desde los días en que mandé
mi primer artículo (Mitsubishi lockdown, Octubre
de 1998) hasta aquellos en que leía análisis
de acciones del Frente de liberación de la
tierra en las que había participado. Me involucré
realmente con el periódico en el 2000, durante
los dos años que viví en Eugene, cuando
trabajé en el voluntariamente editando, enviando
copias de muestra y solicitando tanto artículos
como fotos y dibujos. El periódico del Earth
First! fue una de mis principales razones para mudarme
a Eugene y para mi subsecuente participación
en actividades del Frente de Liberación de
la tierra y fue una base para muchos otros activistas
de Eugene que siempre venían a la que conocíamos
por entonces como los partes de correo de cada seis
semanas. Todavía recibo el periódico,
disfruto con los artículos y durante el tiempo
en la cárcel trato de escribir cartas y artículos
para cada número.
Durante un tiempo pensé que el periódico
no se recuperaría de sus batacazos y pasaría
a engrosar la lista de publicaciones abandonadas al
cabo del tiempo, pero me alegra enterarme de que día
a día continúan llegando pedidos del
periódico. También me alegra ver que
no solo se limitan a poner las direcciones de los
presos si no que también publican sus cartas
y artículos. Todavía somos personas
con opiniones y ganas de participar.
EF!: ¿Cómo
sientes el estado actual del ecologismo radical? ¿Cómo
lo ves?
DM:
El movimiento ecologista radical ha sido la luz al
final del agujero en los últimos 30 años,
pero no estoy seguro de cual será su futuro.
Hemos llamado la atención sobre temas continuamente
ignorados por la prensa, y debemos estar orgullosos
de ello, pero debemos de hace algo mas que ser tan
solo los mensajeros, debemos luchar de manera que
provoquemos un impacto real en estos temas. El declive
de grupos usando el nombre de “Earth First!”
es algo que la gente suele ver como algo negativo,
pero si nuestras actividades están siendo cubiertas
por un grupo creciente de personas u organizaciones,
entonces no es algo tan negativo como puede parecer.
Ultimamente, el cambio climático merece ser
tratado como un tema de supervivencia, no tan solo
como un tema ecológico. Si dejamos que el cambio
climático pase a ser tan solo “otro de
nuestros temas”, estamos dejando a la gente
fuera de nuestro entorno. Para hacer algo realmente
con este tema, y creerme, tengo mis serias dudas de
que queramos y podamos hacerlo, necesitamos bastante
más que unos cuantos ecologistas radicales
haciendo cosas.
EF!: Algunas
personas dentro de Earth First! opinan que la cantidad
y la intensidad de acciones directas en defensa de
la tierra han disminuido significantemente durante
los últimos 10 ó 15 años. ¿Compartes
esta opinión o tienes idea de por qué
puede ser esto?
DM:
Sin tener un listado de acciones denominadas como
“acciones directas de ecologismo radical”
es difícil opinar. Lo que siempre debemos tener
presente es que por cada acción reivindicada
mediante un comunicado bajo un nombre (FLA, FLT...),
hay muchas otras no reivindicadas llevadas a cabo
por gente que no se consideran “activistas”.
Es bien sabido que el eco-sabotaje no empezó
con grupos bien definidos e identificables, que incluso
tienen nombres y métodos de acción.
Nuestra historia apoya esta teoría: desde los
eco-saboteadores de Tucson, a los trepadores de árboles
y aquellos que cortaron carreteras. Todos ellos existieron
antes de que apareciesen grupos como el Frente de
Liberación de la Tierra. Así que no
puedo decir que haya menos acciones, si no que hay
menos acciones reivindicadas por grupos que hacen
públicos sus motivos.
En el caso de las campañas ecologistas radicales
si que es cierto que han disminuido. Cuando vivía
en Oregón, había a veces hasta cuatro
asentamientos en bosques para impedir que los talaran,
así como varias campañas más
sencillas trabajando en distintos puntos, en las cuales
yo estaba involucrado. Hoy en día, la situación
parece haber cambiado bastante, sin asentamientos
en bosques ni en Oregón ni en Washington y
con muchos grupos de activistas disueltos en estas
zonas, en otro tiempo muy activas. De cualquier manera,
esto nunca ha sido una cuestión de cantidad,
y aún hay gente esforzándose para defender
los bosques, como el “Cascadia Wildlands Project”
y abogados como Lauren Regan, que siguen luchando
por causas justas. Algo bonito que he oído
últimamente es que la explotación de
uno de esos bosques que defendimos se ha cancelado.
En este tipo de casos, desde las organizaciones legales,
hasta quienes trepan a los árboles para protegerlos
deben sentirse orgullosos de haber conseguido, a diferentes
niveles, un logro como este. Necesitamos más
ejemplos de esfuerzos combinados como ese.
EF!: Ahora
que ha comenzado tu sentencia, ¿hay algo que
quisieras decir y no has podido hasta este momento?
DM:
Supongo que ahora es el mejor momento de hablar de
quienes fueron acusados conmigo y acabaron colaborando
con el gobierno. Se ha hablado mucho sobre sus decisiones,
las cuales conllevaron una larga lista de arrestos,
amenazas de muerte y una agobiante investigación
inacabable. Seré claro: entre nosotros había,
en principio, una seria y firme disposición
en no darnos la espalda los unos a los otros en beneficio
personal si algo así ocurría. Yo tomé
aquella promesa en serio, así como otras personas
lo hicieron. Tristemente otros la olvidaron y nos
enviaron al resto a que nos comiesen los lobos. Durante
un mes, tuve los dedos de tres personas señalándome
directamente: Ferguson, un heroinómano soció-pata;
Meyerhoff, un retrasado maltratador de mujeres convertido
en conservador; y Tubbs, un porrero dueño de
una tienda porno. Después descubrí que
la mayoría de personas que habían sido
acusadas junto a mi nos habían dejado solos
a quienes fuimos firmes. Fue impactante y muy doloroso,
y nunca perdonaré su traición. Pero
la gota que colmó el vaso fue descubrir que
Suzanne Savoie, una ex pareja y muy amiga mía,
le había dado al gobierno información
sobre mis actividades ilegales desde 1998 al 200,
incluyendo 10 acciones que realizamos juntos, con
una precisión increíble de detalles.
A ella la condenaron a 51 meses, a mí a 84.
Parece ser que el precio de la traición son
33 meses.
Desde luego esta gente no merece ni un minuto más
de mi vida y mi tiempo. No tengo ningunas ganas de
volver a oír nada de ellos y menos aún
de que me vengan con sus falsas disculpas. Sus acciones
han hablado por si solas. Cuando me levanto por las
mañanas yo aún puedo ver que no solo
traté de detener la destrucción de la
tierra, si no que además actué honorablemente
cuando me enfrenté a toda una vida en prisión.
Finalmente quiero decir que fue realmente difícil
permanecer callado y sin rechistar cuando en el juicio
se dijo que nuestras acciones eran equivalentes a
las realizadas por el Klu Klux Klan. Me enorgullezco
de haberme quejado de esa basura racista.
EF!: ¿Cómo
te sentó la sentencia que recibiste? ¿Te
sorprendió, te la esperabas...?
DM:
Mi sentencia a siete años por dos incendios
es la doble a una sentencia federal media. Me echaron
seis meses menos de los que pedía el gobierno,
gracias al activismo no destructivo que llevé
a cabo del 2001 al 2005. Honestamente, creo que el
hecho de que abandoné el Frente de Liberación
de la Tierra sin presiones exteriores y mi total falta
de antecedentes criminales influyó en recibir
una sentencia menor a la deseada por ellos. Pero no
me sorprende, realmente no hay ni un ápice
de justicia en los juzgados. Si la hubiese, el juez
no habría tolerado que fuésemos acusados
con la 924 (c) (uso de artefacto destructivo), lo
que podría haber conllevado para mí
una pena de 30 años si me hubiesen encontrado
culpable de una de las acciones o cadena perpetua
si fuese de las dos. Llamábamos a la 924 (c
) el “fabrica soplones”, ya que sus consecuencias
provocaban mucho miedo y falta de esperanza entre
aquellos a quienes nos querían acusar con ella.
Desde luego que me sentí aliviado de tener
una condena de “solo” ocho años
en lugar de una cadena perpetúa más
335 años. Estoy rodeado de gente con condenas
a 20 o más años, lo cual me hace darme
cuenta de que todo podría haber sido peor.
Dicho esto, es necesario decir que nosotros no aceptamos
estos cargos ni la caracterización que han
querido hacer con nosotros para definirnos como “terroristas”.
Nunca deberíamos de aceptar las tácticas
que el gobierno usa para acabar con las ganas de luchar
de la gente.
EF!: Muchas
de las personas que fueron arrestadas contigo decidieron
cooperar con el gobierno dándoles información
sobre ti, el resto de acusados que no colaboraron
e incluso entre ellos. Desde el principio, tú
fuiste realmente claro en tu rechazo a colaborar con
las autoridades. ¿Cuándo y como tomaste
esta decisión?, ¿fue una decisión
difícil?, ¿a cuánto nivel de
presión te sometieron para declarar contra
tus compañeros, y cómo hiciste para
ignorarlo?
DM:
Lo decidí hace tiempo. Antes de tomar parte
en acciones serias medité largo y tendido sobre
ello. Francamente no fue una decisión difícil
de tomar, mas bien creo que iba acorde a mi personalidad,
ya que soy muy terco a veces. Cuando me arrestaron
traté de ser calculador e ignorar lo que estaba
pasando. Era frío, estaba furioso y en una
celda congelada con las luces encendidas, pero sabía
que eso no duraría para siempre y pronto tendría
un abogado. El entrenamiento legal por el que había
pasado docenas de veces ahora era real, y comprobé
las absurdas estratagemas con las que pretendían
hacerme hablar. En especial recuerdo a Greg Harvey,
un policía de Eugene que me dijo que sabía
que tenía una sobrina y que no debía
desquebrajar mi familia, y que debía hablar
ya que “la puerta aún estaba abierta,
pero se iba cerrando poco a poco”. Después
de ver este tipo de cosas me reafirmé en mi
decisión de no ser un soplón.
No puedo decir que tuviese mucha presión puesta
en mí por otras personas, ya que todos mis
amigos y mi familia entendieron mi decisión
de no colaborar con el gobierno. Mi co-defendida Gerlach
decidió hacer una “campaña en
pro de elegir la vida”, tratando de reunirse
con cada abogado y con cada acusado para contarnos
que debíamos “elegir la vida” en
lugar de ser mártires. Era una manera muy obvia
de tratar de revestir, de mejorar su acusación
y su sentencia, ella y su abogado trataron de sacar
provecho de esto, indicando que tenían mucha
gente para colaborar. Por supuesto, esto es verdad
en el caso de su reunión privada con Darren
Thurston, que abandonó un acuerdo conjunto
conmigo y con Jonathan Paul justo después de
este encuentro con Gerlach (y comenzó a cooperar
con el gobierno a partir de entonces). Su encuentro
con mi abogado e investigador privado me abrió
las puertas de la mente de alguien que coopera y está
dispuesta a hacer lo que sea con tal de reducir su
estancia en la cárcel. Dentro de poco se publicará
un artículo sobre las estratagemas que Gerlach
utilizó para intentar que yo colaborase en
www.supportdaniel.org.
EF!: ¿Qué
piensas sobre el apoyo que algunos de los soplones
continúan recibiendo por parte de algunxs chavalxs
dentro del movimiento ecologista radical?
DM:
Creo que es triste que aun haya gente dentro del movimiento
ecologista radical que siga apoyando a estos chivatos.
Puedo entender en cierta manera la situación
de amigxs de esta gente que le apoyan aun no compartiendo
el que haya colaborado con el gobierno, y no les culpo
por ello. Pero de todos modos, hay una diferencia
entre apoyar a alguien como un amigo de manera privada
sin usar dinero del movimiento y apoyarlo de manera
pública, pidiendo dinero a la gente del movimiento,
hablando con publicaciones para que les den suscripciones
gratis y ocultando la verdad sobre su colaboración
con las instituciones. No profundizaré mucho
en el caso de Darren Thurston, pero diré algo:
Thurston cooperó con el gobierno hablando de
la gente de una acción del Frente de Liberación
de la Tierra. Alguna de esta gente también
son cooperantes, pero algunos otros no. Thurston le
contó al gobierno lo que él y otras
personas hicieron en aquella acción. No importa
que él y la persona que le respaldó
dijesen que el gobierno ya sabía lo que les
contaron. Eso era una suposición, no un hecho,
y la excusa de “ellos ya lo sabían”
ha sido tan desacreditada durante los últimos
30 años que me sorprende que aun haya gente
que la use sin que se le caiga la cara de vergüenza.
Se afirmo que Thurston no tendria que testificar
contra las tres personas de las que habló al
gobierno porque a) no serán capturados, o b)
él estará en Canadá en ese momento
y no tendrá que testificar. Tristemente, la
mayoría de la gente que el FBI considera fugitivos
han sido capturados (Peter Young, Sara Olson, James
Kilgore) así que eso no es ningún consuelo.
Segundo, si Darren piensa que Canadá es un
buen refugio quizá debería leer algo
sobre los casos de Leonard Peltier, Tre Arrow, John
Graham o Jeremy Hintzman (objetor de conciencia estadounidense).
Quizá el gobierno de los Estados Unidos le
dijo que no le necesitarían, pero eso es solo
una conjetura. Su acuerdo se hizo público,
excepto los párrafos en los que se habla de
la cooperación que el mismo ofreció,
que aun son confidenciales. Así que realmente
no sabemos nada, ya que la gente que le apoya y él
mismo mantienen su acuerdo con el FBI en secreto.
Cualquiera que lea los informes del tribunal se dará
cuenta de que esa información que dio fue utilizada
por sus abogados para conseguirle auténticas
mejores en su condena. ¿Cómo si no un
preso del Frente de Liberación Animal, expulsado
de los Estados Unidos y pillado con mas de 20 carnets
falsos, armas, drogas y una participación en
una acción del Frente de Liberación
de la Tierra consistente en un incendio contra una
instalación del gobierno, puede obtener una
condena de tan solo 37 meses y ni siquiera con agravante
de terrorismo? ¿Cuántas mas pruebas
necesita la gente?
EF!:Parece
que hay una diferencia considerable entre la retórica
del movimiento ecologista radical contra los chivatos
(“si te chivas te curtimos”) y la actual
respuesta que se les da a estas personas.¿Qué
piensas acerca de esta división, y ves algún
tipo de implicación que haga posible que desaparezcan
los chivatos?
DM:
Tolero bastante poco todo el royo pro violencia contra
los chivatos. No sólo porque es exagerado (seamos
realistas, ningún chivato es “curtido”
a ostias realmente), si no porque lo encuentro lejano
a nuestras creencias. No somos el IRA. No somos marxistas
leninistas petenecientes a una rígida organización
que castiga la traición con violencia personal.
Algunos de los mensajes que se dejaron en Portland
Indymedia resultaron tan beneficiosos para nuestra
persecución que los guardianes de la ley se
frotaban las manos, especialmente cuando los agentes
estuvieron molestando a mis abogados diciéndoles
que yo era el líder de esta campaña
contra los chivatos. De nuevo quiero ser completamente
claro: no apoyo la violencia contra quién colaboró
con el gobierno en nuestro caso.
Apoyo su total marginación por parte del movimiento,
porque creo que son gente peligrosa para todxs. Han
demostrado que están tan sumamente centrados
en su beneficio propio que son capaces incluso de
vender a las demás personas con tal de salvar
el culo. Y mirad, un detalle gracioso: los mayores
informadores han sido aquellos que durante el tiempo
que realizamos acciones juntxs eran los mas militantes
y los “tíxs mas durxs. No debemos darles
la bienvenida de nuevo a estas personas en nuestros
círculos. Cuando piensas en sus acciones te
das cuenta que en realidad ellxs también eran
gente honrada tratando de hacer lo posible por hacer
este mundo mejor, eso es cierto. Pero tened algo en
cuenta, la gente que me vendió no van a ser
lxs mismxs nunca mas.
Para evitar que aparezcan nuevos soplones el movimiento
tiene la responsabilidad de hacer conocer a la gente
que empieza la historia de nuestra lucha y el daño
que ha hecho este tipo de gente. Mi entendimiento
en referencia a mi caso tuvo bastante que ver con
lo que ya sabía de anteriores ocasiones: el
debacle de Justin Samuel, cómo Darren Thurston
fue vendido por gente del grupo del FLA con el que
actuaba en 1992...Conocimiento es poder, y puedes
empezar a ver cómo se hicieron las cosas en
el pasado y cómo podemos hacerlas en el futuro.
Espero que la gente también aprenda algo sobre
mi caso. Lo que sobretodo espero que aprendan es que
no tienes que vender a tus amigxs. También
que los incendios son algo muy serio, y que pueden
tener consecuencias de por vida. Estarás conectado
con algunas personas por el resto de tu vida si decides
hacer algunas acciones directas. Creo que el movimiento
debe crear un apoyo relamente fuerte a las personas
arrestadas, y eso hará que desaparezcan los
informantes. El apoyo que yo recibí de la gente
del movimiento hizo las cosas bastante más
sencillas para mí y me ayudó a solidificar
mi posición ante todo esto. Si podemos mostrarnos
lxs unxs a lxs otrxs que estaremos ahí si nos
necesitamos entonces haremos que la gente deje de
sentirse tentada de vender a sus compañerxs.
Y sobretodo, creo que el movimiento debe discutir
seriamente sobre estas tácticas, quienes suelen
ser lxs que aceptan colaborar y cómo afecta
todo ello a quienes nos enfrentamos a la cárcel.
EF!: ¿Qué
te hizo decicidir que el sabotaje no era una táctica
apropiada (o al menos no para ti)?
DM:
Decidí que el incendio y el sabotaje no eran
las acciones correctas para mí tras la acción
en el Jefferson Poplar. En parte por mi experiencia
quemando SUVS (coches todoterreno) y camiones con
gasolina. Simplemente no me sentía bien haciéndolo,
me daba cuenta de que mi futuro era aún mas
destructivo, y que quemando cosas no creaba un movimiento.
En nuestra situación me sentía completamente
alejado del movimiento ecologista, incluso estando
complementándolo con nuestras acciones. También
contribuyó el acercarnos cada vez más
a la posibilidad de herir a alguien debido a la poca
preparación o las negligencias. Algunos de
mis coacusados empezaban a no tomar todas las precauciones
necesarias para asegurarnos de no herir a nadie, y
eso me resultaba escalofriante, y fue lo que me convenció
de que nuestras metas eran distintas. Para mí,
el incendio y el sabotaje eran medios para un fin.
No un mero placer, como lo eran para algunos de mis
antiguxs amigxs.
Decidí tomarme un tiempo para aclararar ideas
tras una reunión especialmente desgradable
(lo que nuestros perseguidores llamaron después
“la última reunión del club de
lectura”), en la que discutimos sobre nuestros
objetivos y sobre lo que hacíamos y por qué
lo hacíamos. Después de arriesgar mi
vida con esta gente me parecía increíble
que tuviésemos ideas tan divergentes entre
nosotrxs. Cada vez eran más las voces que decían
que lo que estábamos haciendo no era suficiente,
cuando yo pensaba que debíamos apartarnos un
poco del sabotaje para no perder el norte y darnos
cuenta de que nos estábamos apartando del movimiento
ecologista “legal”.
El tiempo que pasé en Canadá me ofreció
nuevas posibilidades. Vi cómo los indígenas
oponían resistencia a quienes querían
destruir los bosques de su territorio. Vi campañas
legales muy militantes y creativas para defender los
bosques en Elaho, y conocí a activistas de
la ciudad que luchaban por descriminalizar a los heroinómanos
y crear espacios con unas condiciones higiénicas
adecuadas para ellxs. Inspirado por su lucha militante
pública y aún no apologética
volví a los Estados Unidos y rompí definitivamente
con el Frente de Liberación de la Tierra.
EF!: En “Democracy
Now” (programa al que Daniel concedió
una entrevista), le contaste a Amy Godman que la acción
en solidaridad con Jeffrey Luers (aquella que el propio
Jeffrey cree que influyó en su condena de 22
años de sentencia) hizo que “empezases
a darte cuenta de lo peligrosas que podían
ser tus acciones debido a las consecuencias que podían
tener y que escapasen a tu control”. ¿Puedes
explicar mejor qué querías decir con
esto? ¿Hasta qué punto deben los activistas
radicales sentirse responsables de la represión
gubernamental surgida en respuesta a este tipo de
acciones?
DM:
Quiero ser sincero sobre esa acción en concreto.
Aquello arruinó la posibilidad de un juicio
con jurado para Jeffrey. Un juicio con jurado probablemente
también le hubiese mandado una buena temporada
a la cárcel pero ahora nunca lo sabremos. Aquella
acción fue peligrosa y muy seria, aparte de
poco lógica. ¿Qué efecto positivo
iba a tener sobre Jeffrey volver al lugar donde él
cometió su acción e incendiarlo? Esta
estrategia fue realmente pobre, y la acción
fue considerada por muchxs como un juego de adolescentes.
¿La gente relacionada con esta acción
quería dañar a Jeffrey?, no, claro que
no. Lo que ocurre es que nuestras acciones conllevan
consecuencias imprevistas y me daba miedo que este
grupo continuase estando interesado en realizar acciones
de ese tipo. Me sentí responsable del mazazo
que supuso para Jefrrey, no porque tuviese relación
con la acción, si no porque no estaba en la
ciudad para poder detenerla. Una vez hecho público
el comunicado pedí que se quitase el nombre
de Jeffrey de él y rechazaron mi propuesta.
Creo que los activistas radicales deben realmente
considerar el impacto que pueden llegar a tener en
los presos. Personalmente creo que las “acciones
de solidaridad” están demasiado centradas
en nosotros mismos y no en su función principal.
Uno de los sueños húmedos de nuestros
perseguidores es que ocurra una “acción
solidaria” en medio de un proceso legal. Cualquier
acción dedicada a alguien en espera de juicio
o en un proceso legal será utilizada como agravante.
Es un hecho, y así lo demuestran todas las
ocasiones en que nos hemos encontrado con este tipo
de casos. A la gente a la que le gustan este tipo
de acciones les digo que aprendan por sí mismxs.
EF!: Tu grupo
de apoyo fue uno de los primeros en aparecer tras
los arrestos de Diciembre del 2005, y parece que es
uno de los más visibles y efectivos grupos
de apoyo a presxs que existen en la actualidad. ¿Tienes
alguna idea de por qué es así? ¿Tienes
algún tipo de consejo para la gente que está
empezando con grupos de apoyo de este tipo?
DM:
Mi grupo de apoyo es un grupo de cabronazxs capitaneados
por mi mujer, Jenny, quien por cierto no es ninguna
activista, pero sí una de las mejores organizadoras
que he conocido jamás! El shock de que me trasladasen
de ciudad influyó mucho a la hora de acelerar
una respuesta a mi detención: Me detuvieron
a las 4:12 del 7 de Diciembre del 2005, y la sala
de juicios al día siguiente ya estaba llena
de gente. Mis amigos fueron capaces de movilizar a
un montón de gente con la que había
trabajado durante los últimos cinco años
en Nueva York. Mi familia, mi jefe, compañerxs
del curro, compañerxs de estudios y amigxs
estuvieron todxs unidxs apoyándome, gracias
a que mi familia les informó rápidamente
de lo sucedido. Recuerdo estar en la cárcel
en Eugene, Oregón, y no solo descubrir que
tenía listo un abogado con el que poder entrevistarme,
si no también que tenía una página
web y que la gente estaba comenzando a enviar cartas
debido a una audiencia de libertad bajo fianza que
yo ni siquiera sabía que estaba planeada!.
Mis amigxs decidieron luchar a muerte por mí,
y creo que eso fue lo que lo hizo todo bastante diferente.
Viviendo en Nueva York, una ciudad enorme y rica,
se han recibido más de 50 préstamos
para mí y una considerable cantidad de dinero
para los costes de mi defensa legal, así como
la otrxs de los acusadxs bajo la campaña del
Green Scare.
¿Esto es algo de lo que aprender una lección?
Creo que una buena ayuda a los presos nace de una
fuerte unión entre las personas y de un apoyo
mutuo auténtico. He dedicado ocho años
de mi vida al apoyo a presxs, y he conocido y trabajado
con un montón de gente de Nueva York contra
la Convención Republicana Nacional. Creo que
el apoyo que yo dí ha sido recíproco.
Me gustaría también que la gente que
no es muy conocida recibiese también una cantidad
igual de apoyo. Ese sería un buen objetivo:
¿Somos capaces de ayudar a aquellxs que no
conocemos pero que, indudablemente también
necesitan de nosotrxs?
Mi mejor consejo es dejar que la defensa y el preso
guíen el trabajo de algún modo, y ser
flexible y trabajar con su familia y equipo legal.
Es un desafío, pero necesario.
EF!: ¿Cuál
es la mejor manera de que la gente te muestre su apoyo?
DM:
He recibido tal cantidad de apoyo que lo único
que puedo hacer es dar las gracias una y otra vez
a toda esa gente que se ha interesado por mí.
Creo que la mejor manera de que la gente muestre su
apoyo es involucrándose en cualquier tipo de
activismo (preferiblemente si es aquel que promueve
la ecología en nuestra sociedad). Si, es una
respuesta cliché, y me siento un poco tonto
escribiendo esto, pero es la verdad. Recibo muchísimo
correo, libros y revistas. Otra buena manera de ayudar
es mostrándole a la gente los horrores del
Green Scare y ayudar al resto de acusados y a quienes
les defienden. Tengo un especial cariño por
Joyanna “Sadie” Zacher, Nathan “Exile”
Block y Jonathan Paul, así que cuidad de ellxs
y preguntadles qué es lo que necesitan. Para
más información visitad www.greenscare.org
.
Finalmente, quiero pedir a la gente que tenga en
cuenta no solo a lxs presxs si no también a
sus parientes, mujeres, maridos, novias, novios y
familias. No estamos solos en esto, nuestras familias
y conocidos también pagan las consecuencias.
EF!: Este verano
fuiste aceptado en la universidad a distancia Antioch
McGregor para uno de sus programas de masters. ¿Nos
puedes contar algo más sobre esto? ¿Tienes
algún otro plan en mente para tu tiempo en
prisión?
DM:
Fui aceptado en un programa sociológico medioambiental
en la universidad de Antioch que es autodirigido.
Soy responsable de contratar a mis propios instructores
y crear mis programas de estudio, así como
de responsabilizarme de mis tareas, como cualquier
otro estudiante. Estoy en un permiso de ausencia en
este momento, debido a mi tiempo en tránsito.
Empezaré de nuevo el programa en invierno.
La gente de Antioch ha sido realmente abierta a la
hora de trabajar conmigo y no han vacilado ni un solo
segundo, a pesar de los muchos obstáculos que
este programa representa para mí como un estudiante
encarcelado. Con un poco de suerte y trabajo duro,
me llevará algo más de dos años.
Tengo suerte de tener fuera un grupo de estudiantes
ya graduados que me han ayudado muchísimo con
mis escritos y la preparación para el programa.
Y en lo referente a otros planes estoy continuamente
ejercitándome y aprovechándome de toda
la maquinaria deportiva que tiene aquí. La
oficina de prisiones te hace trabajar, por lo que
mañana empezaré a trabajar como ordenanza.
Espero que no me robe demasiado tiempo para mis estudios.
También tengo pendiente poner al día
mi lista de lectura y correspondencia, ya que ha habido
gente con la que aun no he podido contactar debido
a la frenética agenda que he tenido en los
últimos meses fuera del talego.
EF!: ¿Qué
te preocupa?, ¿qué te inspira?
DM:
Algo que me preocupa es pensar que los casos de la
gente involucrada en el Green Scare puedan asustar
a otra gente y eso les impida organizarse y actuar.
Como Will Porter (una de las personas involucraas
en el proyecto “Green is the new red”)
dijo, el “Terrorismo relacionado con al causa
animal” y el “Delito federal de terrorismo”
(que fue lo que yo y muchos de mis coacusados recibimos)
tienen el poder potencial de crear una situación
de pánico dentro del activismo. Creo que grupos
como mi colectivo de apoyo han aprendido durante este
proceso que la acción es el antídoto
a la desesperación, que luchando por nuestrxs
amigxs y sus futuros y por el movmiento es lo que
tenemos que hacer para combatir el factor de miedo.
Sé que mi caso parece muy complejo, y, la
gente puede liarse con los nombres de quienes cooperaron
y quienes no, los nombres de los cargos...etc etc
y quizá debido a esto pasen del tema. Esto
no augura nada bueno a un movmiento que necesita combatir
la amnesia para no repetir de nuevo los mismos errores.
Desde luego, todo lo que está ocurriendo en
nuestro movimiento y en la sociedad en general me
concierne: las guerras interminables, la situación
en Irán, la destrucción ecológica
vista como algo normal, activistas de nuestro entorno
enfrentándose a largas penas de prisión,
la falacia de querer crear una frontera que impida
la entrada de inmigrantes o haber oído la palabra
“maricón” y otras delicadezas mas
veces en los últimos tres meses que en 15 años,
y que se vea como algo “guay”.
Por otro lado, me han inspirado algunos bellos artículos
sobre la resistencia y las emociones. Algo de todo
esto ha afectado a mi sensibilidad y a veces me sorprendo
llorando cuando pienso en toda la solidaridad y el
apoyo que he recibido, amigos que se han ido en estos
dos años o en nuestras perspectivas. Me inspira
la gente valiente que sigue luchando día a
día sin que nadie les haya asegurado que vayan
a conseguir la victoria. Me inspira mi compañero
Jonathan, quien podía haber largado sobre nosotros
y no haber recibido una pena tan dura, y que sin embargo
prefirió no declarar contra nosotrxs para salvarnos
de pasar toda una vida en prisión. Y finalmente
me inspira mi mujer y compañera, Jenny, cuya
dedicación y apoyo aprecio tantísimo.
EF!: ¿Quieres
comentarle algo más a los lectores?
DM:
Antes de nada, quiero agradecer a cualquier que haya
cogido un boli para escribirnos a mi o a mis compañerxs,
a quien ha donado algo de dinero, quien ha enviado
e-mails y cartas de apoyo, o ha recaudado beneficios
para nuestro caso. Vuestro apoyo significa mucho para
mí, y nunca lo olvidaré. Quiero decir
también que tanto mis compañerxs como
yo mismo somos humanxs, y por lo tanto cometemos errores.
Yo he cometido muchos errores, como el de hablar con
un viejo amigo habiendo micrófonos que nos
estaban escuchando, arriesgando mi defensa legal y
mostrando una falta de aprecio por mi vida, hasta
que mi libertad me fue arrancada de cuajo.
Hice lo que hice (no cooperar con el gobierno) porque
soy fiel a la palabra que hice con ms aliadxs. No
hay nada inherentemente diferencial en mí que
influencie mi decisión. Cualquier es capaz
de actuar con integridad, y le pido a la gente involucrada
en las luchas que piense realmente en las consecuencias
de sus acciones y que trabaje en crear relaciones
sólidas que sean capaces de aguantar las desavenencias
legales que puedan surgir en un futuro.Erré
a la hora de permitirme a mi mismo desesperarme a
golpe de azotar entidades, lo que me causaba una gran
frustración. Hay otras maneras de crear un
cambio, aunque no te den la gratificación instantanea
que muchas acciones te proporcionan, ni aunque tampoco
serán consideradas las acciones mas militantes.
Necesitamos mantener conversaciones serias acerca
de si esa militancia es efectiva en todos los casos.
Claro que la acción directa es un arma poderosa,
pero desde la experiencia os digo que no en todas
las situaciones y momentos es la más apropiada.
Esta opinión me llevará al desprecio
por parte de los militantes (muchos de los cuales
son hiperteóricos y, por lo tanto, sus opiniones
existen en un tipo de vacío) y de mis enemigos
(que me acusan de luchar a ambos lados de la historia).
La verdad es que las cosas son más complejas
que todo eso. En algunos casos, la acción directa
es la táctica más efectiva. Por ejemplo,
en 1999, tuve relación con una acción
en la que se destruyó una cantidad tremenda
de hierba genéticamente modificada y equipamiento
perteneciente a la empresa que estaba haciendo aquellos
ensayos.Los riesgos de aquella hierba estaban probados,
y muchos grupos decidieron parar aquello, alegando
que aquella hierba se acabaría extendiendo
a los bosques, contaminándolos con herbicidas
y demás sustancias.La acción ocurrió
en 1999, pero le llevó seis al años
al tribunal pronunciarse a favor del demandante, imponiendo
una moratoria sobre el cultivo de hierba genéticamente
modificada. Las acciones que son entendidas por el
público y son vistas como lógicas pueden
tener un efecto positivo sobre ciertas campañas
y luchas.
Por otro lado, debo decir que también estuve
involucrado en algunas acciones descerebradas de las
que no me siento orgulloso, y que fueron realizadas
bajo el típico influjo de la necesidad de “hacer
algo”. Necesitamos hacer balance de nuestras
necesidades de hacer cosas y las estrategias y el
entendimiento a usar en nuestras acciones, así
como de los riesgos inherentes a estas acciones. Por
“acciones” no solo hablo de sabotaje,
si no de cualquier acción o campaña.
Estas discusiones son la clase de artículos
que deberían aparecer en nuestras publicaciones.
Es necesario que discutamos nuestras tácticas
y estrategias de una manera tal que todxs podamos
escuchar lo que el resto tiene que decir al respecto.
Alguien me dijo una vez que la gente no hace ninguna
crítica a las acciones del Frente de Liberación
de la Tierra porque quieren demostrar todo su apoyo
a los activistas, y piensan que haciendo la mínima
crítica a esa acción están faltando
al respeto de esa gente. Aprecio esa buena voluntad
por parte de la gente, pero echo de menos ese diálogo
que veo tan necesario.Por mi parte, acepto toda crítica
a las actividades en las que he estado involucrado.
De esa manera, podemos trasladar la conversación
a cómo resistir la destrucción ecológica
de manera seria, sin perder a tantxs de nuestrxs amigxs
por culpa de la cárcel o la desesperación.
Gracias por darme la oportunidad
de compartir mis opiniones con todo el mundo. Si quieres
ponerte en contacto conmigo escribe a: Daniel McGowan,
#63794-053, Unit I, FCI Sandstone, POB 1000, Sandstone,
MN 55072. USA.
Para más información,
puedes contactar con la familia y amigxs de Daniel
McGowan en PO BOX. 106, New York, NY 10156.
www.supportdaniel.org