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Y el resto es historia... Una entrevista con Daniel McGowan
[traducido y enviado por la Cizalla acrata]

Daniel McGowan fue sentenciado a siete años de cárcel por su relación en acciones realizadas en defensa de la tierra. Su detención fue parte de la “Operación BackFire” del FBI, en la que se detuvieron a varias personas relacionadas con acciones del frente de liberación de la tierra. Esta es una entrevista que Earth First! Le hizo

Earth First!: ¿Cómo estás? ¿Cómo te estás amoldando a la vida en prisión?

Daniel McGowan: Estoy bien, dentro de lo que cabe, y feliz de estar en el lugar que me han designado tras dos meses en una celda en Brooklyn y tres semanas en la carretera. Definitivamente te lanzan al fondo de una piscina, y el shock es tremendo, pero me estoy acomodando poco a poco. Las cosas aquí no son tan terribles como las ves en televisión ya que es una cárcel de mínima seguridad con bastantes actividades recreativas y posibilidad de movimiento. Aún así, es la cárcel y la cárcel ahora mismo gobierna cada aspecto de mi vida. Estoy a mil doscientas millas de mi casa y sin la posibilidad de tomar parte en el activismo más allá de la escritura.

EF!: ¿Hiciste algo especial para prepararte para la vida en prisión?

DM: Mi preparación para la vida en la cárcel empezó hace tiempo, antes incluso de tomar parte en acciones directas. Cuando se hizo evidente que iba a ingresar en prisión, mi preparación consistió en leer mucho sobre la cárcel, entrevistarme y conocer a varios presos políticos, ver a mi terapeuta para poder sobrellevar mi ansiedad y haciendo un montón de consultas legales para saber dónde podía acabar y qué hacer una vez en la cárcel. Además investigué sobre los cursos que podría realizar una vez dentro, ya que sabía de antemano que necesitaría ocupar mi tiempo en algo. Lo que no hice demasiado fue pasármelo bien! Debido a la ansiedad y al estrés tomé el camino más racional y computerizado de prepararme para la cárcel, pasando menos tiempo del que me hubiese gustado con la gente que amo.

EF!: ¿Tu experiencia apoyando al eco-prisionero Jeffrey Luers te ha servido como preparativo a tu propia situación?

DM: Si, creo que el tiempo que pasé haciendo campañas de apoyo a presos me ayudó. Quizá no es así, pero creo que trabajar con gente de Nueva York y Oregon apoyando a presos mejoró nuestras estrategias y tácticas de apoyo. Así que tras ocho años haciendo eso, era capaz de ser yo quien recibiese ese apoyo que realmente fue grande y vigoroso. Mi amistad y mi correspondencia con Jeffrey ayudaron mucho a la hora de tomar mis decisiones. Sabiendo cómo le había tratado el gobierno no tenía ninguna esperanza de que fuesen a ser justos con mi caso. Perdí toda la esperanza en la justicia, las cortes y el sistema legal de los Estados Unidos, sin importar todo lo liberales que pudiesen parecer. La re-sentencia de Jeffrey en Febrero fue el momento más esperanzador del año para mí.

EF!: ¿Qué te llevó al activismo?, o mas específicamente, ¿qué te llevó al movimiento ecologista radical?

DM: Crecí en un barrio muy contaminado por el fuel que echaban los aviones que salían y llegaban al aeropuerto de La Guardia, en Queens, Nueva York. Las tasas de cáncer allí son muy elevadas, y mi infancia está marcada por todos aquellos momentos en que no nos podíamos bañar en el océano por los residuos tóxicos que en él había. Crecí viendo imágenes de los por entonces radicales miembros de GreenPeace, poniéndose entre las ballenas y quienes las querían matar (cuanto han cambiado las cosas!), así como también aprendiendo sobre el efecto invernadero y sus terribles consecuencias medioambientales. De todos modos, no fue hasta que realicé un viaje a Tailandia que me cambió la vida cuando decidí involucrarme. Allí pude ver bosques espectaculares, ver refugios naturales en Burma y al mismo tiempo experimentar una gran polución. Después, estando una noche borracho en el Blackout Books leí una copia gratuita del periódico Earth First! Y fijándome en el directorio vi que la sección de Nueva York organizaba reuniones abiertas y a los pocos días asistí a una de ellas. Allí escuché a la gente hablar sobre distintas protestas. Un mes después asistí a mi primera, en Crandon, Wisconsin, donde fui arrestado por estar en frente de una mina, y el resto es historia.

EF!: ¿Qué importancia tuvo Earth First! y nuestro periódico en tu crecimiento como activista? ¿Y qué importancia tiene, si es que tiene alguna, en tu vida a día de hoy?

DM: El periódico siempre ha sido una parte importante de mi activismo, desde los días en que mandé mi primer artículo (Mitsubishi lockdown, Octubre de 1998) hasta aquellos en que leía análisis de acciones del Frente de liberación de la tierra en las que había participado. Me involucré realmente con el periódico en el 2000, durante los dos años que viví en Eugene, cuando trabajé en el voluntariamente editando, enviando copias de muestra y solicitando tanto artículos como fotos y dibujos. El periódico del Earth First! fue una de mis principales razones para mudarme a Eugene y para mi subsecuente participación en actividades del Frente de Liberación de la tierra y fue una base para muchos otros activistas de Eugene que siempre venían a la que conocíamos por entonces como los partes de correo de cada seis semanas. Todavía recibo el periódico, disfruto con los artículos y durante el tiempo en la cárcel trato de escribir cartas y artículos para cada número.

Durante un tiempo pensé que el periódico no se recuperaría de sus batacazos y pasaría a engrosar la lista de publicaciones abandonadas al cabo del tiempo, pero me alegra enterarme de que día a día continúan llegando pedidos del periódico. También me alegra ver que no solo se limitan a poner las direcciones de los presos si no que también publican sus cartas y artículos. Todavía somos personas con opiniones y ganas de participar.

EF!: ¿Cómo sientes el estado actual del ecologismo radical? ¿Cómo lo ves?

DM: El movimiento ecologista radical ha sido la luz al final del agujero en los últimos 30 años, pero no estoy seguro de cual será su futuro. Hemos llamado la atención sobre temas continuamente ignorados por la prensa, y debemos estar orgullosos de ello, pero debemos de hace algo mas que ser tan solo los mensajeros, debemos luchar de manera que provoquemos un impacto real en estos temas. El declive de grupos usando el nombre de “Earth First!” es algo que la gente suele ver como algo negativo, pero si nuestras actividades están siendo cubiertas por un grupo creciente de personas u organizaciones, entonces no es algo tan negativo como puede parecer. Ultimamente, el cambio climático merece ser tratado como un tema de supervivencia, no tan solo como un tema ecológico. Si dejamos que el cambio climático pase a ser tan solo “otro de nuestros temas”, estamos dejando a la gente fuera de nuestro entorno. Para hacer algo realmente con este tema, y creerme, tengo mis serias dudas de que queramos y podamos hacerlo, necesitamos bastante más que unos cuantos ecologistas radicales haciendo cosas.

EF!: Algunas personas dentro de Earth First! opinan que la cantidad y la intensidad de acciones directas en defensa de la tierra han disminuido significantemente durante los últimos 10 ó 15 años. ¿Compartes esta opinión o tienes idea de por qué puede ser esto?

DM: Sin tener un listado de acciones denominadas como “acciones directas de ecologismo radical” es difícil opinar. Lo que siempre debemos tener presente es que por cada acción reivindicada mediante un comunicado bajo un nombre (FLA, FLT...), hay muchas otras no reivindicadas llevadas a cabo por gente que no se consideran “activistas”. Es bien sabido que el eco-sabotaje no empezó con grupos bien definidos e identificables, que incluso tienen nombres y métodos de acción. Nuestra historia apoya esta teoría: desde los eco-saboteadores de Tucson, a los trepadores de árboles y aquellos que cortaron carreteras. Todos ellos existieron antes de que apareciesen grupos como el Frente de Liberación de la Tierra. Así que no puedo decir que haya menos acciones, si no que hay menos acciones reivindicadas por grupos que hacen públicos sus motivos.

En el caso de las campañas ecologistas radicales si que es cierto que han disminuido. Cuando vivía en Oregón, había a veces hasta cuatro asentamientos en bosques para impedir que los talaran, así como varias campañas más sencillas trabajando en distintos puntos, en las cuales yo estaba involucrado. Hoy en día, la situación parece haber cambiado bastante, sin asentamientos en bosques ni en Oregón ni en Washington y con muchos grupos de activistas disueltos en estas zonas, en otro tiempo muy activas. De cualquier manera, esto nunca ha sido una cuestión de cantidad, y aún hay gente esforzándose para defender los bosques, como el “Cascadia Wildlands Project” y abogados como Lauren Regan, que siguen luchando por causas justas. Algo bonito que he oído últimamente es que la explotación de uno de esos bosques que defendimos se ha cancelado. En este tipo de casos, desde las organizaciones legales, hasta quienes trepan a los árboles para protegerlos deben sentirse orgullosos de haber conseguido, a diferentes niveles, un logro como este. Necesitamos más ejemplos de esfuerzos combinados como ese.

EF!: Ahora que ha comenzado tu sentencia, ¿hay algo que quisieras decir y no has podido hasta este momento?

DM: Supongo que ahora es el mejor momento de hablar de quienes fueron acusados conmigo y acabaron colaborando con el gobierno. Se ha hablado mucho sobre sus decisiones, las cuales conllevaron una larga lista de arrestos, amenazas de muerte y una agobiante investigación inacabable. Seré claro: entre nosotros había, en principio, una seria y firme disposición en no darnos la espalda los unos a los otros en beneficio personal si algo así ocurría. Yo tomé aquella promesa en serio, así como otras personas lo hicieron. Tristemente otros la olvidaron y nos enviaron al resto a que nos comiesen los lobos. Durante un mes, tuve los dedos de tres personas señalándome directamente: Ferguson, un heroinómano soció-pata; Meyerhoff, un retrasado maltratador de mujeres convertido en conservador; y Tubbs, un porrero dueño de una tienda porno. Después descubrí que la mayoría de personas que habían sido acusadas junto a mi nos habían dejado solos a quienes fuimos firmes. Fue impactante y muy doloroso, y nunca perdonaré su traición. Pero la gota que colmó el vaso fue descubrir que Suzanne Savoie, una ex pareja y muy amiga mía, le había dado al gobierno información sobre mis actividades ilegales desde 1998 al 200, incluyendo 10 acciones que realizamos juntos, con una precisión increíble de detalles. A ella la condenaron a 51 meses, a mí a 84. Parece ser que el precio de la traición son 33 meses.

Desde luego esta gente no merece ni un minuto más de mi vida y mi tiempo. No tengo ningunas ganas de volver a oír nada de ellos y menos aún de que me vengan con sus falsas disculpas. Sus acciones han hablado por si solas. Cuando me levanto por las mañanas yo aún puedo ver que no solo traté de detener la destrucción de la tierra, si no que además actué honorablemente cuando me enfrenté a toda una vida en prisión.

Finalmente quiero decir que fue realmente difícil permanecer callado y sin rechistar cuando en el juicio se dijo que nuestras acciones eran equivalentes a las realizadas por el Klu Klux Klan. Me enorgullezco de haberme quejado de esa basura racista.

EF!: ¿Cómo te sentó la sentencia que recibiste? ¿Te sorprendió, te la esperabas...?

DM: Mi sentencia a siete años por dos incendios es la doble a una sentencia federal media. Me echaron seis meses menos de los que pedía el gobierno, gracias al activismo no destructivo que llevé a cabo del 2001 al 2005. Honestamente, creo que el hecho de que abandoné el Frente de Liberación de la Tierra sin presiones exteriores y mi total falta de antecedentes criminales influyó en recibir una sentencia menor a la deseada por ellos. Pero no me sorprende, realmente no hay ni un ápice de justicia en los juzgados. Si la hubiese, el juez no habría tolerado que fuésemos acusados con la 924 (c) (uso de artefacto destructivo), lo que podría haber conllevado para mí una pena de 30 años si me hubiesen encontrado culpable de una de las acciones o cadena perpetua si fuese de las dos. Llamábamos a la 924 (c ) el “fabrica soplones”, ya que sus consecuencias provocaban mucho miedo y falta de esperanza entre aquellos a quienes nos querían acusar con ella. Desde luego que me sentí aliviado de tener una condena de “solo” ocho años en lugar de una cadena perpetúa más 335 años. Estoy rodeado de gente con condenas a 20 o más años, lo cual me hace darme cuenta de que todo podría haber sido peor.

Dicho esto, es necesario decir que nosotros no aceptamos estos cargos ni la caracterización que han querido hacer con nosotros para definirnos como “terroristas”. Nunca deberíamos de aceptar las tácticas que el gobierno usa para acabar con las ganas de luchar de la gente.

EF!: Muchas de las personas que fueron arrestadas contigo decidieron cooperar con el gobierno dándoles información sobre ti, el resto de acusados que no colaboraron e incluso entre ellos. Desde el principio, tú fuiste realmente claro en tu rechazo a colaborar con las autoridades. ¿Cuándo y como tomaste esta decisión?, ¿fue una decisión difícil?, ¿a cuánto nivel de presión te sometieron para declarar contra tus compañeros, y cómo hiciste para ignorarlo?

DM: Lo decidí hace tiempo. Antes de tomar parte en acciones serias medité largo y tendido sobre ello. Francamente no fue una decisión difícil de tomar, mas bien creo que iba acorde a mi personalidad, ya que soy muy terco a veces. Cuando me arrestaron traté de ser calculador e ignorar lo que estaba pasando. Era frío, estaba furioso y en una celda congelada con las luces encendidas, pero sabía que eso no duraría para siempre y pronto tendría un abogado. El entrenamiento legal por el que había pasado docenas de veces ahora era real, y comprobé las absurdas estratagemas con las que pretendían hacerme hablar. En especial recuerdo a Greg Harvey, un policía de Eugene que me dijo que sabía que tenía una sobrina y que no debía desquebrajar mi familia, y que debía hablar ya que “la puerta aún estaba abierta, pero se iba cerrando poco a poco”. Después de ver este tipo de cosas me reafirmé en mi decisión de no ser un soplón.

No puedo decir que tuviese mucha presión puesta en mí por otras personas, ya que todos mis amigos y mi familia entendieron mi decisión de no colaborar con el gobierno. Mi co-defendida Gerlach decidió hacer una “campaña en pro de elegir la vida”, tratando de reunirse con cada abogado y con cada acusado para contarnos que debíamos “elegir la vida” en lugar de ser mártires. Era una manera muy obvia de tratar de revestir, de mejorar su acusación y su sentencia, ella y su abogado trataron de sacar provecho de esto, indicando que tenían mucha gente para colaborar. Por supuesto, esto es verdad en el caso de su reunión privada con Darren Thurston, que abandonó un acuerdo conjunto conmigo y con Jonathan Paul justo después de este encuentro con Gerlach (y comenzó a cooperar con el gobierno a partir de entonces). Su encuentro con mi abogado e investigador privado me abrió las puertas de la mente de alguien que coopera y está dispuesta a hacer lo que sea con tal de reducir su estancia en la cárcel. Dentro de poco se publicará un artículo sobre las estratagemas que Gerlach utilizó para intentar que yo colaborase en www.supportdaniel.org.

EF!: ¿Qué piensas sobre el apoyo que algunos de los soplones continúan recibiendo por parte de algunxs chavalxs dentro del movimiento ecologista radical?

DM: Creo que es triste que aun haya gente dentro del movimiento ecologista radical que siga apoyando a estos chivatos. Puedo entender en cierta manera la situación de amigxs de esta gente que le apoyan aun no compartiendo el que haya colaborado con el gobierno, y no les culpo por ello. Pero de todos modos, hay una diferencia entre apoyar a alguien como un amigo de manera privada sin usar dinero del movimiento y apoyarlo de manera pública, pidiendo dinero a la gente del movimiento, hablando con publicaciones para que les den suscripciones gratis y ocultando la verdad sobre su colaboración con las instituciones. No profundizaré mucho en el caso de Darren Thurston, pero diré algo: Thurston cooperó con el gobierno hablando de la gente de una acción del Frente de Liberación de la Tierra. Alguna de esta gente también son cooperantes, pero algunos otros no. Thurston le contó al gobierno lo que él y otras personas hicieron en aquella acción. No importa que él y la persona que le respaldó dijesen que el gobierno ya sabía lo que les contaron. Eso era una suposición, no un hecho, y la excusa de “ellos ya lo sabían” ha sido tan desacreditada durante los últimos 30 años que me sorprende que aun haya gente que la use sin que se le caiga la cara de vergüenza.

Se afirmo que Thurston no tendria que testificar contra las tres personas de las que habló al gobierno porque a) no serán capturados, o b) él estará en Canadá en ese momento y no tendrá que testificar. Tristemente, la mayoría de la gente que el FBI considera fugitivos han sido capturados (Peter Young, Sara Olson, James Kilgore) así que eso no es ningún consuelo. Segundo, si Darren piensa que Canadá es un buen refugio quizá debería leer algo sobre los casos de Leonard Peltier, Tre Arrow, John Graham o Jeremy Hintzman (objetor de conciencia estadounidense). Quizá el gobierno de los Estados Unidos le dijo que no le necesitarían, pero eso es solo una conjetura. Su acuerdo se hizo público, excepto los párrafos en los que se habla de la cooperación que el mismo ofreció, que aun son confidenciales. Así que realmente no sabemos nada, ya que la gente que le apoya y él mismo mantienen su acuerdo con el FBI en secreto. Cualquiera que lea los informes del tribunal se dará cuenta de que esa información que dio fue utilizada por sus abogados para conseguirle auténticas mejores en su condena. ¿Cómo si no un preso del Frente de Liberación Animal, expulsado de los Estados Unidos y pillado con mas de 20 carnets falsos, armas, drogas y una participación en una acción del Frente de Liberación de la Tierra consistente en un incendio contra una instalación del gobierno, puede obtener una condena de tan solo 37 meses y ni siquiera con agravante de terrorismo? ¿Cuántas mas pruebas necesita la gente?


EF!:Parece que hay una diferencia considerable entre la retórica del movimiento ecologista radical contra los chivatos (“si te chivas te curtimos”) y la actual respuesta que se les da a estas personas.¿Qué piensas acerca de esta división, y ves algún tipo de implicación que haga posible que desaparezcan los chivatos?

DM: Tolero bastante poco todo el royo pro violencia contra los chivatos. No sólo porque es exagerado (seamos realistas, ningún chivato es “curtido” a ostias realmente), si no porque lo encuentro lejano a nuestras creencias. No somos el IRA. No somos marxistas leninistas petenecientes a una rígida organización que castiga la traición con violencia personal. Algunos de los mensajes que se dejaron en Portland Indymedia resultaron tan beneficiosos para nuestra persecución que los guardianes de la ley se frotaban las manos, especialmente cuando los agentes estuvieron molestando a mis abogados diciéndoles que yo era el líder de esta campaña contra los chivatos. De nuevo quiero ser completamente claro: no apoyo la violencia contra quién colaboró con el gobierno en nuestro caso.

Apoyo su total marginación por parte del movimiento, porque creo que son gente peligrosa para todxs. Han demostrado que están tan sumamente centrados en su beneficio propio que son capaces incluso de vender a las demás personas con tal de salvar el culo. Y mirad, un detalle gracioso: los mayores informadores han sido aquellos que durante el tiempo que realizamos acciones juntxs eran los mas militantes y los “tíxs mas durxs. No debemos darles la bienvenida de nuevo a estas personas en nuestros círculos. Cuando piensas en sus acciones te das cuenta que en realidad ellxs también eran gente honrada tratando de hacer lo posible por hacer este mundo mejor, eso es cierto. Pero tened algo en cuenta, la gente que me vendió no van a ser lxs mismxs nunca mas.

Para evitar que aparezcan nuevos soplones el movimiento tiene la responsabilidad de hacer conocer a la gente que empieza la historia de nuestra lucha y el daño que ha hecho este tipo de gente. Mi entendimiento en referencia a mi caso tuvo bastante que ver con lo que ya sabía de anteriores ocasiones: el debacle de Justin Samuel, cómo Darren Thurston fue vendido por gente del grupo del FLA con el que actuaba en 1992...Conocimiento es poder, y puedes empezar a ver cómo se hicieron las cosas en el pasado y cómo podemos hacerlas en el futuro.

Espero que la gente también aprenda algo sobre mi caso. Lo que sobretodo espero que aprendan es que no tienes que vender a tus amigxs. También que los incendios son algo muy serio, y que pueden tener consecuencias de por vida. Estarás conectado con algunas personas por el resto de tu vida si decides hacer algunas acciones directas. Creo que el movimiento debe crear un apoyo relamente fuerte a las personas arrestadas, y eso hará que desaparezcan los informantes. El apoyo que yo recibí de la gente del movimiento hizo las cosas bastante más sencillas para mí y me ayudó a solidificar mi posición ante todo esto. Si podemos mostrarnos lxs unxs a lxs otrxs que estaremos ahí si nos necesitamos entonces haremos que la gente deje de sentirse tentada de vender a sus compañerxs. Y sobretodo, creo que el movimiento debe discutir seriamente sobre estas tácticas, quienes suelen ser lxs que aceptan colaborar y cómo afecta todo ello a quienes nos enfrentamos a la cárcel.

EF!: ¿Qué te hizo decicidir que el sabotaje no era una táctica apropiada (o al menos no para ti)?

DM: Decidí que el incendio y el sabotaje no eran las acciones correctas para mí tras la acción en el Jefferson Poplar. En parte por mi experiencia quemando SUVS (coches todoterreno) y camiones con gasolina. Simplemente no me sentía bien haciéndolo, me daba cuenta de que mi futuro era aún mas destructivo, y que quemando cosas no creaba un movimiento. En nuestra situación me sentía completamente alejado del movimiento ecologista, incluso estando complementándolo con nuestras acciones. También contribuyó el acercarnos cada vez más a la posibilidad de herir a alguien debido a la poca preparación o las negligencias. Algunos de mis coacusados empezaban a no tomar todas las precauciones necesarias para asegurarnos de no herir a nadie, y eso me resultaba escalofriante, y fue lo que me convenció de que nuestras metas eran distintas. Para mí, el incendio y el sabotaje eran medios para un fin. No un mero placer, como lo eran para algunos de mis antiguxs amigxs.

Decidí tomarme un tiempo para aclararar ideas tras una reunión especialmente desgradable (lo que nuestros perseguidores llamaron después “la última reunión del club de lectura”), en la que discutimos sobre nuestros objetivos y sobre lo que hacíamos y por qué lo hacíamos. Después de arriesgar mi vida con esta gente me parecía increíble que tuviésemos ideas tan divergentes entre nosotrxs. Cada vez eran más las voces que decían que lo que estábamos haciendo no era suficiente, cuando yo pensaba que debíamos apartarnos un poco del sabotaje para no perder el norte y darnos cuenta de que nos estábamos apartando del movimiento ecologista “legal”.

El tiempo que pasé en Canadá me ofreció nuevas posibilidades. Vi cómo los indígenas oponían resistencia a quienes querían destruir los bosques de su territorio. Vi campañas legales muy militantes y creativas para defender los bosques en Elaho, y conocí a activistas de la ciudad que luchaban por descriminalizar a los heroinómanos y crear espacios con unas condiciones higiénicas adecuadas para ellxs. Inspirado por su lucha militante pública y aún no apologética volví a los Estados Unidos y rompí definitivamente con el Frente de Liberación de la Tierra.

EF!: En “Democracy Now” (programa al que Daniel concedió una entrevista), le contaste a Amy Godman que la acción en solidaridad con Jeffrey Luers (aquella que el propio Jeffrey cree que influyó en su condena de 22 años de sentencia) hizo que “empezases a darte cuenta de lo peligrosas que podían ser tus acciones debido a las consecuencias que podían tener y que escapasen a tu control”. ¿Puedes explicar mejor qué querías decir con esto? ¿Hasta qué punto deben los activistas radicales sentirse responsables de la represión gubernamental surgida en respuesta a este tipo de acciones?

DM: Quiero ser sincero sobre esa acción en concreto. Aquello arruinó la posibilidad de un juicio con jurado para Jeffrey. Un juicio con jurado probablemente también le hubiese mandado una buena temporada a la cárcel pero ahora nunca lo sabremos. Aquella acción fue peligrosa y muy seria, aparte de poco lógica. ¿Qué efecto positivo iba a tener sobre Jeffrey volver al lugar donde él cometió su acción e incendiarlo? Esta estrategia fue realmente pobre, y la acción fue considerada por muchxs como un juego de adolescentes.

¿La gente relacionada con esta acción quería dañar a Jeffrey?, no, claro que no. Lo que ocurre es que nuestras acciones conllevan consecuencias imprevistas y me daba miedo que este grupo continuase estando interesado en realizar acciones de ese tipo. Me sentí responsable del mazazo que supuso para Jefrrey, no porque tuviese relación con la acción, si no porque no estaba en la ciudad para poder detenerla. Una vez hecho público el comunicado pedí que se quitase el nombre de Jeffrey de él y rechazaron mi propuesta.

Creo que los activistas radicales deben realmente considerar el impacto que pueden llegar a tener en los presos. Personalmente creo que las “acciones de solidaridad” están demasiado centradas en nosotros mismos y no en su función principal. Uno de los sueños húmedos de nuestros perseguidores es que ocurra una “acción solidaria” en medio de un proceso legal. Cualquier acción dedicada a alguien en espera de juicio o en un proceso legal será utilizada como agravante. Es un hecho, y así lo demuestran todas las ocasiones en que nos hemos encontrado con este tipo de casos. A la gente a la que le gustan este tipo de acciones les digo que aprendan por sí mismxs.

EF!: Tu grupo de apoyo fue uno de los primeros en aparecer tras los arrestos de Diciembre del 2005, y parece que es uno de los más visibles y efectivos grupos de apoyo a presxs que existen en la actualidad. ¿Tienes alguna idea de por qué es así? ¿Tienes algún tipo de consejo para la gente que está empezando con grupos de apoyo de este tipo?

DM: Mi grupo de apoyo es un grupo de cabronazxs capitaneados por mi mujer, Jenny, quien por cierto no es ninguna activista, pero sí una de las mejores organizadoras que he conocido jamás! El shock de que me trasladasen de ciudad influyó mucho a la hora de acelerar una respuesta a mi detención: Me detuvieron a las 4:12 del 7 de Diciembre del 2005, y la sala de juicios al día siguiente ya estaba llena de gente. Mis amigos fueron capaces de movilizar a un montón de gente con la que había trabajado durante los últimos cinco años en Nueva York. Mi familia, mi jefe, compañerxs del curro, compañerxs de estudios y amigxs estuvieron todxs unidxs apoyándome, gracias a que mi familia les informó rápidamente de lo sucedido. Recuerdo estar en la cárcel en Eugene, Oregón, y no solo descubrir que tenía listo un abogado con el que poder entrevistarme, si no también que tenía una página web y que la gente estaba comenzando a enviar cartas debido a una audiencia de libertad bajo fianza que yo ni siquiera sabía que estaba planeada!. Mis amigxs decidieron luchar a muerte por mí, y creo que eso fue lo que lo hizo todo bastante diferente. Viviendo en Nueva York, una ciudad enorme y rica, se han recibido más de 50 préstamos para mí y una considerable cantidad de dinero para los costes de mi defensa legal, así como la otrxs de los acusadxs bajo la campaña del Green Scare.

¿Esto es algo de lo que aprender una lección? Creo que una buena ayuda a los presos nace de una fuerte unión entre las personas y de un apoyo mutuo auténtico. He dedicado ocho años de mi vida al apoyo a presxs, y he conocido y trabajado con un montón de gente de Nueva York contra la Convención Republicana Nacional. Creo que el apoyo que yo dí ha sido recíproco.

Me gustaría también que la gente que no es muy conocida recibiese también una cantidad igual de apoyo. Ese sería un buen objetivo: ¿Somos capaces de ayudar a aquellxs que no conocemos pero que, indudablemente también necesitan de nosotrxs?

Mi mejor consejo es dejar que la defensa y el preso guíen el trabajo de algún modo, y ser flexible y trabajar con su familia y equipo legal. Es un desafío, pero necesario.

EF!: ¿Cuál es la mejor manera de que la gente te muestre su apoyo?

DM: He recibido tal cantidad de apoyo que lo único que puedo hacer es dar las gracias una y otra vez a toda esa gente que se ha interesado por mí. Creo que la mejor manera de que la gente muestre su apoyo es involucrándose en cualquier tipo de activismo (preferiblemente si es aquel que promueve la ecología en nuestra sociedad). Si, es una respuesta cliché, y me siento un poco tonto escribiendo esto, pero es la verdad. Recibo muchísimo correo, libros y revistas. Otra buena manera de ayudar es mostrándole a la gente los horrores del Green Scare y ayudar al resto de acusados y a quienes les defienden. Tengo un especial cariño por Joyanna “Sadie” Zacher, Nathan “Exile” Block y Jonathan Paul, así que cuidad de ellxs y preguntadles qué es lo que necesitan. Para más información visitad www.greenscare.org .

Finalmente, quiero pedir a la gente que tenga en cuenta no solo a lxs presxs si no también a sus parientes, mujeres, maridos, novias, novios y familias. No estamos solos en esto, nuestras familias y conocidos también pagan las consecuencias.

EF!: Este verano fuiste aceptado en la universidad a distancia Antioch McGregor para uno de sus programas de masters. ¿Nos puedes contar algo más sobre esto? ¿Tienes algún otro plan en mente para tu tiempo en prisión?

DM: Fui aceptado en un programa sociológico medioambiental en la universidad de Antioch que es autodirigido. Soy responsable de contratar a mis propios instructores y crear mis programas de estudio, así como de responsabilizarme de mis tareas, como cualquier otro estudiante. Estoy en un permiso de ausencia en este momento, debido a mi tiempo en tránsito. Empezaré de nuevo el programa en invierno. La gente de Antioch ha sido realmente abierta a la hora de trabajar conmigo y no han vacilado ni un solo segundo, a pesar de los muchos obstáculos que este programa representa para mí como un estudiante encarcelado. Con un poco de suerte y trabajo duro, me llevará algo más de dos años. Tengo suerte de tener fuera un grupo de estudiantes ya graduados que me han ayudado muchísimo con mis escritos y la preparación para el programa.

Y en lo referente a otros planes estoy continuamente ejercitándome y aprovechándome de toda la maquinaria deportiva que tiene aquí. La oficina de prisiones te hace trabajar, por lo que mañana empezaré a trabajar como ordenanza. Espero que no me robe demasiado tiempo para mis estudios. También tengo pendiente poner al día mi lista de lectura y correspondencia, ya que ha habido gente con la que aun no he podido contactar debido a la frenética agenda que he tenido en los últimos meses fuera del talego.

EF!: ¿Qué te preocupa?, ¿qué te inspira?

DM: Algo que me preocupa es pensar que los casos de la gente involucrada en el Green Scare puedan asustar a otra gente y eso les impida organizarse y actuar. Como Will Porter (una de las personas involucraas en el proyecto “Green is the new red”) dijo, el “Terrorismo relacionado con al causa animal” y el “Delito federal de terrorismo” (que fue lo que yo y muchos de mis coacusados recibimos) tienen el poder potencial de crear una situación de pánico dentro del activismo. Creo que grupos como mi colectivo de apoyo han aprendido durante este proceso que la acción es el antídoto a la desesperación, que luchando por nuestrxs amigxs y sus futuros y por el movmiento es lo que tenemos que hacer para combatir el factor de miedo.

Sé que mi caso parece muy complejo, y, la gente puede liarse con los nombres de quienes cooperaron y quienes no, los nombres de los cargos...etc etc y quizá debido a esto pasen del tema. Esto no augura nada bueno a un movmiento que necesita combatir la amnesia para no repetir de nuevo los mismos errores. Desde luego, todo lo que está ocurriendo en nuestro movimiento y en la sociedad en general me concierne: las guerras interminables, la situación en Irán, la destrucción ecológica vista como algo normal, activistas de nuestro entorno enfrentándose a largas penas de prisión, la falacia de querer crear una frontera que impida la entrada de inmigrantes o haber oído la palabra “maricón” y otras delicadezas mas veces en los últimos tres meses que en 15 años, y que se vea como algo “guay”.

Por otro lado, me han inspirado algunos bellos artículos sobre la resistencia y las emociones. Algo de todo esto ha afectado a mi sensibilidad y a veces me sorprendo llorando cuando pienso en toda la solidaridad y el apoyo que he recibido, amigos que se han ido en estos dos años o en nuestras perspectivas. Me inspira la gente valiente que sigue luchando día a día sin que nadie les haya asegurado que vayan a conseguir la victoria. Me inspira mi compañero Jonathan, quien podía haber largado sobre nosotros y no haber recibido una pena tan dura, y que sin embargo prefirió no declarar contra nosotrxs para salvarnos de pasar toda una vida en prisión. Y finalmente me inspira mi mujer y compañera, Jenny, cuya dedicación y apoyo aprecio tantísimo.

EF!: ¿Quieres comentarle algo más a los lectores?

DM: Antes de nada, quiero agradecer a cualquier que haya cogido un boli para escribirnos a mi o a mis compañerxs, a quien ha donado algo de dinero, quien ha enviado e-mails y cartas de apoyo, o ha recaudado beneficios para nuestro caso. Vuestro apoyo significa mucho para mí, y nunca lo olvidaré. Quiero decir también que tanto mis compañerxs como yo mismo somos humanxs, y por lo tanto cometemos errores. Yo he cometido muchos errores, como el de hablar con un viejo amigo habiendo micrófonos que nos estaban escuchando, arriesgando mi defensa legal y mostrando una falta de aprecio por mi vida, hasta que mi libertad me fue arrancada de cuajo.

Hice lo que hice (no cooperar con el gobierno) porque soy fiel a la palabra que hice con ms aliadxs. No hay nada inherentemente diferencial en mí que influencie mi decisión. Cualquier es capaz de actuar con integridad, y le pido a la gente involucrada en las luchas que piense realmente en las consecuencias de sus acciones y que trabaje en crear relaciones sólidas que sean capaces de aguantar las desavenencias legales que puedan surgir en un futuro.Erré a la hora de permitirme a mi mismo desesperarme a golpe de azotar entidades, lo que me causaba una gran frustración. Hay otras maneras de crear un cambio, aunque no te den la gratificación instantanea que muchas acciones te proporcionan, ni aunque tampoco serán consideradas las acciones mas militantes.

Necesitamos mantener conversaciones serias acerca de si esa militancia es efectiva en todos los casos. Claro que la acción directa es un arma poderosa, pero desde la experiencia os digo que no en todas las situaciones y momentos es la más apropiada. Esta opinión me llevará al desprecio por parte de los militantes (muchos de los cuales son hiperteóricos y, por lo tanto, sus opiniones existen en un tipo de vacío) y de mis enemigos (que me acusan de luchar a ambos lados de la historia). La verdad es que las cosas son más complejas que todo eso. En algunos casos, la acción directa es la táctica más efectiva. Por ejemplo, en 1999, tuve relación con una acción en la que se destruyó una cantidad tremenda de hierba genéticamente modificada y equipamiento perteneciente a la empresa que estaba haciendo aquellos ensayos.Los riesgos de aquella hierba estaban probados, y muchos grupos decidieron parar aquello, alegando que aquella hierba se acabaría extendiendo a los bosques, contaminándolos con herbicidas y demás sustancias.La acción ocurrió en 1999, pero le llevó seis al años al tribunal pronunciarse a favor del demandante, imponiendo una moratoria sobre el cultivo de hierba genéticamente modificada. Las acciones que son entendidas por el público y son vistas como lógicas pueden tener un efecto positivo sobre ciertas campañas y luchas.

Por otro lado, debo decir que también estuve involucrado en algunas acciones descerebradas de las que no me siento orgulloso, y que fueron realizadas bajo el típico influjo de la necesidad de “hacer algo”. Necesitamos hacer balance de nuestras necesidades de hacer cosas y las estrategias y el entendimiento a usar en nuestras acciones, así como de los riesgos inherentes a estas acciones. Por “acciones” no solo hablo de sabotaje, si no de cualquier acción o campaña.

Estas discusiones son la clase de artículos que deberían aparecer en nuestras publicaciones. Es necesario que discutamos nuestras tácticas y estrategias de una manera tal que todxs podamos escuchar lo que el resto tiene que decir al respecto. Alguien me dijo una vez que la gente no hace ninguna crítica a las acciones del Frente de Liberación de la Tierra porque quieren demostrar todo su apoyo a los activistas, y piensan que haciendo la mínima crítica a esa acción están faltando al respeto de esa gente. Aprecio esa buena voluntad por parte de la gente, pero echo de menos ese diálogo que veo tan necesario.Por mi parte, acepto toda crítica a las actividades en las que he estado involucrado. De esa manera, podemos trasladar la conversación a cómo resistir la destrucción ecológica de manera seria, sin perder a tantxs de nuestrxs amigxs por culpa de la cárcel o la desesperación.

Gracias por darme la oportunidad de compartir mis opiniones con todo el mundo. Si quieres ponerte en contacto conmigo escribe a: Daniel McGowan, #63794-053, Unit I, FCI Sandstone, POB 1000, Sandstone, MN 55072. USA.

Para más información, puedes contactar con la familia y amigxs de Daniel McGowan en PO BOX. 106, New York, NY 10156.

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