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Una entrevista a la activista del
F.L.A. encarcelada, Melanie Arnold
Por Rod Coronado.
Traducido de www.nocompromise.org
No compromise: hola Mel,
¿qué tal? Muchos de nuestros lectores
no están familiarizados con la situación
del movimiento de Liberación Animal en Reino
Unido y las tremendamente eficaces campañas que
desarrolla ahí el A.L.F., así que creo
que sería interesante que nos hablases de todo
esto. Actualmente estás cumpliendo una condena
de 3 años y medio por ataques incendiarios relacionados
con el A.L.F. ¿Qué puedes contarnos de
tu caso en concreto?
Melanie Arnold: bueno
la crisis de la encefalopatía espongiforme ha
golpeado Inglaterra con una fuerza brutal. No se había
dado al público la información que merecía
el caso, y los media, como es usual, estaban guardando
un silencio absoluto, tan solo se hacían ligeros
comentarios para que el público creyese estar
informado. Pero nosotros sí estábamos
informados y sabíamos lo que representaba para
los comerciantes. La industria cárnica había
sido terriblemente dañada por su propia codicia
y además justo donde mas les podía doler,
su bolsillo. Antes de que muchas de las pequeñas
empresas cárnicas se arruinasen, nosotros decidimos
ayudar a un gran matadero, que posiblemente tan solo
se hubiese tambaleado sin llegar a caer, a llevarlo
a la quiebra.
El matadero Ensors estaba situado en Gloucestershire,
un lugar alejado de las casas y de nuestro vecino ecosistema
salvaje. Hicimos reconocimientos en varias ocasiones
para espiar a los últimos trabajadores, guardias,
personas que paseasen con perros, etc., para conocer
la actividad normal nocturna en la zona en la que íbamos
a actuar. Cuando ya estábamos satisfechos por
parecernos una aventura bastante segura, entramos hasta
el edificio para saber lo que íbamos a necesitar
antes de disolvernos en la oscuridad de la noche, sin
dejar rastro alguno de que habíamos estado ahí.
Dos semanas mas tarde habíamos preparado, hecho
y comprado todo lo que podíamos necesitar, y
el 10 de Junio de 1995, regresamos nosotras dos solas
al lugar. Entramos al terreno, rompimos las ventanas
laterales de cada furgoneta, camión frigorífico
y coche, después nos retiramos para ver si el
ruido había atraído la atención
de alguien. Cogimos nuestra colección de dispositivos
incendiarios y colocamos los cócteles de nitrato
potásico y sacarosa con modified fuse a través
de las ventanas en la tapicería de cada vehículo.
Después entramos en el edificio del matadero
y comenzamos a destrozar la cocina que estaba en el
piso de arriba, el comedor, habitaciones cerradas con
llave, etc. y decidimos cubrirlo todo con gasolina,
dejamos una mecha de material inflamable que bajaba
por las escaleras hasta el vestíbulo principal
del matadero. Una vez mas mojamos la maquinaria que
encontramos con una gran cantidad de gasolina y colocamos
20 dispositivos en los principales aparatos, esto lo
acompañamos con varias bolsas de la mezcla explosiva
(¡y vaya si explotó!). Provocamos unos
incendios manualmente y encendimos los dispositivos
para que mas tarde se sumasen al infierno. Encendimos
en último lugar los dispositivos de los vehículos,
que al pasar menos desapercibidos, podrían atraer
la atención de la gente cuando los incendios
del interior no hubiesen hecho mas que empezar.
Desaparecimos en la oscuridad de la noche antes de que
el primer camión explotase. En teoría
ya nos habíamos librado de todo. Nadie nos había
visto en la zona y habíamos planeado todo con
tanto detalle que era muy difícil que nos hubiesen
pillado haciendo el trabajo. Ni la policía, ni
su departamento de explosivos tenían pista alguna
de quienes podían estar detrás de todo,
así que fueron a buscar pistas a distintos santuarios
de animales.
Desgraciadamente, mi compañero también
fue a uno para ayudar a levantar unas vallas, la policía
siguió y cogió a todos los que había.
La policía, que no sabía que Michael estaba
relacionado con la liberación animal, nunca hubiese
registrado su chalet si no hubiese ido a ayudar aquella
mañana. Michael confesó su culpa en primer
lugar para defender a los otros dos sospechosos, los
cuales eran absolutamente inocentes de haber participado
en el ataque, y además tenían a muchos
animales a su cargo. Uno de ellos actualmente ha sido
puesto “fuera de servicio” por la policía.
Pero el cada vez mayor número de pruebas precipitó
su decisión.
Los vecinos dieron una descripción mía,
y la policía me conocía lo suficiente
como para relacionarme con la descripción. Tres
días mas tarde vinieron a mi casa de Northampton
y me arrestaron. Fui interrogada de arriba abajo durante
varios días, en los cuales, usaron todos los
trucos que había en el guión para hacerme
hablar. Me mintieron, me amenazaron, me echaron piropos
y me suplicaron, pero fallaron. La policía trató
de convencerme de que Michael me había incriminado
en cuanto a la preparación de los dispositivos,
mi respuesta a este hecho tan predecible hizo que un
inspector me gritase: “No te conviene reírte,
Melanie”. Todo eran mentiras.
Desde mi punto de vista sólo había dos
posibilidades: que tuviesen suficientes pruebas como
para acusarme, o que no las tuviesen, en cuyo caso yo
no iba a ayudarles a conseguirlas. Nos acabaron acusando
de todas formas bajo la sección 2 del acta de
explosivos y nos llevaron a la cárcel en espera
del juicio.
Seis meses mas tarde fui arrestada otra vez por la policía
de Cheshire por el ataque con bombas incendiarias a
36 grandes tanques de leche, que había causado
daños valorados en dos millones de libras y que
había sucedido dos semanas antes del incidente
de Ensors. Una vez mas guardé silencio y tuve
que escuchar los mismos viejos trucos.
Lo único que di fue, literalmente, mi sangre
para una muestra. No me imagino siendo sujetada violentamente
mientras alguien me pincha las venas. 15 meses después
fuimos llevados bruscamente al juicio, ambos fuimos
declarados culpables y enviados a que se nos “reformase”.
Cuando te pillan se pasa muy mal, pero aun así,
en esos momentos tienes dos obligaciones muy importantes
que cumplir. La primera es asegurarte de no decir nada
en los interrogatorios y la segunda es asegurarte de
que volverás a la lucha lo antes posible. A pesar
de que esperábamos un mínimo de 6 años
cada uno, a Michael le cayeron 5 y a mí tan solo
3 y medio.
NC: ¿Qué es lo que
te llevó a plantearte la efectividad de los métodos
de reforma legal y empezar a participar en actividades
ilegales?
MA: Empecé a participar en campañas
a favor de los animales a los 13 años y, durante
los siguientes años escribí infinitas
cartas, asistí a infinitas charlas y manifestaciones,
y después empecé a cuestionarme una y
otra vez la eficacia de mis esfuerzos. ¿Qué
había conseguido?, ¿podía ver los
resultados?, ¿podía oírlos?, ¿había
alguna forma de sentirlos o notarlos?, ¿se les
había prestado alguna atención?
Después de meses combinando el insomnio con las
pesadillas, conflictos y desorden emocional, decidí
que yo también iba a ayudar a los animales, lo
que significaba hacer algo efectivo y de porvida o sino
acarrear con mis traumas mentales. Elegí la opción
de dedicarme a los animales hasta el final. Desde ese
momento asumí la necesidad de participar en la
acción directa no violenta. Me parecía
evidente que el gobierno no tenía la mas mínima
intención de rechazar lo que no podía
asumir. Estábamos aceptando un compromiso, asumiríamos
la responsabilidad y aceptaríamos las posibles
consecuencias.
Si el sistema parlamentario funcionase, si los políticos
tomasen nota de la opinión de la mayoría,
se pagaría igual al hombre que a la mujer, los
servicios sanitarios tendrían suficientes recursos,
la caza estaría prohibida, las pieles estarían
fuera de la ley, las exportaciones de seres vivos abolidas,
la vivisección pasaría a la historia…
Sencillamente no va a pasar, ¿por qué?,
porque la explotación animal es un gran negocio
y las industrias alimenticias, farmacéuticas,
petroquímicas en las que se basa el presupuesto
nacional, son las fundadoras emocional, física
y económicamente de esta gran sociedad explotadora
que todos sufrimos.
En las campañas mas arriesgadas, el A.L.F. se
ha interpuesto directamente entre el torturador y el
torturado, ellos van directamente a la yugular económica,
causando a los explotadores mas problemas de los necesarios,
posiblemente sometiéndoles al mismo miedo que
tanto les divierte causar, y lo mas importante, funciona.
Los resultados eran válidos y tangibles. Cuando
sostuve por primera vez un ser que lloraba herido pero
rescatado, sentí su corazón latir contra
el mío mientras corría con él hacia
la libertad, supe que podía ser mas útil
como activista solitario del F.L.A. que miles de personas
juntas con métodos legales.
NC: Aquí, en Estados Unidos,
recuerdo haber oído hablar de liberaciones de
animales vivos y ataques a la luz del día en
Inglaterra a principios y mediados de los 80, todos
fueron increíblemente incitantes. A finales de
esta década el A.L.F. parece empezar a centrarse
mas en daños económicos y ataques incendiarios.
¿Podrías hablarnos un poco de la elección
de las tácticas del A.L.F. de Inglaterra y porqué
las elegiste?
MA: Los ataques del Animal Liberation
League de principios de los 80 fueron tremendamente
efectivos en su día e hicieron un papel decisivo
para despertar la simpatía y el interés
que hicieron aumentar el número de activistas.
Estos ataques masivos a la luz del día en los
que participaban grandes grupos de activistas recibieron
mucha mas publicidad y las descripciones que hacían
los media de los guerreros con pasamontañas que
sacaban de los centros de experimentación animales
y documentos, llevaban a la gente a tener grandes sentimientos
de aprobación.
Pero las tácticas tienen que ser fluidas e ir
evolucionando con el tiempo, aquellos que se centran
en una forma de explotación o en una compañía
en concreto puede que no cambien a otra llegado el momento.
Conforme la campaña antipeletera crecía
vertiginosamente junto a otras campañas importantes
se fue convirtiendo en el primer objetivo sobre el que
podíamos vencer (igual que ahora está
sucediendo con las exportaciones de animales vivos)
y el F.L.A., organizaciones en defensa de los animales
y grupos locales han centrado sus esfuerzos contra este
desagradable negocio.
Los incendios siempre han sido un método muy
válido, hacen que la explotación animal
no sea rentable, es la mejor forma de hacer presión.
El fuego destruye la maquinaria, edificios y vehículos
de nuestros enemigos. Lo que toca el fuego no puede
volver a usarse, además este método consigue
que los precios de las compañías de seguros
se disparen, aumentando así la carga económica
de los explotadores ya existentes.
Esta forma de lucha funciona excepcionalmente contra
los grandes almacenes que no solo ofrecen pieles. Puede
ser suficiente para que dejen de vender todo tipo de
artículo cruel que haya en el comercio. La misma
táctica puede usarse en universidades con un
porcentaje bajo de experimentación animal dentro
de sus investigaciones. Tenemos que aislarlos de sus
propios compañeros de trabajo.
En otras palabras, el potencial y uso actual de los
incendios es un método tremendamente disuasivo
para ellos y los daños económicos que
les producen son mucho mayores que los beneficios que
obtienen vendiendo pieles. Es una táctica efectiva
que no ha sido igualada por ninguna otra. El riesgo
de que te pillen es bajo, es barato, eficaz y permite
hacer acciones sin la necesidad de recurrir o conocer
a otros. Prepararlo y colocarlo es sencillo, todo el
mundo puede hacerlo. ¡Hazlo!
NC: Cuando estuve en Reino Unido, me di cuenta
de que muchos de los activistas que participaban en
acciones directas también estaban metidos en
otras causas políticas y ecológicas. Algunos
eran saboteadores de la caza y antifascistas, otros
eran veganos y muy activos en proyectos vecinales, alianzas
obreras y la liberación de la mujer. ¿Tu
también ves relación entre estas luchas?,
y si es así ¿por qué?
MA: Sí, soy una persona
que se identifica con muchas causas y, a lo largo de
los años, he ido colaborando primero con unas
y después con otras. Pero mucha gente envuelta
en otras causas, especialmente las relacionadas con
humanos, sienten indiferencia e incluso desprecio por
nuestro trabajo con los animales, siendo incapaces de
ver la relación entre la explotación de
los humanos y la del resto de animales, la relación
directa entre la experimentación animal y el
rápido aumento de enfermedades en los humanos,
y la dependencia de la explotación animal para
todo, desde comida, deporte, ropa, entretenimiento,
diversión y “salud”.
Si aceptamos como norma toda esta carnicería
con las criaturas que no se pueden defender, esto nos
lleva a tener una actitud de superioridad, que nos hace
pensar que está bien sacar provecho de una mayor
capacidad física o psicológica. Esta misma
actitud es la que persigue a las razas “minoritarias”,
gente con discapacidades, y a las mujeres por nombrar
unos pocos. Hay una correlación. La sociedad
ha sido deliberadamente dividida, moldeada y estructurada
de forma jerárquica y piramidal, en cuya base
estamos la gente ordinaria. Hemos sido llevados a aceptar
todas las instituciones existentes (como el gobierno,
la policía, la vivisección, etc.) y a
pensar que sin estas instituciones la civilización
se desintegraría.
Vamos a suponer que te han educado desde pequeño
diciéndote que sin ayuda de unas muletas no podrías
andar. A pesar de tener dos piernas completamente sanas,
no te darías cuenta, crecerías convencido
de tu discapacidad y el miedo a caerte impediría
que dejases las muletas. En esto es en lo que se basa
el gobierno, en la creencia de sus “subyugados”
de que no pueden actuar sin alguien que les dirija.
De la misma manera, todos hemos sido programados con
una información, reforzada por la ignorancia
de los padres, escuelas, los media y una vida en la
que nos hemos acostumbrado a ello. El mayor peligro
de todos es aceptarlo. La gente acepta que la carne
es una parte necesaria de su alimentación porque
siempre la ha comido y sigue aquí, aceptan trabajos
matadores, bajos sueldos, horas extras y pobreza porque
un creciente número de parados premia su pasividad
y sometimiento. En sus frenéticos intentos de
escalar en la jerarquía social, también
están aceptando y perpetuando la creencia de
que ellos son mejores que las mujeres, negros, homosexuales…
Las disputas por estar en lo mas alto de la pirámide
fomenta y refuerza una base sin recursos, una forma
de pensar perjudicial y crea divisiones entre iguales,
algo que beneficia enormemente a las autoridades. Esto
va acompañado de un sistema sanitario y educativo
defectuoso, hogares precarios, una organización
laboral inadecuada, desempleo y un desánimo y
pobreza generalizados. Todas estas características
solo pueden desembocar en una gran injusticia.
Los animales lo pasan incluso peor, por el propósito
de ganar dinero son utilizados sin ser tenidos en cuenta,
de muchas formas, de muchos niveles y con muchos fines.
Esto no sólo es considerado como algo normal,
sino que, además, es aceptado sin ser cuestionado.
Lo que tenemos entonces es un sistema de normas, una
forma de pensar y actuar basado en la pasividad y sumisión,
que potencia y refuerza la separación entre sexos,
razas y especies, y que existe únicamente porque
lo permitimos.
Tenemos que modificar las creencias de la gente sobre
lo relacionado con ellos, fomentar el libre pensamiento,
charlas, autodeterminación, igualdad y autonomía
de acción. Tenemos que unirnos con otros movimientos
para apoyarnos y compartir nuestra solidaridad, ideas
y tácticas, para deshacer las fronteras que existen
entre nosotros. La clase obrera, liberación animal,
anarquistas, feministas, ecologistas, movimientos indígenas,
etc. estas luchas son todas una porque el enemigo es
común para todos nosotros, y solo nuestra unidad
puede ser lo suficientemente potente para derrotarlo.
Cuanto mas control de sus actos tenga la gente y actúe
de forma responsable con su vida, mas se recuperará
la psique humana, se mejorará su espíritu
y la naturaleza y sus espacios serán respetados
de un modo distinto, pero con igualdad y camaradería
en la inmensa creación de la vida en la Tierra
NC: ¿Entonces tú opinas que, aquí
en América, deberíamos esforzarnos en
construir relaciones de solidaridad con otros movimientos
de lucha contra la opresión, ya sea hacia el
animal, la tierra o el humano?
MA: El balance ecológico
y espiritual del planeta y sus habitantes dependen de
ello. Es obvio que la relación entre los animales
y su entorno es indudable ya que ninguno puede existir
sin el otro. La naturaleza y la evolución fueron
perfeccionando los ecosistemas que mejor mantenían
la vida en la Tierra, y la intervención del hombre
y sus robos han saboteado millones de años de
cuidadoso modelado, que no solo destruye el hábitat
de los animales y las tribus indígenas en todo
el mundo agotando las fuentes de oxígeno y las
potentes curas que nos ofrece lo mas profundo de nuestros
bosques vírgenes. Cualquier intervención
que hemos hecho en la evolución de la naturaleza
ha tenido terribles consecuencias sobre nosotros mismos.
Si la caridad empieza en casa, es posible que debamos
empezar a fijarnos en nuestra propia casa, no en el
edificio de ladrillos y cemento en el que nos aislamos,
sino en el planeta, que es donde realmente pasamos nuestras
vidas.
NC: Aquí en N.A. el gobierno
federal ha creado un clima de represión hacia
todo aquel que lucha contra el poder fuera del sistema
legal. En Reino Unido tenéis el Índice
Nacional de los Derechos de los Animales (A.R.N.I.)
dentro del Scotland Yard y el M15, éstos han
comparado al F.L.A. con grupos como el I.R.A. ¿Qué
les dirías a los activistas que tienen miedo
de hacer acciones del A.L.F. por poder ser clasificados
como terroristas?, ¿tienen miedo los activistas
del Reino Unido de las consecuencias que puede tener
su forma de pensar?
MA:
El grado de intervención de la policía
y el M15 en nuestras actividades, tan solo es una indicación
de la amenaza que representamos. Esto nos indica que
hemos sido eficaces.
Nuestra inevitable respuesta a su persecución
con métodos legales o ilegales, no puede ser
otra que introducirnos mas en la clandestinidad y ser
mas discretos. El incremento del activismo por el medio
ambiente ha conducido a que aparezca un sector de la
policía dedicado al 100% contra nosotros, pero
los activistas que están dispuestos a desobedecer
las leyes en nombre de la moral, lo siguen haciendo
en lugar de quedarse pasivos por el miedo a las largas
condenas en prisión o al aumento de chivatos,
cuyo objetivo es llevarnos ahí. Pensamos que
ninguno de los castigos hechos a los activistas es comparable
al sufrimiento que los humanos hacemos al resto de los
animales.
Jamás se ha ganado una lucha sin sacrificio y
yo, personalmente, elegiré la opción de
la cárcel una y otra vez, durante toda mi vida,
antes que la culpabilidad, cobardía e inutilidad
de permanecer inactiva.
Los activistas de R.U. simplemente toman mas precauciones
ahora que antes. Pocos van a charlas o manifestaciones.
Ninguno habla de nada sospechoso en un coche, casa o
por teléfono y, generalmente, no se dejan ver
en público con sus compañeros de acción.
Los nuevos activistas pueden pasar desapercibidos mucho
mejor, simplemente por el hecho de ser desconocidos
para la policía, por lo que no suelen estar bajo
ningún tipo de vigilancia.
Muy pocos activistas son pillados en el “trabajo”,
y aquellos que son cogidos están bajo vigilancia.
No hay nada que temer. Nunca te subestimes ni a ti,
ni a tu poder interior, y entra en el mundo del activismo
de la Tierra.
NC: Aquí, en EE.UU., soy el primer miembro
del A.L.F. en haber entrado en prisión, ¿crees
que la encarcelación de activistas del F.L.A.
ha aumentado o disminuido el número de acciones
del A.L.F.?, ¿por qué?
MA: No hay nada que nos lleve
a pensar que el número de acciones del F.L.A.
está descendiendo, actualmente hay 14 guerreros
en las cárceles de Reino Unido. Creo que la actitud
general de nuestras hermanas y hermanos en libertad
es la de que cuantos mas activistas haya dentro, mas
actuarán en nuestro nombre, y eso también
significa animar a otros a actuar.
El enorme apoyo demostrado hacia los activistas Keith
Mann y Dave Callendar, con penas de 11 y 10 años
respectivamente, en las cortes de justicia y apelación
por medio de manifestaciones y otros actos, refleja
la preocupación de mucha gente. El atropello
de estas sentencias vergonzosamente largas ha llevado
a la gente a estar mas metidos en nuestra lucha.
El A.L.F. siempre está haciendo méritos
y nunca se rinde. No es raro que un chaval de 16 años
decida romper las ventanas de un centro de investigación
del cáncer una noche, o que un hombre de 65 decida
llevarse unas cuantas gallinas de una granja intensiva,
ambos bajo la bandera del F.L.A. No es necesario que
salgamos en las primeras páginas de los periódicos
para saber que el trabajo del A.L.F. sigue adelante.
Puede que a veces no nos enteremos, pero siguen pasando
cosas, la policía es absolutamente consciente
de ello y del problema que les suponemos.
NC: ¿Es cierto que muchas peleterías
y ahora carnicerías han tenido que instalar persianas
para proteger sus escaparates?
MA: Si, es cierto que una gran
mayoría de las carnicerías y todas las
peleterías tienen los escaparates protegidos
con persianas metálicas debido a los ataques
por todo el estado. Se suelen lanzar tuercas, cojinetes
y otras piezas metálicas con tirachinas (wrist
rocket/sling shot) desde un vehículo a baja velocidad.
Además del dinero extra que les supone, se sabe
que con herramientas potentes y un coche dispuesto para
la huida, se pueden romper los cristales.
Ninguna de sus medidas de seguridad es insuperable,
con iniciativa podemos contrarrestar sus inútiles
esfuerzos de deshacerse de nosotros y, literalmente,
hacerles pagar.
NC: ¿Podrías hablarnos de la acción
en la que hayas participado que mas satisfacción
te haya producido y como ayudó a fortalecer tu
creencia en la acción directa?
MA: No puedo hablar tanto de una
acción como de una campaña. Fue contra
las exportaciones de animales vivos del aeropuerto de
Coventry, que duró unos meses de campaña
intensiva.
Lo mejor fue ver a gente de todo tipo unida con el propósito
de poner fin al suplicio de las vacas por encima de
todo. Lo que hizo que nos reuniéramos todos para
actuar fue el ver pasar largas columnas de vehículos
de transporte de animales desfilando delante de nosotros
con terneros en su interior. Había pequeños
terneros recién nacidos que nos miraban afligidos
fijamente. Maldije que hubiesen podido elegirme a mí
dentro de una multitud para mirarme fijamente, parecía
que me estuviesen pidiendo explicaciones.
Pero luchamos e hicimos todo lo que estaba a nuestro
alcance. Jill Phipps incluso dio su vida intentando
parar un camión, este, que estaba lleno de terneros
hacinados, le pasó por encima. Resistimos, pasamos
días en vela, hicimos entrevistas de radio, hablamos
con motoristas que pasaban para que se uniesen, algunos
nos traían comida y ropa de abrigo, convencimos
a gente de hacerse vegana, rompimos camiones y los detuvimos.
Por la noche, fuimos a gatas hasta dentro del aeropuerto
y saboteamos sus propiedades, su vaya de seguridad,
sus luces de aterrizaje, hicimos incendios por la zona.
Todo esto les supuso mucho dinero. Todos fuimos arrestados
en algún momento, nos pusieron cargos y se nos
prohibió acercarnos al aeropuerto a menos de
una milla de distancia, pero esa misma noche ya estábamos
de vuelta. En una ocasión me pelee con dos vigilantes
que me habían cogido escalando una valla al lado
de una serie de destrozos.
Hicimos que las dos empresas de seguridad que trabajaban
en el aeropuerto se pusiesen una en contra de otra,
conseguimos enterarnos de información interna.
Hubo gente que pasó el cordón policial
para encadenarse a las ruedas de los aviones y conseguimos
planos para facilitar y aumentar los sabotajes. Esto
enfureció a la policía y puso un informador
en nuestro campamento de protesta, este me arrestó
cuando lo puse al descubierto.
En esa ocasión, la policía me separó
del resto del grupo, me llevó a una furgoneta
y me condujo al lugar en el que los terneros eran metidos
al avión. Utilizaban varas largas electrificadas,
los golpeaban y los lanzaban violentamente al interior.
Los policías juraron que me romperían
las piernas en cuanto estuviese en el calabozo. ¡Funcionaba!
Además del coste que les suponía el tremendo
despliegue de seguridad y policial , también
estábamos atacando al director de Phoenix Aviation,
responsable de los vuelos. Tuvo que contratar guardaespaldas
que vigilasen su casa por la noche, instaló alambres-alarma
en su jardín, incluso disparó a uno de
nosotros. Esto no impidió que se le rompiese
el jeep y las ventanas, además del tormento psicológico
de no saber cual va a ser la próxima que te van
a hacer.
Sacamos a la luz su infidelidad, su trato con matones,
su pasado y presente criminal. Mandó a sus guardaespaldas
a que viniesen por la noche hasta nuestras tiendas y
nos pusieron trozos de vaca frescos que goteaban sobre
nuestras pancartas, nos amotinamos en su pueblo alborotando
para pasar el rato. Se convirtió en un hombre
herido, económicamente arruinado, desquiciado
y con su matrimonio hecho pedazos. Por lo que he dicho
antes, ahora está pendiente de varios cargos
por asalto.
Las exportaciones vivas en el aeropuerto de Coventry
han cesado. Los últimos activistas que quedábamos
estábamos bajo la lluvia, rodeados de flores,
justo en el lugar en el que Jill había sido abatida.
Pronto iba a dejar de haber camiones, y mientras se
estaban yendo, en mitad de la carretera había
una preciosa zorra que les miraba en silencio. Salió
de la nada, apareció e iluminó la oscuridad
de la noche. Los estudió a todos cuidadosamente,
volvió a alejarse del aeropuerto, nos pasó
a nosotros y se introdujo en los campos. Jill, una activa
saboteadora de la caza, indudablemente, se había
unido a ella. Habíamos ganado la batalla.
NC: Mel, ¿que es lo que pueden aprender
los activistas americanos de sus compañeros británicos
y que podemos hacer para aumentar el apoyo y el número
de activistas?
MA: Una de las cosas mas importantes
es la solidaridad y el apoyo entre nosotros. Una red
fuerte de apoyo a los presos es indispensable para un
movimiento de acción directa, ya que además
fomenta y da publicidad a las acciones.
Lo mínimo que se merece un activista o un activista
en potencia es saber que en el caso de que le capturasen
recibirá un apoyo moral y económico. La
gente estará reticente a actuar si piensa que
el único resultado de sus esfuerzos es la represión.
En mi opinión actuar incita a actuar. Cuanto
mas éxito tiene una célula, mas confianza
gana en si misma y mas actúa. Tenemos que mantener
siempre la llama encendida (como en N.A., donde parece
que las cosas están avanzando) distribuyendo
fanzines como No Compromise, que hacen que la gente
se acuerde del A.L.F., que nos muestren todo lo que
se está haciendo y que todo el que quiera participar
tiene un sitio.
NC: Mel, tu has visto como muchos de tus amigos
han sido encarcelados por la acción directa,
algunos se han visto superados y otros han dado su vida
en defensa de los indefensos. ¿Qué es
lo que te mantiene activa?,¿qué es lo
que te da energía para seguir luchando contra
la tortura y la violencia continuada hacia los animales?
MA: Se lo debo a los millones
de animales y personas que han muerto a causa de los
sistemáticos abusos existentes. Se lo debo a
los millones de personas y animales que morirán
como resultado de este abuso y se lo debo a los amigos
ausentes.
Cuando me metí en esta lucha, me prometí
y me propuse que sería hasta el final. Cuando
me encarcelaron, renové la promesa, habiendo
sentido en mi propia persona cómo te sientes
cuando te separan de tus seres queridos, aislada de
todo lo que te importa y tratada como algo inútil.
En una cárcel me pasé 8 meses en una celda
de 6 pies por 6 pies, una auténtica pesadilla
claustrofóbica, y se me revolvían las
tripas de pensar cómo deben de sentirse todos
los animales en las jaulas, mientras esperan a ser utilizados
en un experimento, a ser comprados o simplemente a morir,
sin ninguna referencia del tiempo que llevan y el tiempo
que les queda. La perspectiva psicológica de
una vida detrás de los barrotes, deja en un segundo
plano el sufrimiento físico. De una manera muy
pequeña en comparación lo he sentido a
través de mi propia experiencia, y esto me ha
dado una fuerza para luchar que no había sentido
nunca.
No solo he padecido el tormento de su sociedad, he superado
una de las mas fuertes barreras humanas: el miedo. Es
el miedo a no saber lo que nos puede pasar lo que nos
impide hacer lo que está bien. Yo tengo ese miedo,
como todo el mundo. El miedo a lo desconocido es muy
fuerte, pero tengo que escuchar a mi conciencia. He
visto demasiado como para poder echarme atrás.
He pasado por lo peor por lo que me podrían haber
hecho pasar, y ahora puedo decir ¿qué
ha sucedido? Sin poder encontrar respuestas, me siento
completamente libre.
NC: ¿Hay algo que quieras compartir con
los lectores de NC, que mantengan la esperanza de que
conseguiremos la victoria y esas cosas?
MA: La victoria es un estado mental.
Cada vez que rescatamos un animal o lo mantenemos con
vida, eso es vencer. Cada una de nuestras acciones supone
una auténtica victoria.
Si en lo único en lo que pensamos es en lo preocupante
que es el problema, en lo abrumador que nos parece todo
y en lo inútiles que son nuestros esfuerzos,
entonces, desde luego que fracasaremos en todos los
niveles.
Nacemos como individuos y morimos como individuos, y
en algún momento de la vida nos encontramos algo
perdidos, inseguros, dependientes y que seguimos a ciegas
a la multitud, haciendo cosas estúpidas porque
el resto de la gente también lo hace, y tranquilos
por saber que otros se están ocupando de los
asuntos arriesgados, perderemos de vista nuestra capacidad
de pensar, sentir y actuar, tomar iniciativas, hacer
campañas y lograr nuestros objetivos. No deberían
dejarnos a solo unos pocos de nosotros asumir todos
los riesgos, a pesar de que lo haremos.
Somos gente con sentimientos y tú también
lo eres. Unámonos y sintamos el poder que sale
de todos juntos, asimilemos esa energía y lancemos
flechas de fuego a nuestros objetivos, flechas que iluminarán
el camino a otros. Cada vez que actuamos con fuerza
y compasión, cada vez que tendemos nuestra mano
amistosa a las vidas que nos rodean descubrimos mecanismos
demasiado sutiles como para ser notados, pero demasiado
importantes para ser ignorados. ¡Tiremos las muletas
y volemos!
NC: Mel, en nombre de no compromise, me gustaría
darte las gracias no solo por esta entrevista, sino
por tu desinteresado sacrificio por los animales. Estoy
seguro de que pronto te volveremos a ver en combate.
En la revista del ALFSG, homenaje a
Barry Horne, entre la lista de presos del ALF nos encontramos
con un apartado que nos dio una agradable sorpresa.
En él había un recorte de periódico
que hablaba de los destrozos que se hicieron en la casa
de Barrett-Jolley en una manifestación después
de la muerte de Jill. El artículo del periódico
incluía una foto de la manifestación,
en la que abundaba la estética punk-paramilitar
y las caras tapadas. Junto al recorte había un
texto escrito mucho después que decía
lo siguiente:
“Preso especial: Christopher Barrett-Jolley es
la persona a la que se le ocurrió la idea de
exportar terneras por avión fuera de Inglaterra
desde el aeropuerto de Coventry cuando el de Dover y
otros rechazaron transportarlos en 1994. Hasta que llegaban
a su destino eran tratadas a empujones y metidas en
cajas. Barrett-Jolley no era granjero ni tenía
otro oficio de explotador a sus espaldas. Era un piloto
conocido por transportar cargamentos “inusuales”,
y en este caso pensó que esto sería una
forma fácil de hacer dinero rápido.
Este señor es una completa desgracia. Jill Phipps
fue asesinada fuera de las puertas del aeropuerto de
Coventry cuando trataba de parar un camión cargado
de terneras. Él es tan responsable de su muerte
como el propio camionero. Meses después conseguimos
acabar con la exportación de terneras del aeropuerto.
Este hombre desapareció del lugar pero ahora
lo hemos vuelto a localizar. Está en la cárcel
y reside en HMP Chelmsford, CM2 6LQ. Ha sido acusado
de participar en el transporte de un alijo de cocaína
valorado en 50 millones de dólares. Su codicia
le ha traicionado, así que tal vez te interese
escribirle para explicarle las leyes del karma”.
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