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Por Rod Coronado (1)
El 23 de Octubre de 1995 el F.L.A. abrió las
jaulas de la granja de visones de Dargatz en British
Columbia, Canadá, liberando 2400 visones a los
campos de alrededor. La liberación de la granja
de visones de Dargatz fue la primera en lo que ahora
se ha convertido en 12 acciones de liberaciones por
parte del F.L.A. en granjas peleteras de Norte América
en menos de un año. El resultado ha sido el rescate
de cerca de 11000 visones, 30 zorros y un coyote del
intenso confinamiento que hubiese terminado en la muerte
de todos los prisioneros.
El rescate de animales de las granjas peleteras no
es nada nuevo. En la Unión Soviética,
Islandia, Escandinavia, Oeste de Europa, Gran Bretaña
y Note América, las acciones de liberación
de animales, así como escapes accidentales y
provocados de granjas peleteras, han tenido como resultado
la introducción exitosa de visones y algunos
zorros en el medio ambiente.
En Gran Bretaña, el impacto ecológico
de estas liberaciones ha sido medido, y dado que los
visones liberados sustituyen adecuadamente el nicho
ecológico de la ahora extinguida población
de la nutria el impacto negativo ha sido mínimo.
En los ecosistemas de Islandia y parte de Escandinavia
los visones han sido ligeramente más destructivos
a la balanza ecológica. Nunca lxs expertxs han
tenido dudas ni se han planteado la capacidad de supervivencia
de los visones, sólo han investigado el nivel
de impacto que estos bellos y fieros predadores han
causado conforme se readaptaban con éxito a la
vida salvaje.
VISONES DE NORTEAMÉRICA
En norte América es una historia complemente
diferente. A pesar de que sean especies euroasiáticas
se cree que las especies de Eurasia tienen su origen
en los ancestros norteamericanos que cruzaron el puente
de hielo entre este continente y Asia. Antes del “descubrimiento”
del “Nuevo Mundo” los visones eran uno de
los muchos animales acuáticos que florecían
en prácticamente todos los lagos, ríos
y riachuelos de Norte América excepto las zonas
desérticas.
La guerra contra la población de visones que
continua hoy, comenzó cuando lxs primerxs europexs
invadieron su hábitat. Massachussets en 1620,
todavía llamado Jamestown, Virginia era el centro
del negocio peletero. Las listas de precios de 1621
registraban cada visón y otros animales por 1º
chelines la unidad en el mercado
El negocio de las pieles puede también asumir
la responsabilidad de haber causado la extinción
de los primos de los visones de agua salada, el visón
de mar. Con casi el doble de tamaño de sus parientes
de agua dulce y recordados por haber poblado toda la
costa noroeste de América del Norte, todo esto
demuestra que estos seres son dos pieles y unos cuantos
huesos. Eso, y por supuesto la memoria de un peletero
la Guerra Civil americana que vendía la piel
del visón de mar por cinco guineas. Fue al final
del Siglo XIX cuando el visón de agua dulce fue
duramente disminuido de sus hábitats naturales
de toda Norte América por una industria peletera
sedienta de la sangre de este animal.
EL COMIENZO DE LOS VISONES CAUTIVOS
A diferencia de sus iguales europeos o de Escandinavia,
lxs dueñxs de granjas de visones en EEUU y Canadá
comenzaron a hacer un intento de domesticar y explotar
económicamente visones, frecuentemente mediante
la captura de visones salvajes. En los años 20
comenzó esta nueva sección del negocio
peletero.
En 1925 la familia Kent Vernon en el norte de Utah
(actual presidente de la cooperativa de criadores de
animales de piel) se dedicaron a atrapar visones en
libertad y empezaron a reproducirlos en cautividad.
En 1927 el gobierno de EEUU inauguró su laboratorio
de experimentación con animales destinados a
la industria peletera en Corvallis, Oregon (cerrado
actualmente por el ALF tras una acción en 1991)
y comenzaron a experimentar distintas técnicas
para reproducir visones salvajes en cautividad. Con
una población de visones superexplotada incapaz
de satisfacer las demandas que estaban en aumento, lxs
tramperxs de EEUU comenzaron a capturar visones salvajes,
y en los años 30 descubrieron las mutaciones
que podían alterar el color de la piel de los
visones. Ahora, sólo 70 cortos años más
tarde, lxs dueñxs de las granjas de visones siguen
luchando contra el ADN de los visones porque sigue siendo
mayoritariamente salvaje, lo que hace que estos animales
que por naturaleza son “transeuntes”, libres
y solitarios contraigan enfermedades por el confinamiento
en diminutas jaulas, automutilaciones e incluso canibalismo
entre ellos. Todo esto es el precio de un abrigo de
piel.
INVESTIGACIONES REALIZADAS A LA
INDUSTRIA PELETERA
A comienzos de 1990, investigué las granjas
peleteras visitando más de 25 en Oregon, Washington,
Utah, Idaho, Montana y Michigan. Lo que empezó
siendo una búsqueda de documentación sobre
las condiciones y técnicas de matar en las granjas
peleteras pronto se convirtió en el estudio del
primer intento de domesticación de un predador
Norteamericano. Lo que aprendí, tanto por mi
investigación como por el rescate, rehabilitación
y posterior liberación de 60 visones de una granja
de Montana, me llevó a concluir que todo visón
en cautividad debería ser liberado, de un modo
u otro, de sus cárceles a las que llamamos granjas
peleteras.
Altamente inteligentes, fieros y con gran capacidad
para adapatarse, los visones son de todo menos animales
que se puedan domesticar con éxito. Los argumentos
de la industria peletera de que los visones están
domesticados son absurdos. Como todo animal salvaje
mantenido en cautividad, algunos visones al ser liberados
de sus jaulas tendrán mayores oportunidades de
sobrevivir que otros. Muchos factores contribuyen a
que los visones se reintroduzcan con éxito así
como en el impacto que causarán en los ecosistemas
circundantes. Estos serán temas que analizaré
en este artículo.
INFLITRACIÓN
En 1990-1991 hablé con muchos dueñxs
de granjas de visones e investigadorxs que creían
que yo era el propietario de una granja. Me enseñaron
los modos de evitar que los visones perdiesen sus estructuras
genéticas recesivas que les proporcionaban la
calidad de la piel y la variación del color que
los distinguía de sus parientes salvajes. Los
visones cautivos son el 95% iguales a sus parientes
salvajes. La única diferencia a parte de la conducta
es el color y calidad de la piel que únicamente
se mantienen por una dieta diseñada científicamente,
que es la clave para mantener sus diferencias genéticas
de los visones salvajes2. Los visones negros y oscuros
son los más parecidos genéticamente a
los visones salvajes.
Jim Leischow, un granjero de segunda generación
de una granja de visones de Kenosha, Winsconsin, me
describió en un debate de una subasta en Seattle
en 1991 de pieles cómo sin una dieta científicamente
controlada los visones de cualquier granja de animales
perderían sus genes recesivos, y serían
sustituidos por los genes dominantes que les harían
manifestar sus características salvajes, volviendo
a sus raíces salvajes en tan solo unas pocas
generaciones. Leischow también me explicó
cómo un visón escapado que se reprodujese
con un visón salvaje tendría una camada
que a la siguiente generación habría perdido
cualquier rastro de las características o estructuras
alteradas genéticamente.
LOS VISONES ENCARCELADOS SIGUEN SIENDO
SALVAJES
La diferencia entre los visones y otros animales que
también están mantenidos en condiciones
de intenso confinamiento es totalmente abismal. No es
sólo que las otras formas de vida domesticadas
son herbívoras y unguladas(poseen casco y pezuñas
en lugar de garras como los visones), sino que además
han sido domesticadas durante bastante más de
1000 años. El animal más parecido, que
realmente no deberíamos usar, pero por motivo
de los argumentos lo aplicaremos, es la domesticación
del gato común. Sus orígenes son del antiguo
Egipto, el gato ha tenido más de 2000 años
de domesticación, y aún así se
ha demostrado que este predador felino es capaz de sobrevivir
de modo salvaje tal y como se ha visto en algunas poblaciones
de EEUU y Gran Bretaña.
De nuevo, su supervivencia no es lo que preocupa sino
el impacto en las especies autóctonas. Los visones
cautivos están tan lejos de ser domesticados
con éxito que rara vez se enjaulan juntos a no
ser que sea con sus propias crías, y aún
así sólo hasta que alcanzan la madurez
sexual. La automutilación y el canibalismo, que
son frecuentes en las granjas de visones, es una clara
prueba de un comportamiento propio de animales salvajes
que intentan combatir con la neurosis provocada por
el confinamiento intenso. Cualquiera que haya estado
alguna vez en una granja de visones habrá oído
los incesantes arañazos que los visones hacen
mientras intentan escapar, o atacar a sus vecinos separados
únicamente por una rejilla de metal o de plástico.
Esto también es un comportamiento propio de un
predador salvaje no acostumbrado a los contactos estrechos
con otros de su propia especie. Las torturas tanto físicas
como psicológicas causadas por el confinamiento
de los visones que, naturalmente son solitarios, van
más allá de lo que podamos llegar a comprender.
EL PROYECTO DE REHABILITACIÓN
DE VISONES
Estas diferencias fueron bases de mi investigación
sobre la capacidad de rehabilitar y liberar 60 visones
que compré en Montana en 1990. La Coalición
Contra las Granjas Peleteras (Coalition Against Fur
Farms-, CAFF) comenzó teniendo como objetivo
determinar las posibilidades de reintroducir visones
procedentes de granjas de animales de pieles de nuevo
en su hábitat natural. En Enero de 1991 comenzaron
la investigación cuando lxs voluntarixs del CAFF
reemplazaron los visones en jaulas cuatro veces mayores
que aquellas en las que habían estado anteriormente
e introdujeron objetos como troncos, piedras, plantas
y recipientes para bañarse.
Lxs propietrixs de las granjas me han asegurado que
los visones cautivos que logran escapar tienen como
mínimo un 50% de probabilidad de sobrevivir,
y el CAFF pretendía aumentar esta cifra todo
lo posible. La introducción de bañeras
de agua brindó a los visones tener su primera
oportunidad de conocer el agua, eso a parte de la que
tenían en el plato. Su respuesta fue la de sumergirse
por completo y empezar a girar cíclicamente en
círculo tirando rápidamente toda el agua
de la bañera. Esto iba seguido de limpieza en
la que se secaban y se mantenían extremadamente
limpios, de nuevo un signo de animales salvajes sanos.
Una vez que los visones han ejercitado su masa muscular,
incluso tras el período dentro de las estrechas
condiciones de las granjas de visones, empezaron a alimentar
sus instintos de cazadores. A pesar de que nos oponemos
por razones morales a la muerte de animales, el CAFF
sabía que la supervivencia de nuestros visones
cautivos no podía ser garantizada sin una mínima
cantidad de alimento que consistiese en animales vivos.
Sabíamos que nuestro proyecto iba a ser usado
posteriormente por otrxs para determinar la capacidad
de reintroducir exitosamente a los presos de las granjas
peleteras en el medio natural. Por lo que decidimos
hacer todo lo posible para asegurar no sólo su
supervivencia sino su supervivencia sin depender del
ser humano. Eso significa una mayor independencia y
un menor deseo de interactuar con los humanos.
Los visones de nuestro proyecto rebuscaron en su memoria
instintiva cómo primero debían atrapar
su presa con un mordisco y a continuación sin
soltarla, estrujarla hasta romper el cráneo o
el cuello. Entonces el visón escondía
el cadáver entre las rocas y las piedras para
que otros no se diesen cuenta. Cuando veían que
no había más animales que cazar, el visón
volvía a comerse la presa y la devoraba entera
o la llevaba al nido tal y como lo hacen los visones
salvajes. Una vez que el visón había aprendido
a matar y había probado la comida viva, se negaban
a comer la dieta diseñada por lxs científicxs
que les habían estado suministrando (la Nationl
Fur Freeds).
LA LIBERACIÓN
Por último, liberamos los visones en fuentes
fluviales de muchas zonas boscosas del noroeste. Siempre
lejos de zonas habitadas por el ser humano. Y nunca
a una distancia inferior a 5 millas de otro visón
del sexo opuesto liberado. Queríamos asegurarnos
de que se reprodujesen únicamente con visones
salvajes. También esperamos a que la época
de reproducción hubiese terminado para no sobrecargar
a los visones teniendo que ocuparse de una camada la
primera estación en la que habían sido
liberados.
Nuestra liberación de visones estaba llena de
signos que nos indicaban que los visones iban a sobrevivir.
En una liberación un visón rápidamente
encontró una madriguera abandonada, y mientras
nos íbamos podíamos ver su cabeza que
nos miraba vigilando nuestra marcha. En una liberación
de una hembra joven ésta se puso a rebuscar bajo
un tronco recogiendo ramas pequeñas y hierbas
y construyó un nido. Otro visón encontró
un agujero de un ratón, colocó su nariz
en él y empezó a escarbar con ahínco.
En muchas liberaciones hechas cerca de arroyos los visones
iban rápidamente a explorar la orilla, de pronto
se lanzaban al agua y empezaban a bucear jugando con
la piedra y guijarros con sus garras delanteras. Al
volver semanas después a un sitio en el que habíamos
liberado, enseguida pude ver rastros de visón
y huellas cerca del riachuelo. Los rastros consistían
en pelo que había sobre los restos de lo que
había sido una presa. La mayor parte del comportamiento
que los visones mostraron no había sido aprendido
sino que simplemente reapareció en ellos en cuanto
e dieron cuenta de que se encontraban en su entorno
natural.
CONFIANDO EN LAS LIBERACIONES
Creo que el/la liberador/a se convierte en el/la responsable
de los liberados cuando hace el esfuerzo de liberarles.
Idealmente, los liberados se convertirían en
seres completamente independientes de los seres humanos
y lograrían una completa libertad. Pero hasta
entonces, hay unos cuantos factores en los que lxs liberadorxs
pueden influir para aumentar las posibilidades de que
un visón liberado sobreviva.
El periodo del año en el que se realiza la liberación
es la más importante. El mejor momento es Mayo
y Enero, el peor es durante la estación de reproducción
y de parto. Liberar una hembra preñada aumentará
las necesidades de alimento y cobijo, las visones hembras
mantienen a las crías sin ayuda. Liberar a las
visones una vez que han dado a luz una camada también
significaría el abandono de las crías,
de todo modos algunas serán adoptadas por otros
visones madre.
Por supuesto, no nos podemos olvidar de que todo los
visones cautivos están destinados a morir y haría
falta mucho tiempo para debatir qué modo de morir
es más deseable, un visón es el único
que realmente lo puede saber. Yo mismo he vacilado en
liberar visones de granjas peleteras que estuviesen
cerca de carreteras muy transitadas ya que sabía
que muchos de ellos serían atropellados. Este
es otro dilema moral que el liberador de debe enfrentar
cuando decide abrir las jaulas. Personalmente, he visto
a visones que observaban como las máquinas de
gas eran bajadas a la hilera de jaulas y a continuación
arañaban incesantemente las jaulas intentando
a toda costa aprovechar hasta el último minuto
para escapar ya que se hacía dolorosamente evidente
que iban a morir.
Hay otro muy buen argumento para liberar y es que incluso
si se consiguiese liberar el 100% de todos los visones
liberados en una granja atacada, la reproducción
habría sido completamente desorganizada ya que
lxs granjerxs no tienen ningún método
de distinguir los visones destinados a la reproducción
de aquellos destinados a la piel. Un visón destinado
a la piel estaría en una jaula mucho menor que
uno destinado a la reproducción. Por ello, lxs
liberadorxs deben liberar visones tanto de jaulas grandes
como de pequeñas para que se mezclen entre ellos.
Como hasta ahora lxs granjerxs no tienen ningún
método para tatuarlos, ponerles etiquetas o marcarlos
con hierro al rojo vivo; excepto poniendo etiquetas
encima de las jaulas. Por esta razón siempre
es aconsejable robar o destruir todas las tarjetas identificatorias
mientras se liberan los visones.
Si es necesario transportar a los visones, ya haya
una corta o larga distancia desde la jaula hasta la
valla, es mejor llevar al visón individualmente
en la caja en la que tiene el nido. Muchas veces se
usa una lámina lisa de metal para dividir y bloquear
el agujero que va de la caja donde está el nido
a la jaula, y en ese punto la caja del nido puede ser
extraída una vez que se ha cerrado el agujero
(para que no se escape el visón) usando nuestra
propia mano protegida con guantes (si vamos a hacer
viajes más largo fijaremos algo que tape el agujero).
A pesar del rechazo que lxs liberadorxs tienen el cuero,
nada protege tan bien la piel del ser humano como unos
gruesos guantes de cuero de soldador que generalmente
se pueden encontrar por algún sitio de la granja.
Con los tests de ADN, los liberdorxs deben tomar todas
las precauciones de no dejar una prueba de su propia
sangre. Recuerda, estas tratando con un predador salvaje
que no está familiarizado al contacto con humanos
amables.
Generalmente, al darle la oportunidad, un visón
se alejaría del área una vez que haya
salido del recinto. La valla suele estar formada por
placas metálicas de 5.6 pies de altura (1´80
cm) para prevenir que los visones que hayan logrado
salir de sus jaulas se escapen. Si se dejan dentro del
recinto es probable que el visón se quede, sencillamente
por el olor a comida o el de otra jaula de visones o
también por la familiaridad de su nido, que al
fin y al cabo es lo único que han podido conocer.
Una vez que muchos visones se han alejado del recinto
el método más rápido para dispersarlos
de modo natural son las vías acuáticas.
Si no interviene el furioso granjerx intentando recuperar
sus inversiones en pieles, los visones no se apiñarán
en una misma zona en la naturaleza. No es raro para
un visón viajar 5 millas en una noche (son animales
mayormente nocturnos) y un gran número de visones
liberados en un área no permanecerán concentrados
sino que viajarán hasta establecer un territorio
propio y sólo buscarán otros visones para
reproducirse.
IMPACTO ECOLÓGICO
Todo esto nos lleva al tema del impacto ecológico
provocado por liberaciones masivas de visones en su
nuevo hábitat. Habrá un apreciable impacto
ecológico en las poblaciones de presas locales
y por ello, lxs liberadorxs deben estudiar los ecosistemas
que rodean al objetivo para asegurarse de que no haya
ninguna especie en peligro de extinción en ningún
hábitat cercano que se puede ver perjudicada.
Lo visones atacarán a prácticamente todo,
yo he visto visones perseguir a perros grandes y he
oído la historia de uno que fue visto volando
por el aire agarrado a la pata de una garza de gran
tamaño, negándose a soltar su presa. Los
visones matarán más allá de sus
necesidades y por ello hay que ser precavidx al liberar
visones cerca de grandes concentraciones de pequeños
animales. Los visones son feroces.
Durante mucho tiempo perseguidos por las manos del
ser humano los predadores autóctonos son rutinaria
y continuamente matados por lxs rancherxs y otros humanos
armados con revólveres y rifles. Muchos, como
el coyote, han completado el nicho ecológico
que el lobo dejó atrás y al hacerlo han
ampliado sus áreas en las que habitan, así
mismo también los visones pueden encajar bien
en el nicho que las nutrias y otro predadores han dejando
conforme su número era reducido continuamente
por los humanos. Las poblaciones nativas de visones
siguen siendo reducidas drásticamente y al realizarse
liberaciones de visones a gran escala los visones se
redistribuirán ellos mismos hacia su hábitat
original con un poco de ayuda de sus antiguos de dos
patas.
No se debería vacilar en reintroducir visones
cautivos en su hábitat natural. El medio ideal
son áreas infradesarrolladas con fuentes de agua
cercanas y con carreteras poco transitadas. Conforme
lxs liberadorxs del F.L.A. abren las jaulas, no sólo
liberan animales desde un punto de vista individual
sino a toda la especie. Las liberaciones de visones,
zorros, gatos monteses, linces no sólo son un
ataque a los beneficio del granjero, sino una ayuda
al destruido medio de Norte América. Con la ausencia
de predadores naturales, las poblaciones de presas pueden
sufrir una superpoblación que a su vez puede
causar un daño indudable a su ecosistema. Al
liberar a los prisioneros de las granjas peleteras,
lxs liberadorxs se convierten en lxs guardianxs de un
ecosistema sano.
Antes de que un/una solx explotador/a discuta los méritos
de la influencia en el medio de los animales de piel
cautivos, tienen que dar explicaciones sobre el impacto
que causan en el medio ambiente las industrias que utilizan
a los animales domésticos. No es ninguna casualidad
que la razón principal tras la erradicación
de predadores es la protección de los intereses
de estas industrias con un poder a nivel político
tan grande. Eso nos recuerda que para las poblaciones
de visones el trayecto más corto en el camino
hacia la liberación animal es el que va de la
jaula abierta hasta la tapia exterior.
Este es el momento de que lxs liberadorxs de todo el
continente sigan el ejemplo del A.L.F. de British Columbia,
Washington, Utah, Winconsin, Tennesse, New York y Minnesota
y actúen para liberar a lo presos de cuatro patas
de la guerra establecida contra la naturaleza.
Hasta que todos los presos
de las granjas peleteras sean liberados……Abre
las jaulas!!!
(1) Rod Coronado es un indígena norteamericano
que militó durante más de ocho años
en el F.L.A. Fue uno de los activistas más implicados
en la Operación Biteback contra la industria
peletera. Tras esta operación fue detenido y
condenado a cerca de cuatro años de cárcel.
Actualmente es el portavoz del grupo de apoyo del Frente
de Liberación de la Tierra (F.L.T.)
(2) Debido al importantísimo papel que juegan
en la explotación de visones las compañías
de piensos para animales de piel, el ALF de Finlandia,
Suecia y Noruega ha llevado a cabo ataques altamente
efectivos contra dichas industrias sirviéndose
de la ayuda de una gran cantidad de artefactos incendiarios.
Además muchos de estos piensos son fabricados
en cooperativas de las mismas granjas peleteras. Han
sido muchos los edificios, camiones, otros vehículos
e incluso barcas las que han sido incendiados en los
Países Nórdicos a comienzos del 2003.
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