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Una entrevista a Darren Thurston.

Extraído de www.nocompromise.org


NC: ¿Cómo te introdujiste en el tema de los derechos de los animales?

DT: Primero me introduje en la escena de la música alternativa hard-core/straight edge en 1985, y a raíz de eso me metí en el mundo de la liberación y los derechos de los animales. Dejé de comer carne, y poco después dejé los huevos y la leche. Formé un grupo por los derechos de los animales llamado Citizens Organized for Animal Liberation porque ningún grupo local por los derechos de los animales quería hacer acciones de desobediencia civil, ni tan siquiera manifestaciones. Se sentarían un día, como todos los años, con su mesita y sus folletos en contra de las pieles, y algún otro día lo dedicarían a la lucha contra los circos y los rodeos. Así, sentados en frente de una valla, dejarían pasar el tiempo.

NC: ¿Qué te hizo adoptar una actitud mas militante por la liberación animal y unirte al F.L.A.?

DT:En primer lugar, las organizaciones por los derechos de los animales eran muy frustrantes. Veía todos los días como se torturaba y mataba animales por avaricia, vanidad y comida, mientras otros se limitaban a escribir cartas para hablar con los vivisectores el “problema”.

En segundo lugar, tú no te puedes unir al F.L.A. No hay ninguna organización central, una dirección o una lista de miembros. El F.L.A. está por todas partes. Está compuesto por gente con interés que da el primer paso y hace algo (romper un escaparate, sellar con pegamento una cerradura, hacer una pintada en una carnicería, liberar unos visones, quemar un camión de carne, rescatar algún animal de un laboratorio…). Recuerda, ¡TÚ ERES EL F.L.A.!, y los animales te necesitan AHORA.

NC: ¿Cómo aprendiste a hacer acciones del F.L.A.?

DT: En realidad, no he aprendido de ningún sitio en concreto ni me ha enseñado nadie. Pero recuerdo un viejo refrán que dice “la práctica hace la perfección” o algo parecido. Para aquellos que aprender con todo detalle como hacer ciertas cosas, tienen a su disposición numerosos libretos.

[Lectura recomendada: “An Animal Liberation-Liberation Primer 2nd edition”, “entrevistas con activistas del F.L.A.”, “The Power is Ours”, y “The Final Nail”.]

NC:¿Qué medidas de seguridad veías que tomaban los activistas del F.L.A.?

DT: Como tiene que ser, la seguridad era nuestra principal preocupación. Tienes que asumir que toda palabra que digas por teléfono está siendo escuchada, incluso desde una cabina de teléfono. Nunca hables en la casa o vehículo de nadie, en ambos lugares pueden poner micrófonos muy fácilmente.
Lo ideal es no haber formado parte nunca de ninguna organización por los derechos de los animales. En estos grupos es el primer lugar en el que la policía va a buscar sospechosos. No es extraño que la policía grabe en vídeo las manifestaciones para saber quién es mas activo. Cada vez es mas frecuente que los activistas formen grupos muy unidos de amigos con los que poder trabajar. Tanto aquí, en Norte América, como en Inglaterra, estamos viendo a activistas pasar a la clandestinidad, por lo que muy posiblemente continúen haciendo acciones contra los explotadores de los animales.

NC: ¿Qué estaba haciendo la universidad de Alberta a los animales?

DT: Hice algunas investigaciones en la biblioteca de la universidad y encontré información acerca de los experimentos que estaban haciendo, como experimentar drogas en primates, investigar con la médula espinal de los gatos, hacer experimentos con tabaco en perros, etc. Muchos de los gatos que fueron rescatados hubiesen acabado con la médula espinal rota o utilizados como material en el que experimentar drogas.

NC: ¿Cómo conseguiste esa información?

DT: Una gran parte la saqué de las revistas de investigación de los laboratorios de animales y otras publicaciones de la universidad que había en la biblioteca. A los vivisectores les encanta publicar en papeles como torturan y mutilan animales para futuras subvenciones de sus experimentos. No es muy complicado aprender a usar un buscador informático de una universidad y enterarse de las investigaciones y experimentos que se están haciendo.

NC: ¿Qué hiciste para preparar la liberación?

DT: Estuve observando el edificio muchos días y noches para conocer la rutina normal del edificio, el momento en el que el personal entraba y salía del trabajo, cuando el personal que vivía en el edificio-granja estaba en casa y cuando se iban a dormir, a qué hora los encargados de la seguridad de la universidad hacían sus revisiones rutinarias. También conseguí mapas de carreteras y aéreos de la zona en librerías cercanas.
El edificio era muy grande, tenía aproximadamente doce apartados, entre ellos un criadero de ratones, vacas, cerdos, ovejas, perros y gatos. En el edificio vivían dos conserjes (que también eran vivisectores) en distintas casas dentro del edificio.

NC: ¿ Planeasteis algo mas?

DT: Escogí una noche que sabía que sería silenciosa, con muy poca luz de la luna porque había luna nueva. También hicimos una visita al edificio la noche anterior a la acción para asegurarnos de que todo estaba en su sitio, para que todo el mundo se familiarizase con el edificio y supiese perfectamente qué era lo que tenían que hacer.

NC: ¿Qué equipo necesitasteis para la acción?

DT: Hmm….. bueno, vamos a ver: una palanca, large ball-peen hammer, un taladro eléctrico portátil, walkie talkies, scaners de radio frecuencias (para poder escuchar tanto a la empresa de seguridad de la universidad como a la policía, una camioneta, porta gatos, pintura, mochilas grandes.

NC: ¿Cómo transportasteis el equipo hasta dentro?

DT: La puerta principal constaba de sistemas de seguridad, como una entrada por medio de tarjeta ADT y alarma antirrobo. Sin embargo, la mayor parte del edificio carecía de protección. Había muchas ventanas que hubiesen sido muy sencillas de romper y entrar, incluso ventanas que daban directamente a la gran sala en la que estaban las jaulas de los gatos. Había puertas que se podrían haber abierto de muy diversas formas: sacando los clavos que sujetaban las bisagras, haciendo un buen agujero con el taladro, taladrando o picando las cerraduras, o forzando las cerraduras con una palanca. Pero, qunque parezca mentira, la puerta por la que entramos, que además daba directamente al cuarto en el que estaban encerrados los gatos, se la habían dejado abierta.

NC: ¿Qué hicisteis cuando entrasteis al edificio?

DT: Inmediatamente empezamos a sacar de ahí a los gatos. La parte más importante de la acción era poner a los animales a salvo. Una vez hecho esto podíamos continuar con el resto, buscar y llevarnos documentos importantes, y por supuesto daños económicos.

NC: Se hicieron unos daños de aproximadamente 100.000 dólares al edificio, ¿Nos podrías explicar que dañasteis y por qué?

DT: Tan solo había un pequeño laboratorio en la planta en la que estuvimos. Destrozamos todo lo que pudimos en el edificio una vez que todos los gatos estaban a salvo lejos del lugar. Al romper los instrumentos que utilizan para torturar y otros aparatos consigues que no se puedan volver a usar para torturar y matar animales nunca mas o como mínimo, al día siguiente. Destrozar estos instrumentos de tortura es muy útil. Te asegura que el sadismo será parado al menos temporalmente. También te asegura que se tendrán que gastar dinero (de no ser así, el dinero iría destinado a la vivisección) para pagar sistemas de seguridad adicionales.

NC: ¿Cómo hicisteis los daños?

DT: Dentro del laboratorio, forzamos todos los armarios que estaban cerrados con llave, tiramos lo que había dentro al suelo, reventamos esterilizadores y otros equipos, y tiramos pintura roja por todas partes. En la oficina, cogimos cajas de documentos en los que se demostraba que los perros eran de procedencia ilegal, y que algunos experimentos tampoco eran legales. El resto de los documentos fue esparcido por el suelo y se les echó ácido muriático por encima. Pintamos eslogans con spray, tiramos pintura roja por las paredes, cortamos cables eléctricos y reventamos váteres y pilas de fregar.
También había un camión fuera que empleaban para transportar animales desde la parte de atrás del edificio a laboratorio principal de la universidad. Se le echó un líquido para quitar la pintura por encima, se le pinchó las ruedas y se le hicieron pintadas.

NC: ¿Cómo hicisteis las marcas de “sangre” en las paredes?

DT: Metimos pintura roja ligeramente diluida en varias botellas de plástico de refresco de 2 litros, esto hizo que fuese muy fácil echar la pintura por todas partes.

NC: ¿Qué llevabais puesto durante el ataque?

DT: Monos de obrero para no manchar de pintura la ropa que teníamos preparada debajo, guantes, calzado barato para tirarlo después y pasamontañas (por si había cámaras de seguridad).

NC: ¿Cuántos animales había ahí y cómo los conseguisteis sacar?

DT: En principio íbamos a meter los gatos en grandes bolsas para la ropa llevarlos a un vehículo y colocarlos en porta gatos de cartón. Como al meter al primer gato en una bolsa la destrozó al instante decidimos pasar al plan dos. Llevamos los portagatos de cartón de dos en dos a través del campo, metimos dos gatos en cada caja y volvimos por donde habíamos venido hasta el vehículo que nos esperaba. En total fueron rescatados 29 gatos.

NC: ¿cuánto tiempo duró la liberación?

DT: Estuvimos 3 horas o más, la mayor parte del tiempo la empleamos en transportar los gatos a través del campo hasta el camión.

NC¿ Cómo encontrasteis un hogar para los animales?

DT: Yo no participé en esta parte. Los gatos iban a ir a una casa donde estarían una temporada, y desde ahí irían a otras casas donde podrían vivir en libertad. No se encontraron casas tan pronto como se esperaba, pero con mucho trabajo y estrés, al final se encontraron hogares para todos.

NC: Hay algo que hubieseis hecho de otra forma?

DT: El reportaje fotográfico y las secuencias de video que habíamos tomado y mandado a los media ofrecían demasiadas pistas de donde habían sido tomadas y ayudaron a la policía a seguirnos el rastro hasta el motel que habíamos usado después de la acción. Definitivamente deberíamos haber puesto mas atención en no haber dejado ningún tipo de pista sobre donde se habían hecho las fotos.

NC: ¿Cómo os pillaron?

DT: Una chivata llamada Jessica Sandham. Ella era la que alquiló la habitación del motel a la que los gatos fueron llevados después de la liberación (donde se tomaron las fotos y el video para los media). Jessica no tendría porqué haberse identificado para alquilar la habitación, pero a pesar de eso lo hizo y no nos avisó a nadie de lo que había hecho. Los investigadores, que habían empezado a buscar en todos los hoteles y moteles de la ciudad en busca de algún parecido con las fotos o el vídeo de los media. Acabaron encontrando el motel que habíamos usado. La habitación fue alquilada por Jessica, que ya formaba parte de la Lista Nacional de Criminales (yo no lo sabía y, al parecer, ella tampoco) por ser sospechosa de pertenecer a la sección mas radical del movimiento por la liberación animal. Evidentemente, esto, al ser descubierto por la policía proporcionó una pista esencial a la policía. Después de tenerla bajo vigilancia al menos durante una semana, el 19 de junio unos miembros de la Unidad de Inteligencia llamaron a su puerta y le pidieron que contestase unas preguntas. En lugar de responder “SIN COMENTARIOS” o “habla con mi abogado” o “que os jodan”, ella se fue a contestar las preguntas.

Le hicieron preguntas durante 4 horas y media mientras era grabada en video (ella no lo sabía). Mientras tanto, la policía, utilizó todos los trucos y trampas mas típicos, y ella picó en todos, contó, sin ningún reparo, absolutamente todo lo que sabía, incluyendo rumores acerca de la liberación de la Universidad de Alberta. La policía le hacía preguntas y trató de asustarla hablándole del supuesto incremento de la “violencia” en el movimiento de liberación animal y de mi posesión (completamente legal) de armas de fuego.

[Lectura recomendada: “War at home” de Brian Glick, “If an Agent Knocks” y “Agents of Repression” de Ward Churchill.]

NC: ¿Qué ha sido de Jessica Sandham?

DT: Jessica Michelle Charlotte Sandham (nacida el 31-1-1973) está en libertad, siempre lo ha estado y nisiquiera fue arrestada. Sabemos que inmediatamente después de los arrestos se cambió de ciudad, y ahora acaba de regresar a Edmonton, donde vive con sus padres (12033-4t St., Edmonton, AB, Canadá 403-479-1898). Fue inmediatamente deshonrada por el colectivo de la liberación animal, en el que ella era activa. Ahora es conocida como una chivata y una traidora en Canadá.

NC: ¿Puedes hablarnos de la experiencia de tu primer arresto?

DT: Fui arrestado el viernes 19 de junio, aproximadamente a las 5:30 pm. Justo acababa de trabajar en una pequeña tienda en la que yo era el manager. La policía, que me tenía bajo vigilancia las 24 horas del día desde el 3 de junio (dos días después de la acción), sabía donde estaba. Estaba parado en un paso de cebra cuando oí el frenazo de un coche justo detrás de mí. Al mirar atrás vi a dos hombres grandes, obviamente policías, saltar fuera con pistolas en la mano.
En principio tenía cargo por cuatro cosas (entrar en propiedad privada, daños de más de 1.000 dólares, robo de mas de1.000 y un cargo de conspiración que mas tarde se retiró) relacionadas con la liberación de la U de A. Primero me llevaron a comisaría, luego me metieron en un calabozo y, al final me llevaron a una habitación donde un policía me hizo un interrogatorio. Empezó preguntándome un montón de cosas, a las que respondí con cierta indiferencia que me gustaría que hablasen con un abogado.
Mientras yo permanecía arrestado, la policía estaba haciendo registros con autorización en mi piso, en el de mis compañeros y en la casa de un amigo. Uno de los registros tuvo como consecuencia el arresto de mi amigo Grant.

NC: ¿Puedes contarnos tu experiencia con el jurado y en la cárcel?

DT: Al final me procesaron después de estar unas 5 horas en la estación de policía y 12 sentado en el calabozo en el Remant Center y me llevaron a una celda realmente sucia y fría con otros 80 hombres. Después me volvieron a llamar y me llevaron a la comisría, me acusaron de 3 cosas mas (un incendio y dos faltas menores. Estas acusaciones estaban relacionadas con dos acciones en el mercado de pescado de Billingstate.

Una de ellas fue en diciembre del 91 cuando la empresa y cuatro camiones grandes de distribución de pescado se les pintaron slogans, se les pincharon las ruedas y se les colocaron artefactos incendiarios en los asientos delanteros; tres de ellos funcionaron y causaron pérdidas de unos 75000 dólares. La otra acción, también en la compañía de pescado de Billingstate, fue al mes siguiente, cuando la empresa y otros tres camiones que habían alquilado y que sustituían a los anteriores se les hicieron pintadas y se les pincharon las ruedas.

Tras unos cuantos días me llevaron a una unidad de un centro de detenciones, junto con un chaval hiperactivo de 18 años que rovaba coches y otros 56 muchachos en una de las dos unidades a las que llamaban el zoo (debido a las peleas y la locura que reinaba).

Finalmente conseguí uno de los mejores abogados de Alberta a uj bajo precio, hizo todo lo posible y mas. Me hubiese gustado tener un abogado que luchase por la liberación animal, pero no es que haya muchos en Canadá.

Cuatro días después de que me arrestasen, una noche, justo antes de ir a dormir, tuve que salir, y me llevaron a la comisaría donde me acusron de mas cosas. Esta vez me acusaron de siete cosas distintas relacionadas con daños hechos en tres vallas publicitarias de la junta de peleteros de Canadá “La piel es nuestra elección natural”. En uno de los anuncios se había colocado una nota en un gancho en la que se les avisaba de que dejasen de poner propaganda o sería la campaña publicitaria mas cara de todos los tiempos. A finales de diciembre el A.L.F. entró al jardín de Hook y se le escribió un largo mensaje en el lateral de una de sus furgonetas que trataba de los horrores del negocio de las pieles. A uno de sus mejores camiones se le prendió fuego, otro cargo por incendio. El uno de enero de 1992 en la empaquetadora de carne de Oullette a una furgoneta se le rajaron las ruedas, se le rompió el cristal de una ventana lateral y se le dejó programado un artefacto incendiario en un asiento. Tanto el edificio como la furgoneta tuvieron pintadas pero los palitos de incienso no funcionaron por algún motivo según el jurado (quizás demasiado frío, viento… por lo que tenía otro cargo por intento de incendio y faltas menores. La policía me decía que pretendían que estuviese seis años en la cárcel.

Aproximadamente el 29 de junio de 1992, se le dio a la policía autorización para arrestar a David Bárbaras y se puso en circulación fotografías suyas por televisión, estaciones y periódicos.

David tenía tres cargos relacionados con la liberación de la universidad de Alberta (entrada en propiedad privada, daños valorados en mas de 1000 dólares, y robo de mas de 1.000). La policía montada de Canadá registró varias casas de activistas en B.C. buscando a David, pero había desaparecido del mapa.

Mi abogado hizo siete reuniones distintas para ver si me podían sacar bajo fianza, incluso poniendo muchas condiciones no hubo resultado. Se rechazó la petición con el argumento de que yo era una amenaza para la sociedad y que posiblemente no aparecería en el juicio. Incluso después de que mi familia se ofreciese a poner propiedades y 50.000 dólares de fianza. El mismo juez, en una reunión inmediatamente anterior a la que tuvo con mi abogado, había aceptado la fianza de un hombre que estaba acusado de degollar a otro.

A principios de septiembre de 1993 por fin me llamaron para testificar, después de haber estado en la cárcel mas de 14 meses. Jessica Sandham testificó y habló sobre su papel en la liberación de la universidad: alquilar la habitación del motel, comprar sprays, y las conversaciones que tuvo con algunas personas de otros pueblos. También habló del incendio de Billingsgate y de que yo luego dije que me había parecido muy sencillo o que parecía muy sencillo. La policía testificó e informó todo lo posible sobre las acciones de las que se me acusaba. Mi abogado hizo preguntas a la policía sobre la vigilancia que me habían hecho, así nos enteramos de que me tenían vigilado a mí y a mi casa las 24 horas del día durante 3 semanas en diciembre de 1992. El 3 de junio, dos días después de la liberación nos mantenían bajo vigilancia de 24 horas diarias a Grant y a mí, nuestras casas, Jessica, y unos objetivos que pensaban que podíamos atacar. Me habían pinchado el teléfono a mí y a Grant y habían puesto micrófonos en mi casa para escuchar las conversaciones. Llamaron a agentes del F.B.I., del B.A.T.F. y de la Policía Universitaria de Michigan para testificar. Agentes de los tres cuerpos fueron a Edmonton para registrar por segunda vez mi casa en busca de mas pruebas. La policía testificó que el F.B.I. había fotocopiado todos los documentos que tenía, un armario completamente lleno. Al cabo de cuatro días todo había acabado y ahora tocaba esperar un juicio que duraría tres semanas.

Tras unas semanas me dijeron que mi juicio se celebraría al cabo de otros 8 ó 12 meses y, por supuesto, todo ese tiempo lo pasaría en la cárcel. Las acusaciones por las acciones de la universidad de Alberta y el incendio de Billingstone no tenían muy buena pinta por todas las pruebas que tenían contra mí. Mi abogado había tratado de conseguir un trato en el que yo me declarase culpable por la liberación de la universidad y el incendio, pero saliese de la cárcel por haber cumplido ya la condena, las otras acciones serían olvidadas. El 12 de octubre de 1993 me confesé culpable de tres cosas: entrar y robar en propiedad privada, daños menores en la universidad de Alberta, y el incendio de Billingstone. Fui absuelto del resto de los cargos contra mí. Después de ese día, cuando ya me había pasado 15 meses y medio dentro, ya era libre.

Una semana después de que saliese libre, el jefe de investigación me entregó papeles de apelación. La policía y el fiscal creían que los 15 meses y medio no eran suficientes, querían que fuese a la cárcel unos cuantos años mas. El 8 de marzo de 1994, 5 meses después de que saliese, se tuvo en cuenta la apelación en la Corte de Apelaciones de Alberta. La Corte de apelaciones dijo que se reservaba su decisión. Su decisión se dictó unas semanas mas tarde. Me sentenciaron a otros dos años menos un día. Inmediatamente me volvieron a llevar a la prisión preventiva de Edmonton. Desde ahí me trasladaron al correccional de Calgary, donde pasé 4 meses y medio, luego 5 en el correccional de Fort Saskatchewan. Gran parte del tiempo lo pasé hablando por teléfono ayudando a otros presos (como Rod, que acababa de ser arrestado) y trabajando para que saliesen libres cuanto antes. Pasé mi tiempo libre leyendo, escribiendo, jugando a las cartas,… El tiempo se me pasó mucho mas rápido que en el centro de prisión preventiva de Edmonton porque había muchas mas cosas que hacer.

Finalmente, en enero de 1995, me concedieron la libertad condicional y arresto domiciliario. Acepté y salí de nuevo. Durante 4 meses tuve que estar en casa desde las 6pm hasta las 6am. Los encargados de que cumpliese la condicional me llamaban todas las noches para asegurarse de que estaba y venían a casa un día sin otro mas o menos. También tenía que ir a firmar todas las semanas. El arresto finalizó 5 meses mas tarde aproximadamente, ahora sólo tenía que ir a firmar cada 2 semanas. Dos días antes de cumplirlo, los encargados, me llamaron por teléfono para reunirme con el responsable en una hora, me negué. Cuando le llamé a la mañana siguiente, me dijo que no había cumplido mi compromiso ya que supuestamente me habían visto en el aeropuerto pilotando un avión (no tenía derecho a dejar Edmonton sin permiso como parte de la condicional). Después de hablar con mi abogado para pedirle consejo sobre que hacer me dijo que seguramente alargarían la condicional, 5 días mas tarde mostré arrepentimiento y cumplí la condicional otros 10 días.

NC: ¿Qué les pasó a tus compañeros?

DT: A Grant lo arrestaron un día después de mí el 20 de junio, basándose en puras especulaciones. Estaba acusado de los cuatro mismos cargos que yo, relacionados con la liberación de la U de A. Unos diez días mas tarde le soltaron con una fianza de 4000 dólares y unas condiciones muy rigurosas que incluían exiliarse a otra ciudad alejada a tres horas de la que vivía (con sus padres), un toque de queda y una cita todas las semanas hasta el juicio. Grant no tenía antecedantes, y tenía por aquel entonces 29 años. En su juicio, que se celebró algunos meses después, el fiscal aplazó los cargos por no tener pruebas suficientes.

NC: ¿Cuánto tiempo pasaste en la cárcel?

DT: En total, poco menos de dos años.

NC: ¿Cómo te fue en la cárcel?

DT: Era la primera vez en mi vida que iba a la cárcel, por lo que al principio estaba bastante sorprendido. No sabía realmente como iba a ser. Enseguida te acostumbras a la rutina, tampoco tenía otra elección. Al fin y al cabo, no estuvo tan mal.

NC: ¿Estuviste preocupado por tu integridad física en prisión?

DT: No, en aquellos tiempos yo iba muy a lo loco, tuve unas cuantas peleas por mi ideología.

NC: ¿Tuvo la cárcel alguna consecuencia en ti?

DT: El impacto de la cárcel reforzó mis creencias incluso mas de lo que ya estaban. Me dio la oportunidad de aclarar mis ideas y ponerme en forma. Comencé a entrenar duramente y a correr, esto sirvió para fortalecer mi cuerpo. Hizo que me diese cuenta toda vía mas de que es imprescindible presionar a los opresores de los animales de todo el mundo, tanto a cara descubierta como bajo el anonimato. ¡Podemos ganar la guerra! Yo sabía perfectamente que si me pillaban haciendo acciones del F.L.A., podía ir a la cárcel. Pero esos son los riesgos que corremos. Todo miembro del A.L.F. tiene que estar preparado para ir a la cárcel para no implicar a otro miembro o hacer cualquier otra cosa que ponga en peligro la libertad de los animales.

NC: ¿Sientes remordimientos por algo?

DT: Me hubiese gustado poder haber sacado de ahí a todos los animales que había.

NC: ¿Qué les dirías a otros activistas para animarlos?

DT: No os rindaís por nada, estan pasando muchas injusticias ahí fuera, y las cosas son duras en algunos momentos. Se puede seguir actuando y es necesario que lo hagamos. Trabaja con la mínima gente posible, asegúrate de que los conoces perfectamente y ¡NO DIGAS NADA! No conviene que vayas chismorreando o creando rumores sobre las acciones de otros activistas o de las tuyas propias: “Yo estoy aquí por los animales, si tu no, vete a tomar por culo”.

Gracias por tu tiempo y todo lo que has hecho por los animales. El sacrificio que has hecho por los animales es tremendamente influyente y necesario si queremos que la liberación animal se haga realidad. Te deseo la mejor suerte posible Darren. Todos los libretos recomendados pueden conseguirse por medio de la distribuidora del A.L.F.S.G. (Grupo de Apoyo del Frente de Liberación Animal) de Norte América.




 
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