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Una entrevista a Darren Thurston.
Extraído de www.nocompromise.org
NC: ¿Cómo te introdujiste
en el tema de los derechos de los animales?
DT: Primero me introduje en la escena de la música
alternativa hard-core/straight edge en 1985, y a raíz
de eso me metí en el mundo de la liberación
y los derechos de los animales. Dejé de comer
carne, y poco después dejé los huevos
y la leche. Formé un grupo por los derechos de
los animales llamado Citizens Organized for Animal Liberation
porque ningún grupo local por los derechos de
los animales quería hacer acciones de desobediencia
civil, ni tan siquiera manifestaciones. Se sentarían
un día, como todos los años, con su mesita
y sus folletos en contra de las pieles, y algún
otro día lo dedicarían a la lucha contra
los circos y los rodeos. Así, sentados en frente
de una valla, dejarían pasar el tiempo.
NC: ¿Qué te hizo
adoptar una actitud mas militante por la liberación
animal y unirte al F.L.A.?
DT:En primer lugar, las
organizaciones por los derechos de los animales eran
muy frustrantes. Veía todos los días como
se torturaba y mataba animales por avaricia, vanidad
y comida, mientras otros se limitaban a escribir cartas
para hablar con los vivisectores el “problema”.
En segundo lugar, tú no te puedes unir al F.L.A.
No hay ninguna organización central, una dirección
o una lista de miembros. El F.L.A. está por todas
partes. Está compuesto por gente con interés
que da el primer paso y hace algo (romper un escaparate,
sellar con pegamento una cerradura, hacer una pintada
en una carnicería, liberar unos visones, quemar
un camión de carne, rescatar algún animal
de un laboratorio…). Recuerda, ¡TÚ
ERES EL F.L.A.!, y los animales te necesitan AHORA.
NC: ¿Cómo aprendiste
a hacer acciones del F.L.A.?
DT: En realidad, no he
aprendido de ningún sitio en concreto ni me ha
enseñado nadie. Pero recuerdo un viejo refrán
que dice “la práctica hace la perfección”
o algo parecido. Para aquellos que aprender con todo
detalle como hacer ciertas cosas, tienen a su disposición
numerosos libretos.
[Lectura recomendada: “An
Animal Liberation-Liberation Primer 2nd edition”,
“entrevistas con activistas del F.L.A.”,
“The Power is Ours”, y “The Final
Nail”.]
NC:¿Qué medidas
de seguridad veías que tomaban los activistas
del F.L.A.?
DT: Como tiene que ser,
la seguridad era nuestra principal preocupación.
Tienes que asumir que toda palabra que digas por teléfono
está siendo escuchada, incluso desde una cabina
de teléfono. Nunca hables en la casa o vehículo
de nadie, en ambos lugares pueden poner micrófonos
muy fácilmente.
Lo ideal es no haber formado parte nunca de ninguna
organización por los derechos de los animales.
En estos grupos es el primer lugar en el que la policía
va a buscar sospechosos. No es extraño que la
policía grabe en vídeo las manifestaciones
para saber quién es mas activo. Cada vez es mas
frecuente que los activistas formen grupos muy unidos
de amigos con los que poder trabajar. Tanto aquí,
en Norte América, como en Inglaterra, estamos
viendo a activistas pasar a la clandestinidad, por lo
que muy posiblemente continúen haciendo acciones
contra los explotadores de los animales.
NC: ¿Qué estaba
haciendo la universidad de Alberta a los animales?
DT: Hice algunas investigaciones
en la biblioteca de la universidad y encontré
información acerca de los experimentos que estaban
haciendo, como experimentar drogas en primates, investigar
con la médula espinal de los gatos, hacer experimentos
con tabaco en perros, etc. Muchos de los gatos que fueron
rescatados hubiesen acabado con la médula espinal
rota o utilizados como material en el que experimentar
drogas.
NC: ¿Cómo conseguiste
esa información?
DT: Una gran parte la saqué
de las revistas de investigación de los laboratorios
de animales y otras publicaciones de la universidad
que había en la biblioteca. A los vivisectores
les encanta publicar en papeles como torturan y mutilan
animales para futuras subvenciones de sus experimentos.
No es muy complicado aprender a usar un buscador informático
de una universidad y enterarse de las investigaciones
y experimentos que se están haciendo.
NC: ¿Qué hiciste
para preparar la liberación?
DT: Estuve observando el
edificio muchos días y noches para conocer la
rutina normal del edificio, el momento en el que el
personal entraba y salía del trabajo, cuando
el personal que vivía en el edificio-granja estaba
en casa y cuando se iban a dormir, a qué hora
los encargados de la seguridad de la universidad hacían
sus revisiones rutinarias. También conseguí
mapas de carreteras y aéreos de la zona en librerías
cercanas.
El edificio era muy grande, tenía aproximadamente
doce apartados, entre ellos un criadero de ratones,
vacas, cerdos, ovejas, perros y gatos. En el edificio
vivían dos conserjes (que también eran
vivisectores) en distintas casas dentro del edificio.
NC: ¿ Planeasteis algo
mas?
DT: Escogí una noche
que sabía que sería silenciosa, con muy
poca luz de la luna porque había luna nueva.
También hicimos una visita al edificio la noche
anterior a la acción para asegurarnos de que
todo estaba en su sitio, para que todo el mundo se familiarizase
con el edificio y supiese perfectamente qué era
lo que tenían que hacer.
NC: ¿Qué equipo
necesitasteis para la acción?
DT: Hmm….. bueno,
vamos a ver: una palanca, large ball-peen hammer, un
taladro eléctrico portátil, walkie talkies,
scaners de radio frecuencias (para poder escuchar tanto
a la empresa de seguridad de la universidad como a la
policía, una camioneta, porta gatos, pintura,
mochilas grandes.
NC: ¿Cómo transportasteis
el equipo hasta dentro?
DT: La puerta principal
constaba de sistemas de seguridad, como una entrada
por medio de tarjeta ADT y alarma antirrobo. Sin embargo,
la mayor parte del edificio carecía de protección.
Había muchas ventanas que hubiesen sido muy sencillas
de romper y entrar, incluso ventanas que daban directamente
a la gran sala en la que estaban las jaulas de los gatos.
Había puertas que se podrían haber abierto
de muy diversas formas: sacando los clavos que sujetaban
las bisagras, haciendo un buen agujero con el taladro,
taladrando o picando las cerraduras, o forzando las
cerraduras con una palanca. Pero, qunque parezca mentira,
la puerta por la que entramos, que además daba
directamente al cuarto en el que estaban encerrados
los gatos, se la habían dejado abierta.
NC: ¿Qué hicisteis
cuando entrasteis al edificio?
DT: Inmediatamente empezamos
a sacar de ahí a los gatos. La parte más
importante de la acción era poner a los animales
a salvo. Una vez hecho esto podíamos continuar
con el resto, buscar y llevarnos documentos importantes,
y por supuesto daños económicos.
NC: Se hicieron unos daños
de aproximadamente 100.000 dólares al edificio,
¿Nos podrías explicar que dañasteis
y por qué?
DT: Tan solo había
un pequeño laboratorio en la planta en la que
estuvimos. Destrozamos todo lo que pudimos en el edificio
una vez que todos los gatos estaban a salvo lejos del
lugar. Al romper los instrumentos que utilizan para
torturar y otros aparatos consigues que no se puedan
volver a usar para torturar y matar animales nunca mas
o como mínimo, al día siguiente. Destrozar
estos instrumentos de tortura es muy útil. Te
asegura que el sadismo será parado al menos temporalmente.
También te asegura que se tendrán que
gastar dinero (de no ser así, el dinero iría
destinado a la vivisección) para pagar sistemas
de seguridad adicionales.
NC: ¿Cómo hicisteis
los daños?
DT: Dentro del laboratorio,
forzamos todos los armarios que estaban cerrados con
llave, tiramos lo que había dentro al suelo,
reventamos esterilizadores y otros equipos, y tiramos
pintura roja por todas partes. En la oficina, cogimos
cajas de documentos en los que se demostraba que los
perros eran de procedencia ilegal, y que algunos experimentos
tampoco eran legales. El resto de los documentos fue
esparcido por el suelo y se les echó ácido
muriático por encima. Pintamos eslogans con spray,
tiramos pintura roja por las paredes, cortamos cables
eléctricos y reventamos váteres y pilas
de fregar.
También había un camión fuera que
empleaban para transportar animales desde la parte de
atrás del edificio a laboratorio principal de
la universidad. Se le echó un líquido
para quitar la pintura por encima, se le pinchó
las ruedas y se le hicieron pintadas.
NC: ¿Cómo hicisteis
las marcas de “sangre” en las paredes?
DT: Metimos pintura roja
ligeramente diluida en varias botellas de plástico
de refresco de 2 litros, esto hizo que fuese muy fácil
echar la pintura por todas partes.
NC: ¿Qué llevabais
puesto durante el ataque?
DT: Monos de obrero para
no manchar de pintura la ropa que teníamos preparada
debajo, guantes, calzado barato para tirarlo después
y pasamontañas (por si había cámaras
de seguridad).
NC: ¿Cuántos animales
había ahí y cómo los conseguisteis
sacar?
DT: En principio íbamos
a meter los gatos en grandes bolsas para la ropa llevarlos
a un vehículo y colocarlos en porta gatos de
cartón. Como al meter al primer gato en una bolsa
la destrozó al instante decidimos pasar al plan
dos. Llevamos los portagatos de cartón de dos
en dos a través del campo, metimos dos gatos
en cada caja y volvimos por donde habíamos venido
hasta el vehículo que nos esperaba. En total
fueron rescatados 29 gatos.
NC: ¿cuánto tiempo
duró la liberación?
DT: Estuvimos 3 horas o
más, la mayor parte del tiempo la empleamos en
transportar los gatos a través del campo hasta
el camión.
NC¿ Cómo encontrasteis
un hogar para los animales?
DT: Yo no participé
en esta parte. Los gatos iban a ir a una casa donde
estarían una temporada, y desde ahí irían
a otras casas donde podrían vivir en libertad.
No se encontraron casas tan pronto como se esperaba,
pero con mucho trabajo y estrés, al final se
encontraron hogares para todos.
NC: Hay algo que hubieseis hecho
de otra forma?
DT: El reportaje fotográfico
y las secuencias de video que habíamos tomado
y mandado a los media ofrecían demasiadas pistas
de donde habían sido tomadas y ayudaron a la
policía a seguirnos el rastro hasta el motel
que habíamos usado después de la acción.
Definitivamente deberíamos haber puesto mas atención
en no haber dejado ningún tipo de pista sobre
donde se habían hecho las fotos.
NC: ¿Cómo os pillaron?
DT: Una chivata llamada
Jessica Sandham. Ella era la que alquiló la habitación
del motel a la que los gatos fueron llevados después
de la liberación (donde se tomaron las fotos
y el video para los media). Jessica no tendría
porqué haberse identificado para alquilar la
habitación, pero a pesar de eso lo hizo y no
nos avisó a nadie de lo que había hecho.
Los investigadores, que habían empezado a buscar
en todos los hoteles y moteles de la ciudad en busca
de algún parecido con las fotos o el vídeo
de los media. Acabaron encontrando el motel que habíamos
usado. La habitación fue alquilada por Jessica,
que ya formaba parte de la Lista Nacional de Criminales
(yo no lo sabía y, al parecer, ella tampoco)
por ser sospechosa de pertenecer a la sección
mas radical del movimiento por la liberación
animal. Evidentemente, esto, al ser descubierto por
la policía proporcionó una pista esencial
a la policía. Después de tenerla bajo
vigilancia al menos durante una semana, el 19 de junio
unos miembros de la Unidad de Inteligencia llamaron
a su puerta y le pidieron que contestase unas preguntas.
En lugar de responder “SIN COMENTARIOS”
o “habla con mi abogado” o “que os
jodan”, ella se fue a contestar las preguntas.
Le hicieron preguntas durante 4 horas y media mientras
era grabada en video (ella no lo sabía). Mientras
tanto, la policía, utilizó todos los trucos
y trampas mas típicos, y ella picó en
todos, contó, sin ningún reparo, absolutamente
todo lo que sabía, incluyendo rumores acerca
de la liberación de la Universidad de Alberta.
La policía le hacía preguntas y trató
de asustarla hablándole del supuesto incremento
de la “violencia” en el movimiento de liberación
animal y de mi posesión (completamente legal)
de armas de fuego.
[Lectura recomendada: “War
at home” de Brian Glick, “If an Agent Knocks”
y “Agents of Repression” de Ward Churchill.]
NC: ¿Qué
ha sido de Jessica Sandham?
DT: Jessica Michelle Charlotte
Sandham (nacida el 31-1-1973) está en libertad,
siempre lo ha estado y nisiquiera fue arrestada. Sabemos
que inmediatamente después de los arrestos se
cambió de ciudad, y ahora acaba de regresar a
Edmonton, donde vive con sus padres (12033-4t St., Edmonton,
AB, Canadá 403-479-1898). Fue inmediatamente
deshonrada por el colectivo de la liberación
animal, en el que ella era activa. Ahora es conocida
como una chivata y una traidora en Canadá.
NC: ¿Puedes hablarnos de
la experiencia de tu primer arresto?
DT: Fui arrestado el viernes
19 de junio, aproximadamente a las 5:30 pm. Justo acababa
de trabajar en una pequeña tienda en la que yo
era el manager. La policía, que me tenía
bajo vigilancia las 24 horas del día desde el
3 de junio (dos días después de la acción),
sabía donde estaba. Estaba parado en un paso
de cebra cuando oí el frenazo de un coche justo
detrás de mí. Al mirar atrás vi
a dos hombres grandes, obviamente policías, saltar
fuera con pistolas en la mano.
En principio tenía cargo por cuatro cosas (entrar
en propiedad privada, daños de más de
1.000 dólares, robo de mas de1.000 y un cargo
de conspiración que mas tarde se retiró)
relacionadas con la liberación de la U de A.
Primero me llevaron a comisaría, luego me metieron
en un calabozo y, al final me llevaron a una habitación
donde un policía me hizo un interrogatorio. Empezó
preguntándome un montón de cosas, a las
que respondí con cierta indiferencia que me gustaría
que hablasen con un abogado.
Mientras yo permanecía arrestado, la policía
estaba haciendo registros con autorización en
mi piso, en el de mis compañeros y en la casa
de un amigo. Uno de los registros tuvo como consecuencia
el arresto de mi amigo Grant.
NC: ¿Puedes contarnos tu
experiencia con el jurado y en la cárcel?
DT: Al final me
procesaron después de estar unas 5 horas en la
estación de policía y 12 sentado en el
calabozo en el Remant Center y me llevaron a una celda
realmente sucia y fría con otros 80 hombres.
Después me volvieron a llamar y me llevaron a
la comisría, me acusaron de 3 cosas mas (un incendio
y dos faltas menores. Estas acusaciones estaban relacionadas
con dos acciones en el mercado de pescado de Billingstate.
Una de ellas fue en diciembre del 91 cuando la empresa
y cuatro camiones grandes de distribución de
pescado se les pintaron slogans, se les pincharon las
ruedas y se les colocaron artefactos incendiarios en
los asientos delanteros; tres de ellos funcionaron y
causaron pérdidas de unos 75000 dólares.
La otra acción, también en la compañía
de pescado de Billingstate, fue al mes siguiente, cuando
la empresa y otros tres camiones que habían alquilado
y que sustituían a los anteriores se les hicieron
pintadas y se les pincharon las ruedas.
Tras unos cuantos días me llevaron a una unidad
de un centro de detenciones, junto con un chaval hiperactivo
de 18 años que rovaba coches y otros 56 muchachos
en una de las dos unidades a las que llamaban el zoo
(debido a las peleas y la locura que reinaba).
Finalmente conseguí uno de los mejores abogados
de Alberta a uj bajo precio, hizo todo lo posible y
mas. Me hubiese gustado tener un abogado que luchase
por la liberación animal, pero no es que haya
muchos en Canadá.
Cuatro días después de que me arrestasen,
una noche, justo antes de ir a dormir, tuve que salir,
y me llevaron a la comisaría donde me acusron
de mas cosas. Esta vez me acusaron de siete cosas distintas
relacionadas con daños hechos en tres vallas
publicitarias de la junta de peleteros de Canadá
“La piel es nuestra elección natural”.
En uno de los anuncios se había colocado una
nota en un gancho en la que se les avisaba de que dejasen
de poner propaganda o sería la campaña
publicitaria mas cara de todos los tiempos. A finales
de diciembre el A.L.F. entró al jardín
de Hook y se le escribió un largo mensaje en
el lateral de una de sus furgonetas que trataba de los
horrores del negocio de las pieles. A uno de sus mejores
camiones se le prendió fuego, otro cargo por
incendio. El uno de enero de 1992 en la empaquetadora
de carne de Oullette a una furgoneta se le rajaron las
ruedas, se le rompió el cristal de una ventana
lateral y se le dejó programado un artefacto
incendiario en un asiento. Tanto el edificio como la
furgoneta tuvieron pintadas pero los palitos de incienso
no funcionaron por algún motivo según
el jurado (quizás demasiado frío, viento…
por lo que tenía otro cargo por intento de incendio
y faltas menores. La policía me decía
que pretendían que estuviese seis años
en la cárcel.
Aproximadamente el 29 de junio de 1992, se le dio a
la policía autorización para arrestar
a David Bárbaras y se puso en circulación
fotografías suyas por televisión, estaciones
y periódicos.
David tenía tres cargos relacionados con la
liberación de la universidad de Alberta (entrada
en propiedad privada, daños valorados en mas
de 1000 dólares, y robo de mas de 1.000). La
policía montada de Canadá registró
varias casas de activistas en B.C. buscando a David,
pero había desaparecido del mapa.
Mi abogado hizo siete reuniones distintas para ver
si me podían sacar bajo fianza, incluso poniendo
muchas condiciones no hubo resultado. Se rechazó
la petición con el argumento de que yo era una
amenaza para la sociedad y que posiblemente no aparecería
en el juicio. Incluso después de que mi familia
se ofreciese a poner propiedades y 50.000 dólares
de fianza. El mismo juez, en una reunión inmediatamente
anterior a la que tuvo con mi abogado, había
aceptado la fianza de un hombre que estaba acusado de
degollar a otro.
A principios de septiembre de 1993 por fin me llamaron
para testificar, después de haber estado en la
cárcel mas de 14 meses. Jessica Sandham testificó
y habló sobre su papel en la liberación
de la universidad: alquilar la habitación del
motel, comprar sprays, y las conversaciones que tuvo
con algunas personas de otros pueblos. También
habló del incendio de Billingsgate y de que yo
luego dije que me había parecido muy sencillo
o que parecía muy sencillo. La policía
testificó e informó todo lo posible sobre
las acciones de las que se me acusaba. Mi abogado hizo
preguntas a la policía sobre la vigilancia que
me habían hecho, así nos enteramos de
que me tenían vigilado a mí y a mi casa
las 24 horas del día durante 3 semanas en diciembre
de 1992. El 3 de junio, dos días después
de la liberación nos mantenían bajo vigilancia
de 24 horas diarias a Grant y a mí, nuestras
casas, Jessica, y unos objetivos que pensaban que podíamos
atacar. Me habían pinchado el teléfono
a mí y a Grant y habían puesto micrófonos
en mi casa para escuchar las conversaciones. Llamaron
a agentes del F.B.I., del B.A.T.F. y de la Policía
Universitaria de Michigan para testificar. Agentes de
los tres cuerpos fueron a Edmonton para registrar por
segunda vez mi casa en busca de mas pruebas. La policía
testificó que el F.B.I. había fotocopiado
todos los documentos que tenía, un armario completamente
lleno. Al cabo de cuatro días todo había
acabado y ahora tocaba esperar un juicio que duraría
tres semanas.
Tras unas semanas me dijeron que mi juicio se celebraría
al cabo de otros 8 ó 12 meses y, por supuesto,
todo ese tiempo lo pasaría en la cárcel.
Las acusaciones por las acciones de la universidad de
Alberta y el incendio de Billingstone no tenían
muy buena pinta por todas las pruebas que tenían
contra mí. Mi abogado había tratado de
conseguir un trato en el que yo me declarase culpable
por la liberación de la universidad y el incendio,
pero saliese de la cárcel por haber cumplido
ya la condena, las otras acciones serían olvidadas.
El 12 de octubre de 1993 me confesé culpable
de tres cosas: entrar y robar en propiedad privada,
daños menores en la universidad de Alberta, y
el incendio de Billingstone. Fui absuelto del resto
de los cargos contra mí. Después de ese
día, cuando ya me había pasado 15 meses
y medio dentro, ya era libre.
Una semana después de que saliese libre, el
jefe de investigación me entregó papeles
de apelación. La policía y el fiscal creían
que los 15 meses y medio no eran suficientes, querían
que fuese a la cárcel unos cuantos años
mas. El 8 de marzo de 1994, 5 meses después de
que saliese, se tuvo en cuenta la apelación en
la Corte de Apelaciones de Alberta. La Corte de apelaciones
dijo que se reservaba su decisión. Su decisión
se dictó unas semanas mas tarde. Me sentenciaron
a otros dos años menos un día. Inmediatamente
me volvieron a llevar a la prisión preventiva
de Edmonton. Desde ahí me trasladaron al correccional
de Calgary, donde pasé 4 meses y medio, luego
5 en el correccional de Fort Saskatchewan. Gran parte
del tiempo lo pasé hablando por teléfono
ayudando a otros presos (como Rod, que acababa de ser
arrestado) y trabajando para que saliesen libres cuanto
antes. Pasé mi tiempo libre leyendo, escribiendo,
jugando a las cartas,… El tiempo se me pasó
mucho mas rápido que en el centro de prisión
preventiva de Edmonton porque había muchas mas
cosas que hacer.
Finalmente, en enero de 1995, me concedieron la libertad
condicional y arresto domiciliario. Acepté y
salí de nuevo. Durante 4 meses tuve que estar
en casa desde las 6pm hasta las 6am. Los encargados
de que cumpliese la condicional me llamaban todas las
noches para asegurarse de que estaba y venían
a casa un día sin otro mas o menos. También
tenía que ir a firmar todas las semanas. El arresto
finalizó 5 meses mas tarde aproximadamente, ahora
sólo tenía que ir a firmar cada 2 semanas.
Dos días antes de cumplirlo, los encargados,
me llamaron por teléfono para reunirme con el
responsable en una hora, me negué. Cuando le
llamé a la mañana siguiente, me dijo que
no había cumplido mi compromiso ya que supuestamente
me habían visto en el aeropuerto pilotando un
avión (no tenía derecho a dejar Edmonton
sin permiso como parte de la condicional). Después
de hablar con mi abogado para pedirle consejo sobre
que hacer me dijo que seguramente alargarían
la condicional, 5 días mas tarde mostré
arrepentimiento y cumplí la condicional otros
10 días.
NC: ¿Qué les pasó
a tus compañeros?
DT: A Grant lo arrestaron
un día después de mí el 20 de junio,
basándose en puras especulaciones. Estaba acusado
de los cuatro mismos cargos que yo, relacionados con
la liberación de la U de A. Unos diez días
mas tarde le soltaron con una fianza de 4000 dólares
y unas condiciones muy rigurosas que incluían
exiliarse a otra ciudad alejada a tres horas de la que
vivía (con sus padres), un toque de queda y una
cita todas las semanas hasta el juicio. Grant no tenía
antecedantes, y tenía por aquel entonces 29 años.
En su juicio, que se celebró algunos meses después,
el fiscal aplazó los cargos por no tener pruebas
suficientes.
NC: ¿Cuánto tiempo
pasaste en la cárcel?
DT: En total, poco menos
de dos años.
NC: ¿Cómo te fue
en la cárcel?
DT: Era la primera vez
en mi vida que iba a la cárcel, por lo que al
principio estaba bastante sorprendido. No sabía
realmente como iba a ser. Enseguida te acostumbras a
la rutina, tampoco tenía otra elección.
Al fin y al cabo, no estuvo tan mal.
NC: ¿Estuviste preocupado
por tu integridad física en prisión?
DT: No, en aquellos tiempos
yo iba muy a lo loco, tuve unas cuantas peleas por mi
ideología.
NC: ¿Tuvo la cárcel
alguna consecuencia en ti?
DT: El impacto de la cárcel
reforzó mis creencias incluso mas de lo que ya
estaban. Me dio la oportunidad de aclarar mis ideas
y ponerme en forma. Comencé a entrenar duramente
y a correr, esto sirvió para fortalecer mi cuerpo.
Hizo que me diese cuenta toda vía mas de que
es imprescindible presionar a los opresores de los animales
de todo el mundo, tanto a cara descubierta como bajo
el anonimato. ¡Podemos ganar la guerra! Yo sabía
perfectamente que si me pillaban haciendo acciones del
F.L.A., podía ir a la cárcel. Pero esos
son los riesgos que corremos. Todo miembro del A.L.F.
tiene que estar preparado para ir a la cárcel
para no implicar a otro miembro o hacer cualquier otra
cosa que ponga en peligro la libertad de los animales.
NC: ¿Sientes remordimientos
por algo?
DT: Me hubiese gustado
poder haber sacado de ahí a todos los animales
que había.
NC: ¿Qué les dirías
a otros activistas para animarlos?
DT: No os rindaís
por nada, estan pasando muchas injusticias ahí
fuera, y las cosas son duras en algunos momentos. Se
puede seguir actuando y es necesario que lo hagamos.
Trabaja con la mínima gente posible, asegúrate
de que los conoces perfectamente y ¡NO DIGAS NADA!
No conviene que vayas chismorreando o creando rumores
sobre las acciones de otros activistas o de las tuyas
propias: “Yo estoy aquí por los animales,
si tu no, vete a tomar por culo”.
Gracias por tu tiempo y todo lo que has hecho por los
animales. El sacrificio que has hecho por los animales
es tremendamente influyente y necesario si queremos
que la liberación animal se haga realidad. Te
deseo la mejor suerte posible Darren. Todos
los libretos recomendados pueden conseguirse por medio
de la distribuidora del A.L.F.S.G. (Grupo de Apoyo del
Frente de Liberación Animal) de Norte América.
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