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Pioneros en el ataque a empresas
Traducido de No Compromise Nº24
(http://www.nocompromise.org/issues/24kevin.html)
Kevin Jonas es portavoz
y activista de Stop Huntingdon Animal Cruelty (USA).
Además es uno de los 7 activistas procesados
recientemente por actos de terrorismo por los animales.
La militancia de Kevin ha pasado por activismo en la
escuela, investigaciones en granjas factoría,
portavoz del ALF y participar en campañas de
Inglaterra contra las pieles y la vivisección.
A pesar de los juicios a los que se enfrenta y los ataques
de los federales, Kevin dedicó su tiempo a hablar
con No Compromis y nos dio su punto de vista sobre la
campaña contra Huntingdon Life Sciences.
NC: ¿Cuándo y cómo
empezaste tu militancia por la liberación animal?
Todo empezó con un beagle llamado Barney. De
niño, mi vida se enriqueció con mi pequeño
acompañante canino. Compartimos comidas y cariñosos
abrazos, y nos metíamos juntos en problemas.
Estos recuerdos de Barney regresaron en el instituto
hasta obsesionarme, después de que un amigo me
mostrase un video de PETA en el que se mostraba unos
beagles siendo usados en experimentos sobre el tabaco.
A pesar de que me daba cuenta de lo espantoso que era
y de que estaba mal, no sabía explicar porqué.
A pesar de que el concepto de liberación animal
me resultaba extraño en aquellos tiempos, el
ecologismo, no. Empecé a boicotear Mc Donald`s
porque su carne procedía de pastos creados a
costa de talar la selva. El boicot a Mc Donald`s me
llevó a dejar la carne y el pescado. Al leer
sobre los beneficios ecológicos del vegetarianismo
entré en contacto con la filosofía de
la liberación animal. Tras devorar rápidamente
varios libros sobre el tema (Liberación Animal,
The Case for Animal Rights, etc.), el sentimiento irracional
que tuve al ver los experimentos de tabaco empezó
a tener sentido. Los argumentos inteligentes y lógicos
de la liberación animal, junto con el sentimiento
compasivo producido por mi compañero beagle,
me inspiró a luchar por la justicia y aumentó
mi indignación. En la universidad pronto entré
en la Student Organization for Animal Rights (SOAR),
y desde ahí crecí como persona y como
activista.
NC: Hoy en día se te conoce
por tu militancia en la campaña SHAC. Antes de
esto, ¿en que campañas habías colaborado?
Cuando estaba en SOAR participé en muchas actividades
por la liberación animal. Luchamos por la comida
vegana en los colegios mayores, nos concentrábamos
contra el circo cuando venía, nos encadenamos
dentro de Neiman Marcus más de una vez, nos metimos
en el despacho de un vivisector de monos para presionarle
y trajimos muchos buenos oradores para dar charlas.
Éramos el colectivo del campus más activo
durante mis años en la universidad. Durante estos
años de estudio también participé
en unas cuantas investigaciones ocultas de granjas factoría
y mataderos del Centro-oeste. Conducíamos toda
la noche, nos metíamos en la mierda y grabamos
algunos de los más horrendos actos de violencia
que quisiera poder olvidar. Era un trabajo duro pero
valió la pena, ahora esas imágenes aparecen
frecuentemente en programas de TV y se usan para educar.
También trabajé en la oficina de prensa
del ALF, lo que me trajo algunos problemas.
Después de graduarme, pasé un año
en Inglaterra dedicándome por entero a campañas
por la liberación animal. Esta experiencia me
llevó a un activismo más firme. Ayudé
a cerrar dos de las últimas tiendas de pieles
que quedaban en Londres (incluida la peletería
que trabajaba para la reina) y además saboreé
el cierre de la granja de monos Shamrock y de Regal
Rabbits (granja de conejos para la vivisección
cerrada tras una campaña). Fue genial estar ahí.
NC: tu trabajo en la oficina
de prensa del ALF de Minesota condujo a que se hiciese
una redada en tu casa. ¿Cómo llevaste
esto?, ¿Cambió tu forma de ver el activismo?
Lo único que puedo decir con total seguridad
es que cada vez que vienen los agentes del FBI lo llevo
mejor. Siempre se ha dado la casualidad de que yo no
estaba en casa cuando ha aparecido la policía.
Cuando el FBI ha registrado mis casas de Minesota, New
Jersey o Inglaterra yo no estaba en el lugar. Mucha
suerte, supongo. Lo llevo como cualquier otra persona,
supongo. Me encontraba preocupado y me sentía
violado, pero comprendí que este es el precio
que tienen que pagar los activistas que buscan un cambio
social.
Mi manera de ver el activismo cambió mucho después
de esto. Entonces empecé a comprender realmente
que la liberación animal es una lucha. Para acabar
con la explotación de los animales no humanos
debemos cambiar la economía global, religiones,
tendencias de moda y nuestra actitud de rogar lo que
queremos. Tenemos que tener claro que esto no es un
hobby.
NC: has sido un apoyo incondicional
del ALF desde tus días en SOAR. ¿Por qué
es importante que los activistas que trabajan de cara
al público apoyen abiertamente al ALF?
Deberíamos estar orgullosos de contar entre nosotros
con gente normal dispuesta a arriesgar su vida y libertad
por otros. Deberíamos sentirnos honrados de contar
con un tren que sigue un camino secreto. Las acciones
que lleva a cabo el ALF para mi representan coraje y
a la vez esperanza de que un día nuestro movimiento
tenga la fuerza para vencer.
Nuestro apoyo público de las acciones del ALF
demuestra que somos consistentes con nuestros principios
y que nuestro rechazo al espejismo es total.
Si nos pareció bien que Harriet Tumban liberase
gente, que Nelson Mandela organizase una revuelta armada
y que los miembros del Boston tea party realizasen sabotajes
económicos, entonces nuestro movimiento debería
defenderlo de igual manera cuando estos actos van dirigidos
a defender los animales.
Los miembros del ALF son autosuficientes en sus acciones
y no piden ayuda, pero debido a que hacen progresar
nuestra causa política, les debemos apoyo. Se
lo debemos aprovechando la atención de la prensa
que ellos crean, escribiendo cartas de apoyo a quienes
hayan sido capturados y debatiendo sus contribuciones
en un contexto histórico determinado.
NC: Estuviste un tiempo en Inglaterra
colaborando con campañas de ahí. Como
sabrás, muchos colectivos de los Estados Unidos
ven en Inglaterra un lugar mucho más avanzado
en tácticas y logros conseguidos. Después
de haber luchado a ambos lados del Atlántico,
¿qué opinas sobre esto?
En el Reino Unido se han conseguido algunos de los mejores
logros y ha sido pionero en usar importantes estrategias
y técnicas que el movimiento antes no conocía.
Sin embargo yo no despreciaría los logros conseguidos
en EE.UU. Las campañas británicas son
increíbles, porque cuentan con gente de todo
tipo para manifestarse contra el abuso animal. Los motivos
y los activistas parecen ser tomados más en serio
por el público, porque es ese mismo público
quien lleva a cabo las campañas. Me gustaría
que fuese igual en EE.UU., que nuestros esfuerzos no
fuesen solo llevados a cabo por gente joven. Las acciones
directas en Inglaterra son reprimidas por un sistema
judicial más civilizado, en el que el castigo
se basa en el crimen y no en las ideas políticas
que hay detrás. Pienso que en EE.UU., contra
la constitución, se castiga con más fuerza
a quienes rompen injustas leyes para ayudar a los animales,
pero esto mismo dice mucho a favor de quienes en EE.UU.,
a pesar de todo deciden pasar a la clandestinidad. Hay
mucho que aprender de las victorias de R.U., y creo
que se ha hecho. SHAC es un ejemplo de cómo las
estrategias de Reino Unido se han exportado con éxito
a otros lugares. Los Estados Unidos también han
destacado en otros campos. Desde mi punto de vista en
lo Estado Unidos se han hecho las mayores y más
influyentes acciones del ALF.
NC: SHAC USA empezó en
EE.UU. en 2001. Entonces, ¿cuánto pensabas
que iba a durar la campaña contra HLS?
Cuando empezó SHAC USA yo pensaba que Huntingdon
cerraría cuando se rompiesen sus lazos con Stephens
Inc. El préstamo que esta firma había
hecho al laboratorio era lo único que lo mantenía
abierto. Los esfuerzos de SHAC USA derrumbaron el testarudo
imperio Stephens, pero el gobierno británico
intervino para ayudar a HLS y consiguió sacarlo
a flote. En esencia, SHAC venció, pero su victoria
fue robada por un gobierno. Así es el poder.
Lo mismo nos ocurrió cuando SHAC venció
a la mayor compañía de seguros del mundo,
Marsh Inc. Entonces HLS se encontraba sin una compañía
de seguros. Pero una vez más el corrupto gobierno
británico les ayudó, HLS recibió
una ayuda sin precedentes del departamento de industria
y comercio. ¿Quién puede decir que las
tácticas de SHAC no funcionan? Sin embargo las
intromisiones del gobierno no pueden durar mucho, especialmente
con la actual campaña dirigida a los clientes.
El laboratorio podrá recibir algún privilegio
económico, pero el gobierno nunca podrá
forzar a otras compañías a contratar HLS.
NC: ¿Cuáles crees
que han sido las acciones más efectivas contra
HLS y sus socios?
Difícil pregunta. En primer lugar creo que lo
que ha hecho que esta campaña sea un éxito
es literalmente la combinación de miles de protestas
y acciones. No hay un tipo de acción que defina
el movimiento SHAC, aunque si que creo que hay cosas
que destacan. Pienso que el 29º “fin de semana
de acción” de octubre fue impresionante.
Hubo una combinación de oradores en un salón
de actos con mucha prensa, la mayor manifestación
de la historia de la liberación animal en EE.UU.
y una de las más efectivas protestas en las calles
que este joven movimiento ha visto nunca. También
creo que las bombas de humo y bombas fétidas
que hicieron evacuar los edificios de Marsh y Stephens
de Seattle fueron muy efectivas (y graciosas). Y por
supuesto las liberaciones: saber que todos esos beagles
de Marshall Farms están correteando libres es
suficiente para mantenerme luchando durante años.
NC: SHAC USA, junto con una docena
de activistas y colectivos ha sido objetivo de pleitos
por todo el país. ¿Cómo crees que
los juicios han afectado a la campaña contra
HLS?
Estos juicios generalmente han conseguido lo contrario
de lo que ellos buscaban. Se apoyaban en que habían
sido atacados a través de acciones directas.
Atacar a quienes más abiertamente se oponen a
HLS, independientemente de si han roto o no alguna ley,
lo único que consigue es demostrar lo injustas
que son estas compañías y las limitaciones
(y riesgos) de los activistas que actúan abiertamente.
Ha conseguido enseñar a los activistas una cultura
de seguridad, no esperar a que llegue la policía
en las concentraciones en las casas de los explotadores
e incluso ha conseguido que la gente elija una alternativa
a las manifestaciones públicas parar no ser arrestado.
NC: ¿qué crees
que ha conseguido SHAC?
Creo que SHAC ya ha vencido y que cerrar Huntingdon
es algo simbólico. Durante tres años la
campaña de SHAC ha absorbido el movimiento por
la liberación animal en EEUU y ha cambiado la
cara del activismo. Ha proporcionado una refrescante
y necesaria alternativa a la defensa de los animales
que se llevaba empleando. La campaña ha sido
alabada y ridiculizada. Ha sido aplaudida por dar vida
a un movimiento estancado y ha sido criticada por acaparar
demasiada atención. Desde sus comienzos, SHAC
ha buscado estrategias y oportunidades. El primer objetivo
es cerrar HLS, pero en absoluto acaba aquí la
lucha.
Al creer que era necesario arriesgarse y actuar valientemente,
SHAC ha continuado la polémica tradición
de PETA de trabajar con el ALF para sacar a la luz los
horrores de la vivisección, la de Sea Shepherd
de hundir barcos balleneros por todo el mundo, y la
de Last Chance for Animals de tirar abajo las puertas
de los laboratorios y entrar con un equipo de cámaras
de la CNN.
SHAC ha trazado un plan de ataque hacia las empresas
que las ha dejado temblando. Lo incontrolable de atacar
objetivos secundarios y terciarios ha reducido al 10
por ciento el valor económico de HLS.
Con presencia en 18 países distintos, la campaña
de SHAC ha globalizado el movimiento y ha supuesto un
problema a las empresas que desesperadamente intentan
escapar de la presión. La campaña ya ha
tenido un gran impacto sobre la industria farmacéutica.
Compañías como Chiron han perdido más
de 2’5 millones de dólares y en su ambiente
de trabajo se respira una tensión insoportable.
Bajo la bandera de SHAC ha nacido la originalidad táctica.
La campaña ha visto hundirse yates, complejos
de oficinas evacuarse, tarjetas de crédito robadas,
cementerios de animales falsos construidos frente a
las compañías, ataques informáticos
llevados hasta un nuevo nivel de sofisticación.
Más importante que todo esto, SHAC ha utilizado
la experimentación animal como una droga para
crear adictos a la liberación animal.
NC: ¿Ves una victoria
al final de la campaña?
Sí. Y no pararemos hasta conseguirla. Mientras
tanto, estamos haciendo historia con lo que vamos logrando.
NC: las tácticas de SHAC
USA han creado gran revuelo. Algunos individuos y organizaciones
por el bienestar animal encuentran los métodos
de la campaña demasiado polémicos. Hay
quien cree que da mala imagen del movimiento. ¿Cómo
respondes a estas acusaciones?
Realmente no me importa lo que los bienestaristas digan.
Si estos críticos no se encuentran suficientemente
convencidos como para llamarse activistas por la liberación
animal, o no creen en la liberación animal, su
opinión no significa nada.
En segundo lugar, no existen tácticas “SHAC
USA”. Esto es una campaña que la lleva
a cabo gente de todo tipo y distintos puntos de vista,
que hacen de todo, desde escribir cartas hasta litigios.
El 90 por ciento de la campaña de SHAC está
simplemente bien, unos métodos viejos y una organización
sencilla. Lo que llama la mayor atención, por
ser provocativo y efectivo, es el elemento de la acción
directa. Este elemento, al combinarse con el resto de
la campaña está haciendo a un laboratorio
(en realidad a toda la industria) lo que muchos de estos
críticos nunca han conseguido. SHAC está
siendo valiente y está tomando riesgos. Está
probando cosas nuevas porque los métodos seguros
están cansando a la gente, son aburridos y no
están consiguiendo la liberación animal.
La mala imagen que SHAC está dando al movimiento
no puede considerarse una crítica, ya que al
menos le está dando una imagen. PETA se enfrenta
a las mismas quejas y yo no podría estar más
de acuerdo con su respuesta: la situación de
los animales ya no puede empeorar, así que si
conseguimos que la gente hable sobre el tema, aunque
hablen mal, ya estamos consiguiendo algo. Martin Luther
King, las sufragistas, los sindicatos, colectivos contra
la guerra, activistas por los derechos homosexuales,
todos ellos han sido calumniados por la prensa. Si permitimos
que los informativos de la Fox y otros parecidos decidan
nuestras tácticas por miedo a no disgustarles,
entonces los animales no tendrán ninguna esperanza.
NC: has defendido públicamente
tácticas polémicas ¿crees que el
cambio del clima político de los últimos
años exige movernos a tácticas más
suaves?
Nada de lo que yo apoyo es polémico. La mayoría
del público apoya lo mismo que yo y mucho más.
La gente apoya las liberaciones, la destrucción
de la propiedad, los incendios, la violencia, el terrorismo
y la guerra. La única diferencia es que el público
lo apoya en beneficio de los humanos. Las tácticas
no son polémicas, sino por lo que estamos luchando.
La liberación animal es el verdadero tema polémico
y donde se necesitan constantes debates, no las tácticas.
Me temo que el fallo de muchos portavoces del ALF es
que no llegaron a entender esto.
¿Qué si creo que el ambiente político
actual exige que el movimiento por los derechos de los
animales emplee tácticas más suaves? Bien,
teniendo en cuenta que este año morirán
más animales que el anterior y que pasará
lo mismo el año siguiente y el siguiente, la
respuesta es no. Tácticas más duras no
significan necesariamente romper la ley, significa no
pensar solo en los métodos que nos han dicho
que nos permiten usar y que sabemos que no están
funcionando. No creo que sirva una campaña estilo
SHAC contra cualquier empresa de cualquier industria.
Creo que la campaña SHAC funciona porque está
diseñada contra HLS, que pertenece a la industria
de la vivisección.
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