El pirata “bueno”
La
entrevista para Bite Back con Paul Watson
[extraido de http://www.animanaturalis.org/modules.php?goto=Svst153_1219]
Él es el
capitán Hook y el James Bond de los animales.
Podríamos decir que ambos. Paul Watson es el
genuino capitán del barco intruso que vigilaba
los mares de ilegales cazadores de ballenas en los ochenta.
Él es el tipo que atravesó las heladas
tierras del interior de Canadá para proteger
a aquellos peludos bebés foca de ser asesinados
a palos por su piel. El capitán Paul Watson fue
un miembro fundador de Greenpeace y en 1977 fundó
la Sea Shepherd Conservation Society. Sus libros Seal
Wars y Ocean Warrior recogen sus 25 años de protección
de la vida marina. Aquí, Watson da respuestas
directas a la revista Bite Back.
P. El barco insignia
Sea Shepherd tiene su proa cubierta de cemento para
golpear a otros barcos, está armado con cañones
de agua y protegido con una alambrada de espino electrificado
y porta la calavera y los huesos cruzados en su bandera
¿Eres el capitán de una nave pirata del
siglo 21?
R.
En un mundo de piratas,¿cómo podrán
los verdaderos piratas ser identificados? La palabra
pirata evoca muchas imágenes que recorren todo
el espectro desde el romanticismo a la rudeza, desde
la avaricia a la generosidad, desde la aventura al terrorismo.
Yo combato la piratería, pero mis campañas
contra la pesca y la caza de ballenas ilegal se encontraron
a menudo con acusaciones de que yo lo era y mi tripulación
también. Lo encontré divertido e incorporé
la canción del pirata a la imagen del Sea Shepherd.
Al final diseñé nuestro joli rouge o Jolly
Roger: en lugar de los huesos cruzados, un bastón
de pastor y un tridente cruzados.
Me consideré un pirata bueno
a la caza de los piratas malos. Como un pirata, buscaba
un tesoro, pero deseaba que mi tesoro permaneciera en
el mar, mientras que aquellos a quienes persigo intentaban
despojar nuestros océanos de vida, diversidad
y belleza. Soy un pirata bueno porque en toda mi vida
no he causado muerte ni herida alguna a la gente que
nos ha disparado, bombardeado, golpeado, encarcelado
y amenazado nuestras vidas. Mi tripulación y
yo hemos salvado incontables vidas de criaturas tan
diversas como pepinos de mar o tiburones, tortugas de
mar o ballenas, focas o bacalaos y mucho más.
Así que para responder a tu pregunta: en un mundo
dirigido por bucaneros malvados, aprovechados, violentos,
saqueadores de recursos y asesinos en masa, soy uno
de esos raros piratas que no busca beneficio, ni sangre,
ni tesoro. Busco estabilidad, conservación, protección
y la satisfacción de salvar vidas.
P. La acción
que puso al Sea Shepherd en el mapa fue el ataque y
subsecuente hundimiento del famoso ballenero Sierra.
¿Puedes volver a contarnos la historia y las
implicaciones que esta acción tuvo para el movimiento
conservacionista y la industria ballenera?
R.
En julio de 1979 encontré, ataqué e inutilicé
el ballenero pirata Sierra porque durante 10 años
comprobé cómo la Comisión Internacional
Ballenera y los gobiernos del mundo no hacían
nada para parar un barco que estaba quebrantando notoriamente
las reglas internacionales de protección de ballenas.
Zarpé de Boston en el Sea Shepherd con una tripulación
de 19 voluntarios, encontramos al Sierra a 200 millas
de la costa portuguesa y lo empujamos al puerto de Lixoies.
Di a mi tripulación la opción de abandonar
si ellos no deseaban arriesgarse a ser arrestados por
las autoridades portuguesas. 17 abandonaron, dejándonos
a mí y a los ingenieros Peter Woof y Jerry Doran.
Los tres reventamos el motor y nos aproximamos al Sierra
que se encontraba en mitad del puerto. Avancé
a gran velocidad hacia el barco para advertirle, luego
estreché un círculo a su alrededor y lo
golpeé tan rápido y duro como pude a babor.
Vi al capitán Nordegen dispararme con un rifle
pero falló el tiro porque yo era un blanco en
movimiento. Mi barco empujó al Sierra hacia el
agua y lo forzó a ir al muelle. Luego continuamos
con la nave portuguesa detrás. Fui conducido
ante el capitán del puerto y fui acusado de negligencia
criminal. Contesté diciendo que no había
sido negligente en el ataque puesto que yo golpeé
al bastardo exactamente donde él intentó
hacerlo. El capitán del puerto se rió
y dijo que yo llevaba razón. Tampoco pudo identificar
al real propietario del Sierra, y dijo que hasta que
él lo hiciera yo sería libre de marchar.
Volví a intentarlo en diciembre y saqué
el barco del puerto porque un juez portugués
había sido sobornado y ordenó que mi barco
regresara a la Compañía Comercial Sierra.
Mi tripulación y yo fuimos incapaces de mover
el barco porque había sido requisado por la policía
portuguesa. Así que para evitar que pasara a
ser propiedad de la Compañía, echamos
a pique el Sea Shepherd el día de año
nuevo en el puerto de Leixoes. Mientras, el Sierra había
sido reparado y estaba dispuesto para volver al mar.
Nunca lo hizo: el 6 de febrero de 1980 mi tripulación
lo derribó y acabó con su carrera. Negociamos
barco a barco y fue un gran negocio porque cambiamos
nuestro barco por la vida de miles de ballenas.
P. Durante tu carrera
activista has trabajado con tu propia tripulación,
muchos renombrados activistas de los derechos animales
(Alex Pacheco cofundador de PETA y Rod Coronado, el
más famoso activista de U.S. ALF ¿Qué
se puede decir sobre las acciones del Sea Shepherd y
qué clase de impacto produce esta forma directa
de activismo en sus vidas?
R.
Yo lo veo como ejemplo de cómo los individuos
pueden marcar diferencias. Fui testigo de cómo
transformaron la compasión en activismo apasionado
y los admiramos por ello. Me siento orgulloso de que
el Sea Shepherd contribuyera a su educación como
activistas. Uno de los objetivos que siempre me había
planteado era utilizar el Sea Shepherd como vehículo
de poder legal para la gente. Esta es la razón
por la que tomamos voluntarios de todo el mundo sin
tener nada que ver con sus aptitudes y experiencias.
El Sea Shepherd es una experiencia
que permite comprender que un individuo puede cambiar
el mundo. Hemos tenido alrededor de 2000 personas en
diferentes campañas con el Sea Shepherd en los
últimos 25 años. Muchos han continuado
el trabajo en organizaciones como Earth Island Institute,
Rainforest Actino Network, PETA, etc. Otros han continuado
en solitario marcando diferencias. También obtuvimos
el apoyo de personalidades y esto ayudó considerablemente.
Vivimos en una cultura de medios de comunicación
de masas y esto significa que actores y músicos
tienen más credibilidad al hablar de la que tienen
los verdaderos expertos. Nuestra organización
tuvo el apoyo de Pierce Brosnan, Martín Sheen,
William Shatner y Richard Dean Anderson ¿Cómo
podemos fallar si tenemos a James Bond, al Capitán
Kirk, al Presidente de los Estados Unidos y a McGyver
en nuestras filas?
P. Uno de los últimos
párrafos del estatuto de la Sea Shepherd Conservation
Society dice que "SSCS se opone y ha tomado parte
contra la violencia para la protección de los
océanos. Condena y deplora el eco-terrorismo
y cualquier otro tipo de violencia en nombre de la conservación".
Considerando que el Sea Shepherd es famoso por el hundimiento
de barcos balleneros ¿puedes definir lo que quieres
decir con "eco-terrorismo" y "violencia"
cuando se utiliza esto en nombre de la conservación?
R.
El eco-terrorismo es una forma de violencia normalmente
llevada a cabo por asociaciones. El Exxon Valdez era
un barco eco-terrorista. El Union Carbide llevó
el ecoterrorismo a Bhophal (India). El eco-terrorismo
es simplemente aterrorizar mediante el ataque al medio
ambiente y a los seres que viven en un ecosistema determinado.
El contra-eco-terrorismo es la neutralización
del eco-terrorismo. Por ello la destrucción de
un ballenero es contra-terrorismo. De hecho, el Sea
Shepherd lleva a cabo acciones ilegales y además
somos una asociación.
Trabajamos bajo los principios del
estatuto UN World para la Naturaleza, bajo la Sección
de Implantación de Etiquetaje cuya ejecución
es autorizada por organizaciones no gubernamentales
y particulares. Utilicé el estatuto en mi defensa
en el juicio en Canadá en el que fui absuelto
porque defendí con éxito que mi intervención
era legal. Fui arrestado numerosas veces pero jamás
condenado. No tengo record criminal porque no he quebrantado
las leyes, las apoyo. No condeno ni deploro el uso de
la violencia en apoyo de la justicia. Lo evito, y la
Sea Shepherd Conservation Society no ha causado ni una
muerte o herida en los 25 años de su historia.
Sin embargo no juzgo las acciones, estrategias o tácticas
de otros. La fuerza yace en diversidad de caminos y
apoyo cualquier medio de lucha para proteger este planeta.
También distingo entre acciones
contra la propiedad y contra la vida. La violencia no
puede ser inflingida contra objetos inertes. Existe
sólo violencia contra la vida. Destruir un objeto
que es utilizado para herir violentamente o quitar la
vida es un acto de no violencia.
P. ¿Estás
táctica y éticamente opuesto al uso de
la violencia como un medio legítimo de cambio
social en los movimientos por los derechos de los animales
y el medio ambiente?
R.
Somos una especie violenta y resolvemos nuestros problemas
con violencia. No existen excepciones. Las victorias
sin violencia son un mito. Siempre ha prevalecido la
violencia. La independencia de India no se debió
sólo a Gandhi; hubo un movimiento insurgente
contra el británico al mismo tiempo. Gandhi utilizó
la no violencia como táctica contra el recto
británico con el propósito de humillarlos
y funcionó; lo que nunca habría funcionado
contra los nazis o el partido comunista de Stalin. Martín
Luther King no ganó los derechos civiles por
sí mismo, tuvo la ayuda de los Black Panthers
y revueltas en las calles. La no violencia funciona
como un complemento a una acción violenta, nunca
ha funcionado por sí sola. La violencia puede
ser sólo derrotada por una violencia mayor o
por la estratégica implantación de una
violencia aplicada.
¿Cuándo el terrorismo
no es terrorismo? Primero, cuando uno gana. Una vez
que un terrorista gana y llega a ser Presidente o Primer
Ministro se comporta como un hombre de estado. En segundo
lugar, cuando uno manipula los medios de comunicación
de masas que justifican su violencia y hacen que la
violencia justificada no sea considerada terrorismo.
El terrorismo es terrorismo. Es simple retórica.
Lo que para una persona es un terrorista para otra es
un luchador por la libertad.
P. Has sido citado
al decir que "el Sea Shepherd es la Dama de la
Noche del movimiento conservacionista. Muchos de nuestros
aliados están de acuerdo con nuestros objetivos
a día de hoy pero no quieren ser asociados con
nuestros métodos nocturnos". ¿Cómo
llevas las críticas internas de los personajes
y organizaciones de otros movimientos?¿Estos
ataques a tu acción directa para la conservación
obstaculizan los esfuerzos del Sea Shepherd?
R.
No los tengo en cuenta. Las críticas son para
mí irrelevantes. El Sea Shepherd es responsable
solamente para nuestros miembros y nuestros clientes.
Nuestros clientes son los seres vivos de los océanos.
Poco después del hundimiento
de media flota ballenera islandesa en 1986, un colega
de Greenpeace que dijo que lo que habíamos hecho
era una "cobarde, despreciable, criminal e inolvidable
acción": le respondí, "¿qué?
No hundimos esos barcos por ti. Los hundimos por las
ballenas. Encuentra una ballena que esté en desacuerdo
con la acción y nunca más haremos tal
cosa; pero hasta entonces, no haremos maldito caso a
lo que los seres humanos tengan que decir sobre nuestras
acciones".
Creo que una buena política
es pensar siempre lo que el cliente querría soportar.
Cuando liberamos pollos sólo importa lo que los
pollos piensen o sientan. Los sentimientos o pensamientos
del granjero o de los críticos de sofá
o de los medios de comunicación de masas son
irrelevantes. Sólo el sujeto en cuestión,
los pollos o, dependiendo de la acción las ballenas,
los visones, los chimpancés o los árboles.
Las industrias que se aprovechan de
la explotación animal y de la destrucción
mediombiental están utilizando el clima político
del acto patriótico posterior al 11 de septiembre
para forzar al estado a derrotar a cualquiera que se
oponga a sus prácticas. El discurso libre y el
activismo están bajo amenaza y los activistas
por la Tierra y los animales están en primera
fila de esta derrota.¿Cómo llevas la etiqueta
de "terrorista" por las acciones del Sea Shepherd
y qué piensas de cómo nuestros movimientos
deberían responder a pesar de todo, a tales ataques
tan políticamente cargados? La etiqueta de terrorismo
es simplemente una etiqueta. Nosotros vivimos aún
en sociedad, al menos en Norteamérica y el la
mayoría de lugares de Europa, donde la evidencia
vale para todo. Esto podría cambiar, y si lo
hiciera, la estrategia, la táctica debería
adaptarse al cambio. Si fuéramos una "organización
terrorista" habríamos sido eliminados. Ni
siquiera hemos sido cuestionados por las autoridades
americanas así que las acusaciones son infundadas
y de poco peso.
El hecho es, sin embargo, que para
el ecosistema mundial, las especies en peligro, para
todas las plantas y animales, no existen derechos. Personalmente
no puedo alterarme por la pérdida de derechos
humanos en un mundo donde los no humanos no tienen derechos
en absoluto. Hasta que los animales, plantas, ríos
y tierras húmedas no tengan derechos, ninguno
de nosotros tendrá derechos en absoluto, porque
sin ecosistemas y sin diversidad los derechos no tienen
sentido.
P. ¿Crees que
es demasiado tarde para retrasar suficientemente o detener
la destrucción del planeta?
R.
Nosotros no destruiremos este planeta. Podemos ser vanidosos,
pero no somos tan importantes como nos gustaría
creer que somos. La Tierra permanecerá después
de que nos hayamos ido. Ha sobrevivido a más
grandes poluciones que nosotros hemos causado. Ha sobrevivido
a extinciones en masa y nos sobrevivirá. La pregunta
es: ¿sobreviviremos nosotros y cuántas
especies serán abocadas con nosotros a la extinción?
Yo personalmente pienso que la humanidad
está condenada a muerte. Somos los últimos
de los homínidos y éste era un grupo que
nunca tuvo demasiado éxito – excesivamente
territorial, obsesionado con las vulgaridades, violento,
despreciable y completamente carente de empatía
por otras especies. El mundo será un lugar mucho
más agradable sin nosotros. Pero si pudiéramos
comprar tiempo para otras especies y ecosistemas, y
si alguno de vosotros puede aliviar el sufrimiento inflingido
a otras especies, entonces esta ocupación merece
la pena. Franklin Roosevelt una vez dijo (o algún
desconocido escritor de discursos lo dijo por él)
"no tenemos nada que temer excepto al temor mismo".
No hay nada en este mundo a lo que haya que temer. Es
un hecho que vamos a morir. No hay escapatoria. Nadie
permanece vivo. Sin la muerte no puede haber vida y
sin la vida no puede existir la muerte. Es un ciclo
natural en concordancia con las leyes de la naturaleza.
Es este temor a morir lo que causa problemas: evita
la acción, causa traición y crea conflicto,
locura, inestabilidad y tráfico de influencias.
P. A través
de los años te has enfrentado a serios cargos
de varios países, has sido arrestado y encarcelado
por la Interpol y hasta te enfrentaste a una cadena
perpetua en una cárcel extranjera.¿Cómo
afrontas psicológicamente tales situaciones y
qué palabras de ánimo puedes extender
a aquellos que normalmente están al servicio
de sentencias políticas?
R.
Ir a prisión es sencillamente el precio de trabajar
como activista. Cuando Ralph Waldo Emerson preguntó
a Henry David Thoreau qué estaba haciendo en
la cárcel, Thoreau contestó: "¿Qué
haces tú fuera de aquí?". Cárcel
y prisión son excepciones vitales y como cualquier
experiencia puede ser agradable o desagradable, dura
o fácil, interesante o aburrida dependiendo de
la psicología de la persona encarcelada. La gente
se puede adaptar al ambiente si quiere. Lo mejor que
se puede hacer es encontrar un lugar apropiado y sobrevivir
y si es posible encontrar la forma de prosperar. Estar
en prisión permite experimentar las condiciones
en las que viven los animales prisioneros en granjas,
ranchos, zoos, laboratorios, parques temáticos
y acuarios. La mayoría de los seres que habitan
en el mundo viven una vida entera en cautividad; y la
pena de muerte es la sentencia más común
para los seres no humanos después de dedicar
su vida a servirnos.
P. ¿Qué
consejo táctico y emocional puedes brindar a
esos jóvenes activistas implicados en la lucha
por los derechos de la tierra y los animales desde tu
experiencia de 25 años en primera línea?
R.
Primero no dejarse atrapar. Segundo no machacar con
la aburrida retórica de la izquierda. La gente
no quiere escuchar nada de capitalismo e imperialismo
–todo el discurso no cambia nada. Estados Unidos
no es un país capitalista, es un socialismo corporativo.
Llamar a estos holgazanes corporativistas del bienestar
es agasajarlos. Y rechazar la retórica aburrida
sobre la justicia social. Toda la gente es igual. Los
pobres son simplemente personas que quieren ser ricas.
Los oprimidos son futuros opresores. La gente tiene
los mismos vicios y virtudes independientemente de su
clase, color, sexo o religión. Cuando los intachables
luchan entre ellos es una distracción y no cambia
nada. Blancos, negros, indios, asiáticos, etc.,
todos iguales –somos un hatajo de ensimismados,
engreídos simios desnudos, todos divinas leyendas
en nuestras propias mentes, y confundidos en nuestros
patéticos cerebros de pequeños primates
sobre todo lo concerniente a este mundo. Todos los problemas
son triviales comparados con el más importante
asunto: la discriminación en escala de la biodiversidad
global. Y hay sólo una causa de este problema
y es el crecimiento incontrolado de la población
humana.
Sí, lo sé, hay quien
lee esto en violento desacuerdo con lo que he dicho.
Uno es muy dueño de creer lo que desee pero no
de esperar que todo el mundo trague la misma mierda.
Cuanto antes la gente comience a pensar como individuos
y deje de seguir el antropocentrismo Pied Piper, mejor
le irá a este mundo. Y éste es el meollo
de la cuestión. A menos que uno esté preparado
para arriesgar su vida, para sufrir encarcelamiento,
no tiene en absoluto sentido ser activista. Este movimiento
no precisa de cobardes. Necesita disciplina, seguridad,
y un inmutable espíritu marcial. También
necesitamos comprender que debemos estar de acuerdo
para discrepar. No todo el mundo tiene los mismos valores
y hay unos cuantos con nosotros y otros cuantos en oposición
que necesitamos ignorar a los detractores internos y
concentrarnos exclusivamente en el enemigo real –aquellos
que están destrozando la vida de este planeta.
Nunca he pretendido que el Sea Shepherd
salvara al mundo. Somos simplemente una pequeña
aguja de acupuntura en un esfuerzo global por encarar
nuestros más grandes problemas. Para tener éxito,
necesitamos un millar de pequeñas organizaciones
afrontando cientos de miles de asuntos. La fuerza se
encuentra en la diversidad de caminos, de ideas, tácticas,
acciones y filosofías.
Los diez mandamientos que según Paul Watson serían
necesarios para cambiar nuestro estilo de vida:
1. No traigas
más seres humanos al mundo. Somos bastantes.
2. Castra y esteriliza
a todos los animales domésticos que sea posible.
Son bastantes.
3. Hazte vegano
y reduce tu consumo de recursos.
4. Atrévete
a pensar fuera de lo establecido, por ejemplo fuera
del paradigma dominante creado por los medios de comunicación
de masas, la industria y el gobierno.
5. Haz que tu
vida valga para algo antes de morir.
6. Vive tu vida
de acuerdo con las leyes de la ecología.
7. Rechaza el
antropocentrismo y adopta una perspectiva biocentrista.
8. Atrévete
a fallar, a vivir, a ser inmune a las opiniones de la
humanidad.
9. Ama esta vida.
Es la única que tendrás, así que
aprovéchala mientras puedas.
10. No te dejes
atrapar por las fuerzas del antropocentrismo.
Fuente electrónica original:
http://www.satyamag.com/mar04/watson.html
Traducción de Milagros Rodríguez
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