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Es evidente que la sociedad actual está llena de
injusticias y egoísmo. Cuando pienso como sería
la sociedad ideal siempre llego a la conclusión
de que la combinación entre ecologismo y liberacionismo
o veganismo es la única solución.
Con ecologismo no me refiero a llevar el papel a reciclar
y dar 5000 Pts anuales a la multinacional Greenpeace.
Para mí el ecologismo es darse cuenta de que ninguna
sociedad piramidal puede respetar el planeta. Ni la Tierra,
ni sus ecosistemas pueden defenderse y por tanto en una
sociedad basada en la competencia siempre quedarán
a merced de los de arriba. El liberacionismo o movimiento
por la liberación animal, tampoco creo que sea
simplemente dejar de utilizar todo producto que pueda
implicar una muerte o un sufrimiento animal (humanos incluidos).
Igual que en el caso anterior es necesario creer y luchar
por una sociedad igualitaria, para que l@s débiles
nunca puedan ser usad@s por l@s fuertes. Se trata de dejar
de hacer juicios arbitrarios sobre que ser vivo merece
y cual no merece un interés moral, y pasar a tener
la misma preocupación por todo aquel que pueda
sufrir.
Si unimos ambas ideas y lo plasmamos en el plano político-social,
al encontrarnos en una sociedad horizontal, sin ninguna
forma de poder, tendríamos un mundo en el que no
tendría cabida un presidente o un grupo de elegidos
(llamado gobierno), que influenciado por el ejército
y los intereses capitalistas de las empresas, decidiesen
lo que se puede y lo que no se puede hacer. En este mundo
no tendría sentido el dinero, la policía,
las armas, las leyes, la manipulación informativa
ni ninguna otra herramienta del poder. Las decisiones
se tomarían desde la base y tú formas parte
de la base, tú decidirías por ti mism@,
actuando en función de lo que te parece que está
bien, sin tener que consultar las leyes que te han impuesto
tus superiores porque no existirían y porque no
las necesitas.
Estos argumentos también se pueden enfocar al revés.
Si crees en una sociedad horizontal, asamblearia, en la
que las decisiones se tomen en función de las necesidades
de cada un@ y no según sus capacidades, donde los
indivíduos no compitiesen entre sí, sino
que se ayudasen mutuamente… ¿con que criterio
se puede dejar en un segundo plano al planeta o a los
animales no humanos?, ¿cómo se puede pedir
igualdad mientras se esclaviza a l@s demás? Puedo
entender que una piedra o una flor como individuos, no
sean considerados, porque no tienen intereses, pero un
perro, por ejemplo, si los tiene, y la Tierra y sus ecosistemas
no es que sean fundamentales para la vida, es que son
la vida.
Lo mejor que podemos hacer para lograr esto es empezar
por nosotr@s mism@s, es decir, ser activ@s, organizándonos
en grupos de afinidad, sin permitir la entrada a líderes
ni jefecillos, donde las decisiones se tomen en asamblea
y tod@s l@s miembros tengan la misma importancia, sin
ser imprescindibles. Es necesario que tengamos iniciativa
propia, si estas dispuest@ a hacer una acción o
cualquier otra cosa, no esperes a que otr@ la proponga
al grupo, proponla tú y estudiarla junt@s, y si
no necesitas ayuda de ningún/a compañer@,
simplemente hazla.
En este mundo sobran motivos por los que luchar y para
cada uno de ellos debería haber alguien dispuest@.
Yo, personalmente procuro participar, o al menos apoyar,
en tantos como me sea posible, aunque como no se puede
estar en todas partes a la vez intento centrarme en uno.
He preferido dedicar mas tiempo a la liberación
animal no humana porque las muertes y el sufrimiento,
tanto cualitativo como cuantitativo, que padecen los animales
a causa de la crueldad humana es enorme en proporción
a la gente dedicada a combatirlo. Esto hace que el mas
mínimo esfuerzo destinado a esta causa se vea enormemente
recompensado, por ejemplo, convencer a una sola persona
a hacerse vegetariana (y con nuestros argumentos no es
nada difícil) supone salvar cientos de vidas y
evitar un tremendo dolor.
A pesar de que piense que cada cual tiene que elegir la
lucha en que se sienta mas útil y mas le satisfaga,
hay cosas que no entiendo. Ver a gente escandalizarse
porque en ciertas partes del mundo cortan el clítoris
a las mujeres, cuando a la vez son cómplices de
que, en la puerta de su casa estén cortando el
cuello a millones de cerdos, me parece una actitud, además
de ridícula, hipócrita.
Para mi, la acción directa no solo es la forma
mas clara de demostrar que cualquiera puede salvar vidas,
también la considero absolutamente imprescindible
para que, de una vez, se conozca la liberación
animal dentro del estado español. Si conseguimos
que la gente sienta curiosidad por nuestras ideas, se
informe y las discuta, ya tenemos casi todo el trabajo
hecho porque contamos con la ventaja de tener razón.
No solo creo que cada un@ debe elegir en que lucha participar
sino también cómo participar. Siento admiración
por la gente que piensa como yo en cuanto a la liberación
animal y la liberación de la tierra y, sabiendo
el sufrimiento que causa la tiranía humana sobre
la Tierra y el resto de animales no los rescatan directamente.
Se que esa gente se lo toma en serio, que cuando ve un
cerdo en una granja se muere de ganas por sacarlo, cuando
ven un matadero se mueren de ganas por quemarlo y cuando
ven una pista de esquí se mueren de ganas por destruirla.
Me resulta increíble que alguien que piensa como
yo tenga la fuerza de voluntad suficiente de, voluntariamente,
privarse del gozo de abrir una jaula y liberar un animal,
y no lo hacen, no porque no estén dispuest@s, sino
porque creen que su sitio es otro, la difusión.
A quienes no admiro es a l@s que no hacen ni una cosa
ni otra, a los que se piensan que lo alternativo se mide
en función del número de rastas que llevas
en la cabeza o a l@s revolucionari@s de biblioteca que
se pasan el día encerrad@s en el centro social
discutiendo sobre teorías que nunca llevarán
a la práctica. Sobre l@s alternativ@s de moda no
merece la pena ni hablar, solo diré para desahogarme,
que son tan pij@s como el/la que mas, aunque no l@s considero
perjudiciales. L@s otr@s, me da la impresión de
que en el fondo solo pretenden dar la imagen de estar
concienciad@s, pero para mí, eso se demuestra en
la calle, abriéndote a la gente, no escondid@ en
el geto entre tu grupo de amig@s.
Muchas veces, incluso dentro del movimiento alternativo
hay divisiones. Entiendo que algunas de ellas son inevitables,
pero otras muchas son causadas por est@s revolucionari@s
de biblioteca, que ni hacen ni dejan hacer. El otro día
leí una pintada con la que me sentí completamente
de acuerdo: “Las siglas dividen, la acción
une”. Puede resultar algo contradictorio que esto
lo esté diciendo una persona que está que
no caga con el ALF y el ELF, que en un principio no son
mas que siglas. Para mí estas siglas solo son una
representación abstracta de todos los autónomos
que deciden desobedecer las normas impuestas por el estado
y luchar por la liberación animal y la liberación
de la tierra mediante la acción directa no violenta.
El nombre no hace la cosa, sería un error, por
parte de l@s que nos sentimos representad@s por estas
siglas, que el darlas a conocer se convirtiese en nuestro
objetivo prioritario. Nuestro objetivo es la liberación
animal y la liberación de la tierra, y las siglas
son un mero instrumento que si no sabemos utilizar solo
servirá para separarnos de otr@s compañer@s
que no se consideren parte de ellas.
Esta sociedad necesita un cambio muy fuerte, un cambio
desde la raíz, una revolución. A lo largo
de la historia, para lograr cambios bruscos siempre ha
sido y sigue siendo necesario que corra la sangre, porque
l@s que están en el poder no dejan su posición
privilegiada voluntariamente. No por eso hay que alarmarse,
pocos sistemas producen tantas muertes y tanto dolor como
el capitalista. No hace falta irse muy lejos para darse
cuenta, pensemos en los millones de animales humanes que
mueren de hambre diariamente en las zonas mas desfavorecidas
del planeta, o en la Tierra, que es tratada como una propiedad
cuyos ecosistemas se pueden comprar y vender como si nos
perteneciesen. La diferencia sería que la sangre
derramada durante la revolución dejaría
de ser de l@s oprimid@s y pasaría a ser de l@s
opresor@s. Como dice Habeas Corpus en una canción,
se trata de “acabar con sus vidas para que la vida
siga”.
Por supuesto que prefiero que un/a explotador/a cambie
su forma de pensar y se dedique a dar charlas sobre lo
equivocad@ que ha estado y las atrocidades que ha hecho
durante tanto tiempo a causa de una educación,
una mentalidad y una cultura especista. Pero si a estas
personas se les explica nuestras ideas y no las toman
como suyas, tampoco podemos estar esperando a que el/la
señorit@ se digne a respetar a l@s demás,
mientras un@ a un@ va asesinando animales cuyo único
crimen es no haber nacido humanes. Desgraciadamente no
creo que sea el momento de levantarse en armas, porque
siendo realistas, somos poc@s. Ahora es el momento de
darnos a conocer y dar a conocer nuestros argumentos.
Si lo hacemos, inevitablemente se nos unirá mucha
gente. Tendremos que conformarnos con la difusión,
la acción directa no violenta y con alguna imagen,
con la que de vez en cuando nos deleitan los medios, en
la que algún toro destripa a su verdugo.
Dentro de la liberación animal está la liberación
humana, y dentro de esta hay ciertas luchas en las que,
a mi parecer, si hay suficiente apoyo social como para
poder usar la violencia de forma útil y dirigir
toda nuestra rabia con soltura. Me refiero, por ejemplo,
a patear a un/a nazi hasta dejarl@ en un estado, tanto
físico como mental, en el que nunca mas pueda volver
a suponer ningún peligro para nadie. A l@s que
pensamos así, los que se benefician de la situación
actual (es decir, los que están en el poder), nos
tacharán de terroristas, dictadores, intolerantes…
Lo que pasa es que nos quieren ver sumisos, nos inculcan
unos valores, a través de los medios y ONGs financiadas
por el Ministerio de interior, como la tolerancia, para
que no les demos problemas y aguantemos como “buen@s
ciudadan@s” sus abusos y sus robos de nuestra libertad.
Yo no pienso darles el gusto de ponerles la otra mejilla
y menos si no es la mía. No se trata de imponer
unas ideas, se trata de defendernos y de defender a l@s
que no pueden hacerlo por si mism@s. Ell@s son l@s que
matan desde la impunidad que les ofrece el estado. Ell@s
son l@s que esclavizan al pueblo con sus leyes. ¡Ell@s
son l@s terroristas!
Supongo que habrá a quien le haya resultado contradictorio
el hecho de apoyar la violencia hacia algun@s humanes
y condenarla tajantemente hacia el resto de l@s animales.
La razón es que l@s humanes, en general, tenemos
la capacidad de razonar. Es por eso que unos tienen unas
responsabilidades que a los otros no se les pueden exigir.
Hay quien dice que el mundo del que he hablado es imposible
de alcanzar, y puede que tengan razón, que la lacra
que asola el planeta, la humanidad, acabe con él
antes de llegar a esa sociedad ideal. Pero muchas veces
esto se utiliza como excusa para no hacer nada, para dejarse
llevar por la corriente, que es mas cómodo. En
la sociedad actual hay infinidad de problemas y l@s que
vivimos en ella no tenemos mas remedio que elegir si queremos
formar parte del problema o parte de la solución.
El que no podamos alcanzar nunca ese mundo, porque nuestra
especie es egoísta por naturaleza, puede tener
una parte fea, pero también tiene una parte bonita,
que siempre nos podremos acercar mas y mas.
A veces pienso que la utopía si es posible, aunque
algun@s nunca la viviremos porque llegará cuando
acabe la humanidad. Sea como sea el resultado es el mismo:
hay que seguir luchando por un mundo justo.
Flavio
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