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Escoge el momento adecuado
[extraido
de la revista sombras y Cizallas nº 7>>]
-traducido de No compromise nº25-
Nos encontramos en 1999 en San Francisco. Un concienciado
grupo de activistas entra a los laboratorios de una universidad,
destruye todo el equipo del lugar y rescata varios ratones.
Mientras tanto hay una manifestación fuera del
laboratorio y tras llegar la policía, detiene a
dos manifestantes. La acusación más tarde
es desestimada y continúan las protestas contra
el laboratorio.
Nos trasladamos ahora al 13 de julio del 2001. Un gran
número de activistas se concentran en la casa de
Cathy Brower, directora de recursos humanos de HLS. Decenas
de personas se congregan como parte de la semana de acción
contra el conocido laboratorio. Había activistas
veteran@s y otr@s asistían a su primera protesta.
De pronto alguien lanzó pintura roja, que se extendió
por toda la fachada de la casa de Brower. Algunos activistas
huyeron, otr@s se quedaron. Al final más de doce
activistas fueron arrestad@s, acusad@s criminalmente y
juzgados por daños. Después de meses de
litigios, hubo un acuerdo entre las dos partes con el
pago de una indemnización extrajudicial. Much@s
de l@s arrestad@s de aquel día, abandonaron el
movimiento.
¿La conclusión? Los tiempos
han cambiado. La represión ha aumentado. Debemos
aprender a adaptarnos.
Nuestra capacidad de adaptación puede ser uno de
nuestros recursos más importantes y a veces carecemos
de él. Si el mundo que nos rodea cambia, debemos
aprender a cambiar con él. Esto no quiere decir
que ya no se rompan ventanas o se lance pintura, simplemente
significa que en lugar de hacerlo a las 2 de la tarde,
se haga a las 2 de la noche. Se deben hacer en solitario
o con alguien de confianza, en lugar de en una manifestación.
Se pueden hacer las acciones gravándolas en video,
o de forma más sencilla.
Somos gente nostálgica y hubo unos “maravillosos
años”. Hace no mucho tiempo, cuando un buen
número de gente estaba manifestándose y
se rompía algo, la policía llegaba, se rascaba
la cabeza y se iba. Se presentaban pocas o ninguna denuncia
contra l@s manifestantes. En otras palabras, las consecuencias
por las frecuentes acciones directas hechas durante las
manifestaciones eran prácticamente inexistentes.
Pero nuestros oponentes han aumentado su respuesta y el
ambiente político es más represivo. Ahora
en estos casos, los colectivos locales y los activistas
conocid@s pueden ser acusad@s. Algun@s activistas podrán
ser arrestad@s, otr@s pueden ser visitad@s por las fuerzas
represoras, y l@s responsables pueden ser atrapad@s.
Además de las obvias consecuencias legales de estas
acciones, hay otros aspectos a tener en cuenta. Para muc@s,
la concentración en la casa de Cathy Brower fue
la primera, o una de las primeras protestas en casas.
No eran activistas veteran@s. Al final, debido a la represión
ejercida por las fuerzas policiales, a los litigios y
a la inexperiencia, algun@s activistas decidieron proporcionar
información sobre sus compañer@s. Mientras
otr@s, de hecho la gran mayoría de los acusados,
dejaron el movimiento. Es cierto que aunque este hecho
no hubiese sucedido, algunos de estos individuos hubiesen
dejado la lucha. También es cierto que no hay ninguna
excusa para proporcionar información a las fuerzas
represoras. En cualquier caso, la cuestión es que
las consecuencias podrían haberse evitado o minimizado,
y los daños a la explotadora podrían haberse
incrementado si la acción se hubiese hecho fuera
del contexto de una concentración.
La pasión que inunda a la gente en las concentraciones
puede ser arrolladora y desembocar en la acción
directa. No se cuestiona aquí la moralidad ni la
efectividad de destruir la propiedad de los explotadores.
La cuestión es cuando tiene más sentido
la destrucción de la propiedad desde un punto de
vista estratégico. La respuesta, en la mayoría
de los casos parece ser que el mejor momento de realizar
sabotajes es bajo la protección de la noche y en
el anonimato.
La regla de hacer sabotajes y otras formas de acción
directa por la noche no tiene por qué cumplirse
siempre. Incluso hoy pueden darse las condiciones adecuadas
para realizar acciones en alguna concentración
sin resultados negativos. Si en una manifestación
con cientos o miles de activistas, un grupo reducido lleva
sus tácticas a un nivel superior, es posible que
inspiren a otr@s y que a la vez golpeen a l@s explotadores
donde les duele, y todo esto sin que haya detenciones.
¿Pero cuantas veces se da esta situación
en el movimiento? El lado negativo es que si hay periodistas,
cámaras de video, y otros factores mitigantes (como
activistas inexpertos), los aspectos positivos serán
superados por los negativos.
Al mismo tiempo, la acción directa durante las
protestas puede tener efectos positivos sobre l@s nuev@s
activistas. En muchas ocasiones, mostrar la táctica
de la acción directa en concentraciones es una
buena forma de atraer a los nuevos activistas al mundo
de la acción directa. Desgraciadamente cada vez
son menos las circunstancias que permiten llevar esto
a cabo.
Por último, ¿por qué romper unas
pocas ventanas delante de una docena de activistas a la
luz del día, con el potencial testimonio de grabaciones
de vídeo? ¿Por qué no regresar por
la noche, causar mayores daños y aumentar las probabilidades
de huir?
Dejemos las preguntas aparte. Sal a la calle y golpea
a l@s explotadores... simplemente hazlo sensatamente.
El lugar y el momento es muy importante. Recuerda que
la luz del día y muchos testigos no es la situación
adecuada para realizar sabotajes
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