-EL DEBATE-
Mass media:
¿amarles o ignorarles?
Todos somos conscientes del poder que
los media tienen sobre la opinión de la gente.
Dentro de los activistas los hay que afirman que es
fundamental lograr la simpatía de los mass-media
y usarlos para difundir el mensaje y, por otro lado,
están los que dicen que esto es imposible y que
las grandes corporaciones siempre estarán del
lado de aquéllos que explotan los animales; al
fin y al cabo, ellos mantienen el funcionamiento de
los media al contratarlos con fines publicitarios. Hemos
decidido traducir el debate que dos conocidos activistas
yanquis -Paul Shapiro y Kevin Jonas- mantuvieron a este
respecto en una publicación americana.
Amarles:
los animales necesitan el apoyo de los mass-media.
Por Paul Shapiro. (es el director de Compasion Over
Killing, y puedes contactar con él en pshapiro@cok.net)
El
debate
A veces los participantes del movimiento animalista
hablan sobre lo corruptos que están las grandes
compañías de prensa –lo ligadas
que están con las corporaciones que les contratan
para anunciarse y sobre cómo defienden continuamente
a aquellas poderosas industrias que participan en la
explotación animal-.
Aquellos que dicen esto generalmente lo usan como una
justificación para no tratar de llamar la atención
de los mass-media en asuntos relacionados con los animales
o, incluso, para ignorar lo que los mass-media dicen
sobre el Movimiento.
La importancia de
los media
Nos guste o no, cientos de millones
de americanos que comen carne contactan con la prensa
a diario. Con el fin de provocar una reducción
drástica en el nivel de sufrimiento animal, necesitamos
que a todos les llegue el mensaje de compasión
y misericordia. Esta es la gente que debe cambiar sus
hábitos alimenticios para lograr la liberación
de los animales.
A pesar de que sería genial esperar que el público
empezase a adquirir medios de información alternativa,
el forzar a los animales a que esperen que se produzca
tal cambio social es injusto y poco ético.
Eficiencia
Comparado con los enormes presupuestos
con que cuentan las industrias que explotan a los animales,
el Movimiento por la liberación animal es muy
pobre. Ya que no podemos competir con ellos comprando
espacios en los que promovamos una forma de vida libre
de crueldad, si queremos alcanzar a la enorme masa de
gente –la cual causa la gran mayoría de
explotación animal por medio de la dieta que
siguen- necesitamos a los mass-media.
La liberación animal no puede ser lograda sin
cambiar las actitudes y conductas que diariamente los
americanos tienen con los animales. Esta es la gente
a la que necesitamos influir, y el usar las grandes
corporaciones mediáticas es el modo más
eficiente de hacerlo.
¿Quiénes
forman los media?
Es importante que recordemos que los
media están formados por seres humanos, individuos
independientes con opiniones distintas. Algunos periodistas
simpatizan con los animales, mientras que otros no.
También los hay que no apoyan a los animales,
pero que de todos modos sacan a la luz, y objetivamente,
las noticias relacionadas con ellos.
El éxito relativo de las investigaciones que
en América se han realizado en las granjas de
factoría demuestra que usar los mass media para
defender a los animales es posible. En los dos últimos
años, periódicos como el New ¨York
Times,” el “Washington Post”, “San
Francisco Chronicle”, la “CNN”, la
“Associated Press”, y el “USA Today”
han publicado información objetiva sobre las
granjas de factoría, informando a millones de
personas sobre el sufrimiento que los animales padecen
en esos lugares.
Además, como quedó patente al ver la forma
en la que fueron cubiertas las noticias sobre rescates
“a cara descubierta” de animales y las investigaciones
realizadas por activistas, es posible que los mass-media
estén del lado de los animales. Títulos
de artículos como “La granja de huevos
Md acusada de crueldad”, “Grupos afirman
que las granjas de huevos son crueles”, y “Defensores
de los animales centran su atención en las gallinas”
no son excepcionales; están muy generalizados
y demuestran la gran objetividad con la que los mass-media
tratan las investigaciones relacionadas con las granjas
de factoría.
¿Todas
las noticias son positivas? preguntádselo a Trent
Lott, Emron, o Gary Condit.
Algunos defensores de los animales
afirman que:
a) no nos deberíamos preocupar
sobre cómo los mass-media hablen del movimiento;
b) cualquier artículo sobre el movimiento que
aparezca en los media es mejor que ninguno. De todos
modos, el sentido común indica que ninguna de
las dos afirmaciones es cierta.
Fijaros en Cary Condit, un político
al que se le acusó de mantener relaciones con
una presa que más tarde apareció asesinada;
en Enron, que fue acusado de apropiación indebida,
o en el senador Trent Lotts. La reputación de
todos ellos se vio influida, y su carrera política
gravemente afectada. ¿Creéis que Condit,
Enron o Lott estarían de acuerdo con eso de que
cualquier publicidad es propaganda positiva?
Llegar hasta el
fondo
Nuestra audiencia debe ser la gran
mayoría de las personas: aquéllos que
consumen carne, leche o huevos. Ellos están en
continuo contacto con los mass media, y es nuestro deber
el aprovechar la oportunidad que nos brindan para extender
el mensaje de la compasión. Si somos atacados
por la prensa, significará que la gente se pondrá
en contra de los animales, haciendo que las esperanzas
de los animales se desvanezcan.
La
Respuesta de Kevin:
El influenciar a las masas es fundamental,
y los mass-media son el mejor modo de mostrar nuestra
causa. Es normal que deseemos una historia más
bonita, pero preparémonos para la peor, y consideremos
una victoria cada vez que la prensa trate el tema de
los derechos de los animales.
Ojos que no ven
corazón que no siente
Hay algo peor que la prensa que ataca
al movimiento: el ser ignorados. Los artículos
positivos son una excepción y los animales no
pueden permitirse el lujo de esperar a que aparezca
uno cada 4 ó 6 meses. Debemos aparecer constantemente
en la prensa, y los media siempre están interesados
en noticias impactantes. Las organizaciones que se centran
en los artículos positivos son ignoradas por
el público durante el 90 % del año y NUNCA
provocan un debate social.
Un arsenal limitado
Cuando limitamos nuestro comportamiento
en función del miedo a la mala prensa, negamos
a los animales un amplio abanico de tácticas.
El ALF no puede dejar de rescatar animales y realizar
sabotajes porque la prensa diga “no”. A
lo largo de la historia los distintos Movimientos han
hecho uso de tácticas controvertidas y han sobrevivido
al ataque de los media. Si ellos han podido, también
nosotros.
¿Trent Lott?,
¿Gary Condit?, ¿Emron?
¡Dame un respiro! Esta comparación
es tan absurda y fuera de contexto que, para refutar
esto, no gastaré una sola de las 250 palabras
de las que dispongo.
¡Despierta!
Es absurdo pensar que podemos lograr
la liberación de los animales sólo con
mostrar las duras condiciones en las que viven. ¡Estamos
hablando del prejuicio más engranado en las mentes
de la sociedad! El atacar esto pondrá a muchísima
gente en nuestra contra. Debemos ser conscientes de
que es inevitable que haya prensa en nuestra contra.
La polémica ayudará a que el mensaje avance.
IGNOREMOSLES:
LA PRENSA EN NUESTRA CONTRA ES INEVITABLE
Por Kevin Jonas (portavoz de SHAC USA)
Los mass-media carecen
de integridad
Estos días, los mass-media no
se ocupan de otra cosa más que de la publicación
de noticias. Por el contrario, nosotros queremos difundir
un mensaje que afecta a la economía, a los productos
y a la guerra. ¿Realmente esperamos objetividad
por parte de compañías de prensa esponsorizadas
por las mismas industrias que pretendemos que desaparezcan?
No podemos permitir que nuestras tácticas y éxitos
sean influidos por lo que opinen la gente de la Fox
o periodistas como John Stossell.
Aunque sería genial que el tema fuese tratado
objetivamente y con la amplitud que merece, no es así,
y nunca lo será. A no ser que corramos desnudos/as
por las calles manifestándonos contra los abrigos
de pieles, nos coloquemos frente a la casa de un vivisector
y chillemos a través de un cuerno o hagamos cualquier
otra cosa ridícula y controvertida, la prensa
considerará que no hay noticia que destacar.
Es una desgracia, pero es así. A no ser que pasemos
nosotros a ser la noticia, los animales seguirán
siendo ignorados.
Nunca ha habido ningún otro
campo de la justicia social más olvidado, marginado
o controvertido que el de los derechos de los animales.
Con nuestro mensaje estamos atacando el corazón
del status quo, estamos desafiando lo que otros comen,
lo que visten, sus medios de entretenimiento, y sus
medicinas. Si realmente queremos que nuestros mensajes
causen un impacto sobre las compañías
y la gente, debemos esperar, y aceptar que en muchos
casos seremos tratados con, como mínimo, intentos
de ridiculizarnos y, más frecuentemente, ataques
abiertos.
Esto sucederá, independientemente de que nuestras
tácticas sean repartir folletos o rescatar animales.
La prensa siempre dará una visión negativa.
La causa por la liberación de los animales tan
sólo es un Movimiento que acaba de nacer, y debemos
ser conscientes de que, conforme vaya creciendo y rete
los valores y normas sociales, será duramente
atacado.
La opinión
pública no controla la política
¡Las 500 Compañías
más ricas sí que la controlan! Las mismas
Compañías que queremos cambiar o que desaparezcan
son las que deciden todo lo que van a hacer los políticos,
y, o son propietarias de las grandes corporaciones de
prensa o, al menos, las financian. Todos sus deseos
destructivos son una orden para el gobierno americano.
Así que, mientras se pueda sacar un solo dólar
de la explotación animal, nada importará
si hay mucha o poca gente que apoye los derechos de
los animales. La guerra de Irak es un ejemplo perfecto
de esto. Las protestas contra esta guerra superaron
cualquier otra forma de protesta masiva internacional,
y las Naciones Unidas hicieron la vista gorda. A pesar
de esto, Bush y su “coalición de la muerte”
dijeron que no les importaba la opinión de esos
“grupos focalizados”. En su lugar siguieron
una política según los intereses de las
corporaciones Haliburton y Lockheed Martin. ¿Se
comentó en la prensa en algún momento
estos hechos? No. La función de la prensa es
la de proteger los intereses económicos, y por
esta razón el Movimiento por los derechos de
los animales debe ser reacio a permitir que la prensa
influya o intimide a sus activistas.
Los ataques de la
prensa pueden tener efectos positivos
El que hoy en día haya tantos
activistas por los derechos de los animales se debe
al hecho de que, durante años, PETA ha ido superando
un duro ataque tras otro. Su filosofía de que
las personas en general necesitan que se les presente
un tema siete veces para que le dediquen un instante
de su pensamiento ha hecho que creasen una noticia tras
otra relacionada con los derechos de los animales. Es
necesario que se exponga de forma continuada el tema
de los derechos de los animales, continuamente, siempre
que tengamos la más mínima oportunidad.
Una vez cada mucho tiempo es posible lograr que se publique
un artículo positivo sobre los propios animales.
Pero el esperar durante meses a que aparezcan esas historias,
que son escasas y que jamás dejan claro nuestro
mensaje de la liberación animal, es simplista
e irresponsable.
Una vez que nos demos cuenta de la verdadera posición
de la prensa, el Movimiento podrá comenzar a
emplear los artículos que escriben en nuestra
contra en su favor. La campaña de SHAC ha llevado
a la práctica esto de tal manera que, el “ladrido
de la prensa” es mucho más fiero que el
“mordisco de los activistas”. A las grandes
compañías farmacéuticas de todo
el mundo, cuando oyen hablar de Huntingdon o de SHAC,
les vienen a la cabeza imágenes de activistas
chillando. El vuelco al corazón que les da se
debe a las actividades que llevan a cabo los activistas
“grasroots” (N de T: aquellos que se organizan
de forma alternativa a las grandes asociaciones). La
prensa ataca en sus artículos a estos activistas
exagerando su fiereza, y esto tiene como consecuencia
que las compañías estén aterrorizadas
con la idea de que sus secretos salgan a la luz, o que
empiece una dura campaña contra ellos si no dejan
Huntingdon.
Los ataques de la prensa van a acompañar
a cualquier tipo de lucha por la justicia social. Debemos
asumirlo y convivir con esta idea, y, siempre que sea
posible, usarla en nuestro favor. El activismo por los
derechos de los animales trata de hundir la barca de
los valores establecidos y crear olas de cambio. Todos
nos mojaremos. Siempre que sea posible debemos usar
a los mass-media para abrir los ojos a cuanta gente
sea posible, pero esperar a que ellos mismos decidan
divulgar nuestra causa es un error muy grave.
La
Respuesta de Paul:
Los artículos
positivos son posibles
La afirmación de que debemos
recurrir a actividades “ridículas y polémicas
o la prensa considerará que no hay noticia que
publicar” ha demostrado ser falsa una vez tras
otra en los múltiples reportajes positivos que
han tratado lo que realmente ocurre en las granjas de
factoría, por poner un ejemplo entre los muchos
que hay. Es más, el creer que “a no ser
que nosotros mismos seamos la noticia, los animales
serán ignorados” también ha resultado
ser falso.
Los reportajes sobre los activistas de los animales
no tienen por qué ser siempre negativos. Frecuentemente
se puede mostrar a la gente la verdadera personalidad
de los activistas; gente normal y corriente cuyos sentimientos
de compasión les han motivado a actuar. Pero,
no es verdad que solo podamos conseguir artículos
sobre los activistas en lugar de sobre la crueldad animal.
La opinión
pública
A pesar de que aquí estamos
más de acuerdo que en desacuerdo, el punto en
el que creo que Kevin y yo menos coincidimos es en el
que afirma que la opinión pública no es
crucial. Es cierto que la mala prensa puede asustar
a unos cuantos de nuestros oponentes. De todos modos,
el actuar como si los ataques de la prensa sólo
afectasen de ese modo –y no al resto del Movimiento
en general- ignora el hecho de que la mayoría
de los americanos no hacen las mismas distinciones que
hacemos los que estamos en el Movimiento.
A pesar de que nos veamos muy diferentes entre nosotros/as,
la mayoría de los americanos no distinguen entre
SHAC, COK, PETA, HSUS o incluso el ALF. Para ellos se
trata del “Movimiento por los animales”.
Cuando escuchan algo negativo sobre cualquiera de sus
partes se lo achacan al Movimiento en general. Esto
no sería un problema tan grande si los animales
no dependiesen tanto de las actitudes del público
con respecto a su liberación.
La única manera en la que podemos reducir el
sufrimiento de los animales es reduciendo el número
de animales que la gente se come. Incluso si lográsemos
que la vivisección en EE.UU. desapareciese, tan
sólo habríamos logrado disminuir una mínima
parte de los animales explotados en el país.
Debido a que prácticamente todo el mundo come
animales, debemos influir sobre todo el mundo.
Cuando la prensa publique un artículo
negativo sobre el Movimiento por los animales, la gente
será más reacia a plantearse hacer algo
que beneficie a los animales, y más aún
a cambiar su dieta. Sería genial que la gente
distinguiese el mensaje de la persona que se lo hace
llegar, pero debemos jugar las cartas como nos han tocado.
No pretendo decir que podamos controlar
lo que la prensa diga de nosotros. Frecuentemente, da
igual qué hagamos o digamos; los media nos atacan
y ridiculizan Pero, eso no justifica que intencionadamente
fomentemos esos artículos negativos o que digamos
que los artículos positivos están fuera
de nuestro alcance.
Finalmente, quiero agradecer a esta
publicación y a Kevin esta oportunidad de discutir
la estrategia del Movimiento.
Ojalá hubiésemos tenido
más espacio.
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