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REFLEXIONES SOBRE EL MOVIMIENTO
extraido de Mudo vegano

A continuación aparece un texto traducido la página Web inglesa www.arkangelweb.org. Se trata de reflexiones de un individuo que consideramos que pueden hacer pensar a los activistas castellano-parlantes. No obstante, el hecho de que Mundo Vegano publique el texto siguiente no significa que esté de acuerdo con todo lo que dice ni con los términos utilizados.

El problema de discriminar entre categorías de animales no humanos

En teoría parece estar muy claro que la mayoría de los activistas saben que otros animales sufren tanto como los perros o los gatos. Pero, en la práctica se presta mucha más atención a la explotación o maltrato de estos últimos que al resto de animales no humanos. Esto puede ser observado en panfletos únicamente dedicados a la experimentación con gatos y perros; frases como “…incluso emplean gatos y perros…” son abundantes, al igual que lo son los panfletos en contra de que se empleen gatos y perros para la piel.
Hay muchos artículos dedicados a estos temas… ¡incluso se han hecho llamadas a boicotear a Corea por vender carne de gato y de perro! ¿Por qué no llamar a boicotear Inglaterra por vender carne de cerdo, de pollo o de bacalao? Algunos afirman que es por el modo en que los matan, causándoles mayor sufrimiento, como si los salmones, patos o terneros no fuesen matados (y criados) bajo terrible sufrimiento. Incluso si fuese cierto que los últimos hubiesen sufrido menos (aunque lo más seguro es que no lo sea), se trataría de una campaña bienestarista, consistente en reducir el sufrimiento de aquellos que son explotados en lugar de abolir la explotación. Esta es definitivamente una campaña únicamente basada en diferencias culturales.

Es sencillamente, una de esas campañas, como aquellas contra las carnes “exóticas”, que suelen recibir mucho apoyo público en los países occidentales, pero que realmente no cuestionan la actitud de los humanos con respecto a los animales en general. Incluso si el fin de la carne de perro o de gato fuese posible con relativa rapidez mediante estas campañas, refuerzan la idea especista y antropocentrista de que los animales de compañía son más importantes que los demás, lanzando un mensaje muy inconsistente e incoherente, y dificultando la comprensión de la idea de la liberación animal.

Otra cosa triste es el ver constantemente en folletos y material informativo cosas como “no comáis carne, comer pollo o pescado…” Comer peces y aves es comer carne. Si continuamos haciendo esas equivocadas distinciones, seguiremos oyendo a gente decir que son vegetarianos aunque comen pescado o pollo. Si queremos que la gente entienda claramente a lo que nos referimos con carne, podemos hacer folletos contra la carne con la foto de un pez, o diciendo algo así como “…aunque sea un humano, un pollo, un cangrejo de mar o una vaca; su interés en vivir y en no sufrir es el mismo. No comas carne.”

Desgraciadamente, incluso cuando algunos grupos de liberación animal dan estadísticas relacionadas con el vegetarianismo, ¡incluyen a aquellos que sólo rechazan comer carne roja! Los peces en particular son especialmente ignorados por las campañas de liberación animal. A pesar de representar el mayor número de animales matados, hay muy pocos folletos, carteles, manifestaciones, revistas, etc. dedicadas a los peces. Y cuando son mencionados, son generalmente medidos por toneladas, y no por individuos. Puede que sea difícil determinar el número de peces matados, pero al menos podríamos referirnos a los miles, o millones; no a su peso. ¿Qué pensaríamos si alguien nos dijese que se mataron 90 toneladas de judíos en un campo de concentración?

Amantes de los animales

Muchos activistas se hacen llamar "amantes de los animales", y les piden a los demás que amen a los animales en lugar de matarlos. Esto es bastante inapropiado, ya que no le puedes pedir a nadie que tenga un sentimiento u otro; todo lo que hace falta es que la gente les respete y que les deje en paz. También, al hablar de amor en lugar de justicia, hacemos que la liberación animal parezca un tema sentimental en lugar de una cuestión ética muy importante. Además, la mayoría de la gente que acude a los puestos informativos y dice amar a los animales suelen comer carne y defender la vivisección para investigaciones médicas.

El uso de frases como "estos preciosos animales…" o "estas inteligentes criaturas…" son comunes en los panfletos y material informativo. El uso de esos términos con el fin de dar una especial importancia a los errores de la explotación definitivamente están causando más daños que beneficios. La belleza es subjetiva, y no veo cómo puede ser peor explotar a alguien solo porque es más guapo/a que otro individuo. Creo que usar estos términos además es ligeramente especista, ya que nadie que esté defendiendo la igualdad de las mujeres emplearía el "argumento" de que son "bonitas" como si fuese algo que hiciese su explotación más condenable. Eso sería visto como sexista, al igual que el caso que tratamos debe ser considerado como especista. Una vida no es más valiosa dependiendo de lo bello que el individuo le resulte a los humanos.

En el caso de la inteligencia ocurre algo similar. Aparte de que el término de "inteligencia" es muy vago (ya que incluye gran variedad de aspectos psicológicos, varios de ellos sólo encontrados en algunos humanos, otros solamente se dan en algunos animales no humanos, y la mayoría compartidos en distintos grados por miembros de varias especies), el hecho de que un individuo tenga un nivel o tipo de inteligencia es completamente irrelevante a la hora de considerar el sufrimiento inflingido sobre él o ella o la privación de su vida.

Bienestarismo
¿Un paso hacia o una patada a la liberación animal?

Cuando hablamos de "bienestar animal" (BA) nos referimos al movimiento cuyo objetivo es reducir el sufrimiento inflingido a los animales explotados, y, ocasionalmente, reducir el número de animales empleados (como oposición a la abolición del uso de animales, que es el objetivo de la liberación animal). Este término es algo peculiar en sí mismo, porque uno se pregunta qué tendrá que ver el ser matado o encarcelado con el bienestar.

Muchos activistas frecuentemente dicen que los grupos de liberación animal y los de bienestar animal deberían trabajar unidos en lugar de criticarse los unos a los otros. Además hay muchos grupos que se autodefinen como de Liberación Animal (LA)y continuamente llevan a cabo campañas de BA (centrándose en que las regulaciones no se cumplen en laboratorios o granjas, que los trabajadores causan a los animales sufrimiento "innecesario", que no se emplean anestésicos, jaulas que están sucias o que son pequeñas…)

El famoso bienestarismo es el principal enemigo de la Liberación Animal. Solo tienes que hablar con la gente por la calle y verás que prácticamente nadie te dirá: "Me importan un carajo los animales que sufren en las granjas factoría, o en los experimentos, o en el matadero". En lugar de eso los comentarios más frecuentes son "¡OH, sí! Este modo de tratar los animales es horrible. Pero hay granjeros que los mantienen en prados y que los matan con métodos humanitarios, y experimentadores que emplean anestésicos…" Muchos otros además dicen "Sé todo sobre el tema, solo compro carne de agricultura biológica".
Muy poca gente está de acuerdo con la "crueldad exagerada". Lo que debemos dejar claro es que es injusto criar, usar o matar a alguien para satisfacer tus propios propósitos sin su consentimiento. Y, dada la imposibilidad de estar seguro sobre el consentimiento de los no-humanos, la idea de que dan su permiso debe ser totalmente desechada.

Es tentador aceptar la idea de lograr victorias fáciles, pero ¿son realmente victorias? Por ejemplo, alguien que dice que las mujeres deben estar en cocinas más grandes definitivamente no esta ayudando al movimiento de liberación de la mujer. Por el contrario, decir esto no hace más que perpetuar la situación al hacer ver que el trabajo de casa es tarea de mujeres. Para una mujer que está todo el día en la cocina (por usar un ejemplo simplista), le vendrá bien el disponer de más espacio. Pero para todas las mujeres en general, y el movimiento por su liberación, esas campañas son solo un impedimento.

No queremos que la explotación y las matanzas sean reguladas; queremos que se detengan, desaparezcan. Si los activistas contra la esclavitud americanos hace 150 años hubiesen luchado porque se les pegase más suavemente a los esclavos, en lugar de la total desaparición de la esclavitud, todavía estarían luchando hoy en día porque se les concediese un día libre por semana.

Por supuesto que también había activistas que pedían un mejor trato a los esclavos. De todos modos, es más que seguro que si hubiesen luchado por la abolición en lugar de la regularización de la esclavitud, el cambio hubiese sucedido mucho antes y hubiese tenido un efecto mucho mayor en la sociedad.
Es muy fácil decir cómo han cambiado las cosas gracias a determinadas campañas, porque siempre encontrarás algún tipo de mejora en un aspecto u otro, pero pocos de nosotros pensamos en cómo serían las cosas si se hubiesen hecho de modo distinto. Por ejemplo, al realizar campañas centradas en cerrar una sola compañía, algunas personas se involucran en el movimiento y se dan cuenta de muchas otras cosas aparte de la "crueldad" de esa compañía concreta. Pero, ¿cuanta gente comprendería nuestro mensaje desde el principio si empleásemos todos esos recursos para atacar la raíz del problema? Sin duda mucha más. Y, lo más importante, ellos entonces comprenderían la razón real por la que se debe tratar a los animales de igual a igual. Hoy en día puedes incluso encontrar a personas de determinados grupos de LA montando puestos en las calles y siendo incapaces de dar argumentos adecuados sobre porqué la vivisección es éticamente incorrecta. Se limitan a ellos mismos diciendo que la vivisección es innecesaria o cruel, o hacen preguntas como "¿qué dirías si fuese tu perro?" como consecuencia esa es la información que el público se lleva.

El vegetarianismo está mantenido por un monstruo llamado ganadería ecológica. La mayoría de la gente es egoísta y solo quieren sentirse bien consigo mismo. Es algo difícil para alguien con capacidad moral el ver animales sufriendo y saber que es responsable de ello sin tratar de escapar del sentimiento de culpabilidad. Pero una vez que han avanzado un paso, ya piensan "He hecho mi parte", y generalmente ya no darán ningún paso más -el principal problema es que un paso hacia la ganadería ecológica no es un paso hacia la liberación animal. Puede que algunos espontáneamente superen esa fase (o mediante el comer derivados lácteos y huevos como sustituto) pero esto no es algo que debamos fomentar. Debemos entender que no se van a hacer vegan@s inmediatamente, pero no debemos ofrecer la ganadería ecológica como alternativa a lo que hacen actualmente. Preferiríamos que algunos padres azoten a sus niños a que les pegasen con un cinturón, pero no les pediremos a los padres que azoten a sus hijos como "un paso en la buena dirección". Puede que den ese paso, pero aquellos que quieren detener el abuso a los niños deben pedir que no se les pegue de ninguna forma. De otra manera, el argumento en que se basa la afirmación de que los niños no deben ser pegados no será comprendido.

Muchos grupos que hacen campañas por el vegetarianismos repiten una y otra vez: "…en las actuales granjas factoría los animales están criados en estas condiciones…" o "…en los mataderos actuales miles de animales son asesinados en poquísimo tiempo, por lo que es imposible conseguir que todos los animales estén completamente muertos y permanecen agonizando…". Y nunca, o muy pocas veces, mencionan las granjas de "ganadería ecológica", o que lo realmente importante es la vida y la libertad de los animales; hayan sido criados en una granja factoría o no. Los animales de las granjas "ecológicas" tienen su movilidad reducida (a veces bastante estrictamente), y siempre son matados (teniendo que pasar por la terrorífica experiencia de ser transportados al matadero y ser degollados), impidiendo la satisfacción de disfrutar del futuro, lo cual es fundamental en nuestro interés de seguir con vida.

También es bastante ingenuo pensar que la "agricultura ecológica" es un paso anterior al vegetarianismo, ya que las granjas industriales son algo muy reciente, y el ganado lleva existiendo miles de años. Esto, obviamente, se debe a que la idea de que los animales son cosas de las que los humanos pueden disponer nunca ha sido seriamente cuestionada.

Actualmente existen campañas de grupos autodenominados de derechos para los animales que luchan por una adecuada electrocución, mejores condiciones de transporte, y que las jaulas sean un poco más grandes. Esta actitud solo perpetua la situación actual. Una vez que estas reformas sean conseguidas gracias al trabajo de los "activistas por los animales", la gente pensará que los días malos han terminado, y que aquellos que siguen luchando por los animales solo son extremistas con ideales extraños.
No todas las palabras dichas en defensa de los animales son correctas, y frecuentemente hacen más daño que beneficio. Si un cazador dice que debemos disparar a los animales en la cabeza, parar que no sufran, beneficiará al animal al que se está matando, pero en general, se dará la impresión de que está bien matar animales, y que los cazadores se preocupan por los animales.

Nadie puede decir que está de lado de los animales cuando a la vez afirma que es aceptable matarlos o criarlos siempre y cuando se haga de un modo suave. Es cierto que mucha gente que usa métodos bienestaristas cree que el uso de animales debería ser abolido, pero encuentran en el bienestarismo un modo más efectivo para lograr esa meta. De todos modos, para el público, la estrategia que tú sigas, y no tus objetivos, es la idea que ellos tienen de ti. Esto significa que la idea que se le queda a la gente con las campañas bienestaristas es que está bien usar animales si lo haces cuidadosamente y "humanitariamente". Y entonces, a pesar de que muchos de nosotr@s nos sintamos cercanos a esos activistas, es necesario que públicamente nos opongamos a ell@s, ya que justifican la utilización de criaturas sintientes (o al menos, eso es lo que el público entiende).

Los animales no son propiedades, no son recursos. Son individuos con interés en vivir sus vidas, y en hacerlo sin sufrir, sin ser explotadas. Nuestro interés en no ser sometidos al sufrimiento se debe a nuestra capacidad de sentir dolor. Nuestro interés en vivir, y hacerlo en libertad, se debe a nuestra capacidad para sentir placer y felicidad. Cuando morimos, nuestro interés en no sufrir desaparece, ya que no sufrimos cuando estamos muertos. Pero todas nuestras oportunidades de experimentar algún placer o felicidad en el futuro han terminado. Esa es la razón por la que todas las criaturas sintientes con la capacidad de disfrutar experiencias positivas deben tener el derecho a vivir. Esto debe añadirse al derecho a vivir sin dolor y libremente (la carencia de libertad causa sufrimiento y no permite realizar actividades placenteras).
Alcanzar una situación en la que la conciencia de la gente signifique que menos animales sean matados o explotados es un paso hacia la liberación animal. De todos modos, a pesar de que un cambio que haga que los animales sufran menos o que sean criados en mejores condiciones no es algo a lo que nos debamos oponer, tampoco debemos ser nosotros los que lo promovamos.

Al crear un debate público sobre el tema de la liberación animal, la sociedad realizará a corto plazo un pequeño paso hacia la abolición, y los activistas por la liberación animal descartarán la adopción de reformas bienestaristas. Lo más seguro es que las reformas bienestaristas sean introducidas por las instituciones oficiales cuando los tratos más dolorosos hacia los animales sean rechazados por el público en general, como ya ha empezado a ocurrir en algunos países. Además, no debemos olvidar que aquellos que usan animales están interesados en regular la explotación animal para que parezca que está justificada. La existencia de organizaciones de granjeros contra las granjas de factoría, o de vivisectores por el trato "humanitario" hacia los animales de laboratorio, lo demuestra; las prácticas en las que se usa animales no se ven en peligro, sino que son reforzadas con las reformas bienestaristas.

Va a tardar mucho tiempo hasta que logremos cambios significativos en la relación de las personas con los animales, y no deberíamos auto engañarnos tratando de conseguir mejoras a corto plazo pero en la dirección equivocada. Esto, lejos de hacer avanzar nuestra lucha, está encauzando nuestros esfuerzos hacia algo que no es nuestra meta real.


 
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