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Como se hizo la acción
Las
tiendas de animales…. cárceles y trafico
de vidas por el dinero y el poder…. relato de
una simple pero certera liberación.
En semanas pasadas unos amigos y yo íbamos caminando
de paseo en las calles de la ciudad de México,
cuando en una tienda de animales vimos un conejito gris
que estaba encerrado en una pecera de no mas de 30 x
25 centímetros, estaba muy cercas de la entrada,
a la vista de todos, a la vista del f.l.a… por
un momento pensamos en una acción espontánea,
el tomarlo y huir rápidamente, pero después
de meditarlo un poco, decidimos planearlo y regresar
otro día.
Esa misma noche salimos a las calles con la intención
de sabotear algunos mataderos o camiones de la industria
de la carne, pero no tuvimos suerte, regresamos a casa
un poco desepcionados y tristes pero aun sin saber lo
que al siguiente día nos iba a devolver el animo.
A la siguiente mañana poco antes de partir a
nuestro destino habitual, decidimos trazar un plan express
y arriesgarnos a liberar el conejo que habíamos
visto el día anterior, y que de alguna manera
sentíamos algo que nos llamaba a tomarlo y darle
una vida mas salvaje, y a atacar el asqueroso antropocentrismo
y la economía de personas que creen que los animales
son para hacerse de dinero mediante el trafico de sus
vidas. Sentíamos y sabíamos que no podíamos
esperar mas.
Caminamos sobre la calle donde estaba la asquerosa tienda
de mascotas, eran aproximadamente como las 2 de la tarde,
ya visualizada y unos metros antes de llegar, nos paramos,
repasamos rápidamente el plan y tomamos un profundo
respiro.
Primero otro compañero y yo entramos en la tienda
que por surte estaba dividida en dos partes por una
hilera de peceras, comenzamos a preguntar a la persona
que atendía sobre mostrarnos el calcio para tortugas
y por el alimento para tortugas, en ese instante entro
una compañera que parecía mirar a los
animales presos, y que a su vez estaba obstruyendo la
vista a la encargada de la tienda, en seguida entro
otro compañero que en cuestión de segundos
metió la mano en la celda por un estrecho hueco,
tomo al conejo, lo metió en una bolsa y se disperso,
primero caminando unas calles y después corriendo
otras mas, durante toda esta acción, mi otro
compañero y yo estábamos sacándonos
de la manga (inventándonos) cosas para decirle
a la encargada de la tienda, al mismo tiempo que yo
podía mirar la acción en el reflejo de
un cristal que estaba frente a mi y escuchar el sonido
de a bolsa donde metió al conejito, al final
terminamos diciendo que teníamos una tortuga
muy grande y que queríamos venderla, ella nos
dijo que nos la podía cambiar por varias tortugas
pequeñas, yo amablemente he preguntado que a
que hora cerraba y que si podíamos traer la tortuga
un par de horas después, ella con toda una cara
de sinceridad nos ha dicho que si… esto me estaba
causando un poco de risa, aunque por otro lado no nos
sentíamos muy bien de que de nuestras bocas salieran
dichos argumentos, (al final un poquito de mentiras
suelen ser de mucha ayuda), nos despedimos, hemos dicho
que regresaríamos mas tarde con la tortuga (haha!!),y
nos fuimos, al salir de la tienda yo he visto discretamente
que ya no estaba el conejo y eso me causo una buena
felicidad.
Una distancia después hemos comprado una caja
de cartón para el conejo, y minutos después
hemos encontrado a nuestro compañero con una
gran sonrisa que se notaba a kilómetros. Las
tiendas de animales en general son objetivos poco atacados,
pero aquí en México procuramos visitarles
cada vez que podemos, y aprovechamos oportunidades como
esta para atacarles de una manera mas directa, no solo
a su economía, también a sus asquerosas
ideas especistas.
En los días siguientes liberamos al conejo en
un buen lugar, lugar en que nada se compara con la prisión
de donde lo rescatamos, el conejo rápidamente
comenzó a comer pasto salvaje y a hacer su madriguera.
Todos los animales merecen ser libres, desde los de
las granjas peleteras, los que están en los laboratorios,
los que son destinados a la industria de la carne, los
animales que sufren humillaciones en circos y corridas
de toros, etc… hasta los que están en “exhibición”
en una tienda de mascotas esperando a que alguien les
compre para darles una vida a- normal llena de sufrimientos
ajenos y humillaciones especistas. Nosotros re-aprendimos
que hacerles la vida imposible a los explotadoros mediante
sabotajes, y liberar animales es fácil, solo
hay que utilizar nuestra imaginación y tener
una buena auto- determinación.
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