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Cómo liberamos 50 hámsters
de la vivisección
[extraido
de Sombras y Cizallas nº 4]
Traducido de la revista
del ALF SG (UK) de noviembre de 2002
El 27 de abril un grupo de activistas rescataron de
Wrights Breeding Centre, Ractory Lane, Latchingdon,
Essex, 50 hamsters, muchas de ellas preñadas.
Lo que sigue a continuación es un reportaje anónimo
enviado por lxs activistas que llevaron a cabo la liberación.
" Al llegar al lugar echamos un vistazo y vimos
que no había nadie. Empezamos a trabajar con
una palanca en una puerta débil, rompiendo una
gran parte de la madera de la base. Unos pocos de nosotrxs
nos metimos por el boquete y nos encontramos en una
parte aislada del edificio.
Nos hundimos al vernos rodeados de bloques de cemento.
Pero después vimos un panel que cerraba un agujero
en la pared. Éste lo arrancamos con facilidad,
pero al instante se activó la alarma.
Nuestra primera reacción fue huir inmediatamente,
pero después nos miramos unxs a otrxs recordando
todas las historias de alarmas y nos dimos cuenta de
que al menos tendríamos tiempo de llevarnos unos
pocos animales.
Nos arrastramos a través del agujero y nos encontramos
frente a otras hileras llenas de jaulas apiladas, había
tantas que la vista no alcanzaba a ver las últimas.
No teníamos tiempo para quedarnos paralizados
por el horrror, fuimos directos al trabajo abriendo
las primeras jaulas. Los hamsters estaban de pie sobre
sus patas traseras mirando hacia arriba para ver lo
que pasaba, no podían mirar hacia los lados porque
su jaula no lo permitía. Intenté no mirar
a aquellos que no iban a rescatar para no volverme locx
más tarde. Durante el alboroto, algún
hamster saltó de nuestras manos antes de que
lo metiésemos en el saco, pero conseguimos cogerlos.
Algunas jaulas tenían muchísimos bebés
y algún recién nacido. Todos fueron puestos
en el mismo saco, ya que solo teníamos uno dentro.
Después de poco tiempo, que se nos hizo más
largo de lo que era, quizás unos pocos minutos,
alguien hizo lo que nadie quería hacer y dijo
"Bien,
eso es todo. Vámonos". Al salir vimos que
todos los vehículos aparcados ahí habían
sido destrozados y muchas ventanas habían sido
rotas.
Cuando llegamos a un lugar seguro contamos los hamsters
rescatados, usando guantes para no dejar en ellos nuestro
olor. Había 15 adultos, muchas de ellas preñadas,
y 30 bebés desparejados. Después mezclamos
los adultos con los bebés para ver en cuales
despertaba su instinto mater- nal. Unas cuantas madres
fueron directas al trabajo y empezaron a reunir sus
bebés alrededor de ellas.
Fue un milagro que sobreviviesen todos los bebés,
ya que habían perdido nutrientes y sufrido estrés.
Pero incluso si hubiesen muerto sería preferible
porque les salvaría de la tortura del laboratorio.
En total, con las madres dando a luz hasta 16 crías,
el total de hamsters rescatados alcanzó los 200.
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