|
|
…NOS IMPORTAN Y MUCHO!
[extraido
dela revista Mundo Vegano]
El verano del
2002 el Departamento de Naturaleza de Escocia publicó
sus planes de atrapar 5.000 puercoespines en la pequeña
isla de Uist. Confiados por la dificultad de desplazarse
al lugar o por el hecho de que el manual de tácticas
de la HSA (Asociación de Saboteadores de la caza)
no dispone de ningún capítulo de cómo
sabotear la caza de puercoespines (por ahora), un grupo
de activistas decidieron no quedarse de brazos cruzados.
Aquí el General de usar sprays olorosos para
despistar a los perros de caza cuenta como dejó
por un tiempo el spray para rescatar puercoespines…
Cuando la avioneta empezó a
descender en Benebecula me asomé por la ventana.
Pequeños islotes salpicaban de puntos el profundo
mar azul como si flotasen en un cielo igualmente azul.
Conforme se empezaba a distinguir la costa de la isla
observé los campos dispersos que pasaba a gran
velocidad y pensé en los puercoespines que habría
ahí abajo y que yo había ido a rescatar.
Mi primer destino fue el “Centro de Almacenamiento”
de Tiggywinkle´s –Una casa portátil
repleta de cercos para puercoespines situada al lado
de un lago. Contigua a la casa estaban los despachos
de la Unidad de Rescate de Puercoespines (UHR). Se trataba
de una caravana vieja, que servía de casa para
una enfermera veterinaria. Aquí fue donde yo
y una docena de personas que se unieron recibimos las
primera información sobre en qué iba a
consistir la misión de rescate. Entonces nos
llevaron al Centro de Almacenamiento donde nos enseñaron
cómo desenrollar a un puercoespín y determinar
su sexo. Esto era esencial porque sólo los machos
iban a ser sacados de la isla después del 15
de Mayo. Así se aseguraría que las hembras
embarazadas no serían acosadas.
A continuación me dirigí a la “Residencia
de los voluntarios”: una cabaña de madera
llena de saboteadores de la caza de Mancun y de Liverpull.
Por suerte todos éramos veganos, lo cual nos
permitió organizarnos para cocinar excelente
comida en común. Aquí era donde tendríamos
que lograr conciliar el muy necesario sueño durante
siete noches después de pasar horas y horas buscando
entre matorrales y en lodazales el esquivo puercoespín
Outer Hebridean, una asustadiza y nocturna criatura
supuestamente introducida desde Gran Bretaña
por un jardinero en 1974. De todos modos también
abundan las historias de granjeros que introdujeron
en la isla sin darse cuenta puercoespines mientras estos
invernaban.
Según el Departamento de Naturaleza Escocés
(SNH) estas bestias forasteras (creo que se refieren
a los puercoespínes y no a los granjeros) fueron
responsables del descenso de número de las aves
que anidan en el suelo de la isla y habían llegado
a la conclusión de que hacer una matanza selectiva
era la única solución “humana”
que encontraron. UHR tenía un plan mejor: atraparlos
y soltarlos en Gran Bretaña.
A las diez y media de aquella noche nos dirigimos en
varios coches al Sur de Uist, donde se sabía
que era donde había una mayor densidad de puercoespines.
Vestidos con ropa impermeable y armados con antorchas
fuimos rastreando hacia el sur desde Aisgernis y a través
de las colinas. Continuamos a pesar de la intensa lluvia
y fuertes vientos durate tres horas antes de regresar
a nuestros vehículos cansados y empapados. Entre
todos nosotros sólo logramos encontrar un solo
puercoespín, pero era uno que los trabajadores
del Departamento de Naturaleza no podrían matar.
El animal fue colocado en una caja grande y se le proporcionó
comida para gatos.
Cuando volvimos a la cabaña en busca de una taza
caliente de té y unas tostadas descubrimos que
otro grupo había cogido otro puercoespín.
Habíamos rescatado un total de dos, una semana
después sumaban el número de 20. Yo encontré
dos de ellos en una sola noche, lo cual fue increíblemente
reconfortante. Tras despertarme tarde por la mañana
la no envidiable tarea de limpiar la mierda de los cercos
de los puercoespines me esperaba. Misteriosamente la
mayoría de los saboteadores de la caza de Mancun
se quedaron en la cama o desayunaron tranquilamente
cuando unos pocos de nosotros llevábamos a cabo
esta parte más delicada de la operación.
Esos animales no tardaban nada en convertir un saco
de comida para gatos en algo mucho más repulsivo.
Con los saboteadores de Manchester hicimos la vista
gorda por no querer limpiar, ¡tenían un
ranking de atrapar puercoespines mucho más alto!
Al final de mi estancia en esas salvajes y preciosas
islas la Unidad de Rescate había logrado salvar
a un total de 135, mientras que los trabajadores del
Departamento de Naturaleza tan solo lograron capturar
47-aun así 47 que fueron absurdamente aniquilados.
Aunque la victoria no fue sacada al público habíamos
ganado. Incluso aquellos que criticaban nuestra actividad
se daban cuenta de que la UHR fuimos quienes habíamos
intentado solucionar el problema con el mejor método.
A finales de Mayo otros 49 puercoespines fueron capturados
y soltados en Gran Bretaña. Se les colocó
un diminuto dispositivo electrónico y están
siendo estudiados por el Catedrático Stephen
Harris con el objetivo de demostrarle al Departamento
de Naturaleza escocés y al resto del mundo que
para el traslado es mejor que el exterminio.
Traducido de
la revista de la Asociación de Saboteadores de
la caza: Howl nº 79
Para más información visitar www.thehedgehog.co.uk/campaign.htm
|